Ø Descripción
general.
Seme:
Takao. Ángel negro 19 años, Ojos azul eléctrico, Mide 1.80, Cabello azul
eléctrico con las puntas ligeramente más claras Le gusta leer, toca el piano, es
introvertido. Cuando tenía nueve años su madre murió apuñalada por una bestia
que tenía cuernos y piernas de gacela y alas de murciélago, su padre lo culpo
por la muerte de su madre. Ehmmm ah si, su mama estaba embarazada cuando murió,
por eso no tiene hermanos Y vive solo en un pent-house con un gato blanco
llamado Yuki.
Uke: Un poco problemático, le gusta meterse en líos, era humano
pero tiene problemas del corazón así que tuvo que hacer un pacto con un
nigromante para poder vivir, el problema no se fue pero disminuyo, aparte que
varias características de el cambiaron, de igual manera adquirió varios poderes
sobrenaturales. Es albino con grises.
Ø Imagen del uke: (No hay
imagen del seme, solo tu imaginación)
-el albino venia de regreso de su entrenamiento hacia su casa, iba caminando por en medio del bosque ya que su casa se encontraba en medio de el, tenia tiempo que practicaba con un mago prodigioso, era un entrenamiento muy duro, iba lastimado y lleno de cortadas por varios lados, aparte un poco sudado y con la camisa rota, aunque extrañamente se veía bien incluso así, había un poco de sangre en su cuerpo pero nada grave, como iba cansado no iba muy atento a su alrededor solo pensaba en regresar a su casa a tomar un baño e ir a dormir-
-el albino venia de regreso de su entrenamiento hacia su casa, iba caminando por en medio del bosque ya que su casa se encontraba en medio de el, tenia tiempo que practicaba con un mago prodigioso, era un entrenamiento muy duro, iba lastimado y lleno de cortadas por varios lados, aparte un poco sudado y con la camisa rota, aunque extrañamente se veía bien incluso así, había un poco de sangre en su cuerpo pero nada grave, como iba cansado no iba muy atento a su alrededor solo pensaba en regresar a su casa a tomar un baño e ir a dormir-
-recargado
en un árbol con las alas encogidas y los audífonos en los oídos mirando la
luna, decidió dar un paseo en el aire entre las nubes para contemplar aquella
luna llena más de cerca, aleteó para elevarse hacia el cielo negro, las alas
producían un sonido sordo al golpear el aire frío, al bajar caminó por un
sendero de tierra mirando abajo aún con los audífonos sin escuchar los sonidos
de su entorno. Se encontró con un chico albino, dio un paso a la izquierda y
otro a la derecha emparejado con el chico como si bailaran un pequeño vals, el
Ángel se molestó al ver que no podía pasar. —Hazte a un lado chico. — Dijo con
tono inexpresivo pasando a un lado de él y abriendo las alas.-
-el camino en el que iba, era recto, por un sendero que iba casi
derecho hacia mi casa, iba demasiado estresado y cansado, no quería problemas.
En mi camino me encontré con un chico, realmente no presente atención a sus
alas, solo a su comentario- ¿Disculpa? -Hice una mueca- El que se debe hacer a
un lado eres tu sabes -estorbándole adrede, luego de fijarme me di cuenta que
no era humano, al ver sus alas en la espalda, me llamo bastante la atención, no
sabia mucho de razas así que no sabia que era pero seria divertido probar mis
poderes con el, "pensé", así que seguí provocándole sin dejarle
pasar-
-Me
volví al escuchar su queja. —Como escuchaste pequeñín. Hazte a un lado. Me
acerqué a él aclarándole quien era el que estorbaba aquí, lo miraba hacia
abajo, como a casi toda la gente que conocía, agité mis alas frenéticamente
retándolo.-
Hum, no me das miedo ¿sabes? -cree una onda de energía eléctrica
en mi mano, tenia la forma de una esfera uniforme - Quieres dejar en claro
quien estorba aquí? -alce una ceja retándole, yo ya estaba débil por mi
entrenamiento y eso me daba desventaja, pero siempre fui problemático y busca
pleitos, no me preocupaba mucho por mi mismo-
-lo
vi juntar energía de no-se-donde en su mano, en forma de esfera totalmente
simétrica. —Si así lo quieres, atínale. -Me elevé a unos cinco metros de él con
una sonrisa sarcástica y una ceja levantada-
-toda la magia venia directamente de la fuerza de mis
sentimientos, ósea del corazón, estaba un poco enfadado y que se elevara lo
hacia bastante fastidioso, aun así 5 metros no era mucho a comparación de los
retos que me ponía mi maestro, me quede fijo mirándolo y avente la esfera,
tenia buena precisión así que esperaba darle-
-lanzó
la esfera, cuando estaba a unos dos metros de mi aleteé con toda la fuerza que
mis alas poseían, después de las dulces palabras de aliento de madre y los
duros entrenamientos con mi padre, deseaba que todo eso valiera la pena para
alejar esa esfera que parecía sólida, la bola solo se movió un poco y perdió
masa levemente, la bola iba directa a mi cara volé hacia arriba esquivándola
por un pelo y miré al chico sonriendo.
Ves, no soy fácil -moví el hombro- aunque estoy algo cansado -correspondí
su sonrisa de la misma manera- por esta vez la dejare pasar, estoy muy cansado
-metí las manos a mis bolsillos- adiós~ -empecé a caminar nuevamente por el
mismo sendero, no estaba ni a 3 metros mi casa, era una casa tipo cabaña, ni
lujosa ni pobre, note que el chico seguía ahí después de decirle adiós y aunque
no acostumbraba invitar a nadie a casa- Quieres una bebida? No suelo hacer esto
pero eres el primero que sobrevive por un pelo a mi ataque -reí un poco, porque
lo de 1 pelo era algo literal, por que así tal cual fue-
-Reí
divertido por el cambio de humor tan drástico de aquel chico. —Excusas— dije
entre risas, lo vi mirarme con una ceja levantada—Iré contigo, gracias. -Aleteé
moviendo el aire detrás del chico haciendo que su cabello blanco cayera sobre
su rostro.-
-usualmente yo cambiaba de animo muy fácilmente no era novedad,
como tenia el cabello algo largo, este me tapo los ojos, suspire y me lo
acomode con la mano y luego empecé a caminar- -una vez enfrente de la puerta me
detuve, no tenia de donde abrir, o no aparentemente, esta tenia en el centro un
extraño medallón al cual metí mi dedo y esta se abrió- pasa -le dije al chico-
-mire
la entrada, tuve que agacharme levemente para pasar, mis alas se atascaron en
el umbral, las encogí haciéndolas pasar, la casa no era muy grande pero era
acogedora y cálida. —Uhm...— mire mis alas— ¿seguro?-
No tengo nada de valor, no quebraras nada -varias cosas dentro
funcionaban con magia, como el prender la estufa, abrir otras puertas, entre
mas cosas, las cosas que funcionaban con magia no se rompían solo con un
pequeño roce de unas alas- Eres muy alto por cierto, no sabes como desaparecer
tus alas y aparecerlas de nuevo? -camine dentro de la casa hacia la cocina, que
estaba al lado derecho luego de pasar la pequeña sala, y me dirigí directo al
refrigerador y saque 2 refrescos- ¿Te gusta el refresco?
-vi
algunas cosas sobre los muebles, nada muy grande o frágil. —No, no sé cómo
hacer eso, y si lo hiciera me sentiría extraño— me ofreció el refresco— Si, gracias—
lo tomé estaba frío y pequeñas gotas gélidas escurrían por los lados. — ¿Vives
aquí tú solo?— quise saber-
¿Extraño? Bueno no se tu raza siendo honesto pero mi maestro me
explicó que todo ser sobrenatural puede ocultar sus rasgos, haciéndose parecer
humano, pensé que tu igual -tome mi refresco y me fui a sentar al sofá de la
sala y moví mi mano en señal de invitarte a sentar- Bueno la verdad si, vivo
solo aquí desde hace aproximadamente unos 15 años. Tuve que proteger varias
cosas con magia, tiendo a meterme en líos y ganar muchos enemigos
—Pude
ver eso, hace un momento—solté una risa grave— y tal vez pueda hacerlas
desaparecer—miré mis alas— digo si quisiera probablemente lo haría, pero jamás
lo he intentado. -Miré mis alas de nuevo imaginando cómo me sentiría si no las
viera o sintiera, estaba acostumbrado a sentir su peso en mi espalda. –
-me quede observándote- ¿Lo
intentaras? Si no lo has echo puede que se te haga difícil, pero si lo logras
supongo que de alguna manera te respetare -dije entre broma y risas mientras abría
mi refresco, el cual sonó por el gas, no estaba agitado así que no se tiro-
-me
reí por su broma. —Me ofendes niño, ¿acaso no me respetas ya?— dije fingiendo indignación
y colocando una mano extendida en mi pecho. —Lo intentaré. -Dejé el refresco
abierto y burbujeante sobre la mesa y me puse de pie muy rápido, me di un golpe
con una lámpara baja que había a un lado del sillón. —Mierda...— susurré. Salí
por la puerta principal y extendí mis alas en el aire. —Mmm, la verdad es que
no tengo ni idea de por dónde empezar— dije poniendo una mueca irritado.
-no pude evitar carcajearme al ver como el contrario se golpeaba
con mi lámpara, este salió y yo me quede riendo, cuando estaba ya tranquilo me
dispuse a salir del lugar y verte desde la entrada- Bien, yo solo observo, si
necesitas ayuda puedes pedírmela supongo
-primero
intenté pensar en el objetivo «muy bien, desaparezcan... desaparezcan...
¡desaparezcan!» Me enfadé porque no pasaba nada y grité. — ¡Demonios!
¡Desaparezcan!— y como si me escucharan, lo hicieron, me quedé atónito y sentía
liviana la espalda. — ¿Y ahora que?— solo faltaba hacerlas aparecer, te miré
con la cabeza ladeada-
-me reí- alguien se enfado -hice una reverencia pero a la vez en
broma, no duro mucho cuando me levante- bueno ahora ya pareces mas un humano y
aparecerlas es casi lo mismo solo que puede que necesites acostumbrarte -me
acerque a ti- sabes me caes bien, puedo llevarte mañana con mi maestro es un
mago de la más alta élite, sabe mucho, si quisieres saber algo el te lo dirá
-di un golpe suave en tu hombro-
-el
pequeño golpe que recibió mi hombro hizo que una corriente eléctrica corriera
por todo mi cuerpo, me sobresalté ligeramente y entonces supe lo que quería.
Tomé sus manos diminutas con una de mis manos y las hice a un lado, con la otra
mano sujete su cabello de la parte de atrás para que me mirara directamente a
los ojos, me acerqué a poco centímetros de él. —Me encantaría— lo solté y eche
a andar de regreso por el sendero de tierra. Decidí hacer aparecer mis alas.
«aparezcan... aparezcan... aparezcan...» y lo hicieron, lo cual le dio dramatismo
a mi salida y me reí de mi propia salida dramatizada.-
-me quede bastante confundido todo lo que hizo fue raro en
cierto punto, de la nada sus alas regresaron y se elevo por los cielos yéndose
de la nada, su salida fue totalmente dramática y extraña, al principio me quede
viendo el cielo un momento, pero luego decidí regresar a mi casa. Una vez
dentro camine hacia el baño y me saque la ropa- Que extraño -susurre refiriéndome
al chico, abrí la regadera y me metí en ella, usualmente me bañaba con agua fría,
así que nunca abría la caliente o rara vez
-volaba
entre las nubes mirando la ciudad lejana desde arriba, mañana volvería a su
casa, definitivamente, y ahora ya casi sabia como hacer desaparecer y aparecer
las alas, llegué a mi departamento en un edificio frente a un parque donde del
otro lado había una mansión, tenía una cama de agua y ahí dormí toda la noche,
mi pequeño gato llegó a mi cama y se acostó en mi estomago plano y duro, me
quede dormido arrullado por sus ronroneos-
-me tarde un buen rato en la ducha, salí de esta, me seque y me
puse algo cómodo, para así irme a dormir, mi cama era bastante cómoda pero nada
lujosa, un colchón común con cobijas comunes, ni siquiera la distendí solo me
deje caer en ella y quedar así profundamente dormido, mañana no tenia nada que
hacer hacia que tenia pensado levantarme tarde, ni siquiera tenia una alarma o
algo-
A
la mañana siguiente sentía las alas entumidas y Yuki ya no estaba, bajé a
preparar algo para desayunar, prepare pan francés y huevos con tocino, al
terminar puse a hacer café y a tomar una ducha, mi baño era exageradamente
enorme debido a que si era un baño normal faltaría espacio para mis alas,
sentía el agua caliente caer por cada centímetro de mi cuerpo relajándome. Me
tome el café y subí a la azotea, observaba el bosque y la ciudad en movimiento,
una águila salió del bosque y subió volando en círculos al rededor de un parque
lejano, sonreí al saber lo que era volar de ese modo.-
-eran aproximadamente las 12 y yo seguía profundamente dormido
boca abajo en mi cama, el clima rea delicioso y hacia mas largo y rico mi
sueño, sin contra que ayer había quedado tan cansado que mi cuerpo quería
dormir incluso todo el día, habían algunos ruidos de animales, desde algunas
aves cantando, algunos topos y entre otros animales que pasaban por ahí-
-quise
saber la hora para ver a cuando podría ir a su casa, quería aprender algo, aquí
en la ciudad lo único que hacía era servir café en un restaurante y leer,
únicamente eso, quería saber por lo menos el nombre de aquel chico-
-alrededor de la 1:30 por fin me desperté, vi la hora y e
acerque a mi ventana la cual abrí y luego regrese a mi cama a dormir. Cualquier
persona antes invitada a mi casa que yo no usara magia para prohibir, podía
pasar por la ventana sin mi permiso –
-revisé
el reloj, eran las 2:03 decidí que es hora de ir al bosque a la casa de aquel
chico, como no quería bajar las escaleras de mi departamento salí volando por
el balcón hacia el bosque, llegue al lugar donde me lanzó su esfera de energía
y caminé recto hasta llegar a su cabaña aislada del mundo, había una ventana
abierta así que entre por ahí cuidando no golpear nada con la corpulencia de
mis alas, di con la habitación del chico, que estaba dormido boca abajo, me
tumbé sobre él y susurré en su oído antes de morder su oreja. —Llegué...-
-Estaba teniendo un sueño erótico con una ex-novia, así que
cuando el chico entro y mordió mi oreja no capte quien era y medio adormilado
lo abrace luego abrí mis ojos, y al ver al chico me sonroje bastante y lo
aventé, levantándome rápido sin fijarme siquiera que por culpa del sueño tenia
una erección, al darme cuenta de eso me voltee dándote la espalda y suspire calmándome-
¿Qué haces aquí? ¿Como entraste?!
-me
abrazó y alce las cejas, capte que seguía dormido y sentí su miembro duro, me
reí cuando se levanto de golpe, yo me quedé recostado en su cama con las manos
detrás de la cabeza sonriendo divertido. —¿Se te ha puesto dura niñato?— dije
contemplando su rubor y riendo.—Ah si, tu ventana está abierta—señale la
ventana frente a la cama—Deberías hacer algo al respecto— señale su erección
divertido-
No me digas que hacer! Estaba tiendo un buen sueño y lo
arruinaste -suspire pesadamente, y aun algo avergonzado, me acerque a mi ropero
y saque un pantalón, mas específicamente un pants- Iré a cambiarme -con el
mismo pantalón me tape mi erección y camine hacia el baño, a pesar del pantalón
que traía se podía notar maso menos el tamaño de mi miembro, maso menos unos 20
o 21 centímetros, cuando llegue al baño me quede viendo mi erección, obviamente
no podía hacerme "cargo" de ella aquí, así que tenia que esperar a
que pasara, por lo cual solo me cambie y acomode mi miembro para que no se
notara, para así regresar a la habitación-
-solté
una risa parecida a un ladrido. —Y se ve que era un muy buen sueño!— reí
fuertemente— He ahí la prueba— me dolía el estómago de reírme de su comentario,
sabía que podía oírme desde donde estaba, y me seguía dando mucha risa su
incómoda situación, me quedé mirando el techo. — ¿Te atoraste en la taza del
baño o solo te dura mucho?— dije aburrido alzando la voz asegurándome de que me
escuchara-
Podrías callarte! no es de tu incumbencia -no podía salir así,
aparte el contrario estaba haciendo de todo para intentar apenarme mas de lo que
ya lo estaba, su risa resonaba en el baño, la verdad es que si pregunta en
realidad era cierto, si no me "encargaba" de eso mi erección tendía a
durar mucho, me desespere de estar esperando y decidí salir así, de cualquier
manera ya estaba mas disimulado muy apenas se veía ya un pequeño bulto- Bueno
ya, que quieres? A que viniste... -fui directamente hacia la salita y me senté
en el sillón más pequeño-
—Vine
a molestarte— dije mirando el techo aún— Algo me dice que no te encargaste de
tu pequeño amiguito— dije entre risas graves y algo roncas. —Me gusta aquí,
podría acostumbrarme ¿sabes? Es más tranquilo que la ciudad. Mire las aves
volando libres y los árboles en movimiento, me senté en la cama y fui a la sala
a exista eme en un camastro cómodo y amplio cerca del sillón.-
-Vi de reojo que caminaba hacia acá y desvié la mirada. Cuando
me respondió yo no respondí al instante "¿viene a molestarme? ¿Porque? “Pensé.
Ya no respondí nada acerca de lo de molestarme, decidí enfocarme a su segundo
comentario- Pues si es bastante tranquilo, relajante y aparte es muy fresco.
—Completamente
diferente a la ciudad— dije mirando a mi al rededor, mire de reojo su erección,
no se le había pasado en lo más mínimo, y su intento por ocultarla era muy
malo, hacía que se viera más ya que el cierre del pantalón lo sobresaltaba,
tome una pelota de la mesa y comencé a lanzarla. — ¿No te aburres aquí?
-yo trataba de mirar a todos lados menos hacia donde estaba el
chico, pues me era algo vergonzoso, cuando pregunto eso recordé a mi ex-novia-
Bueno... Antes no -conteste en un tono algo nostálgico- antes vivía con una chica.
Ella fue mi pareja por 2 años, pero un día simplemente no se que paso,
terminamos y pues, aquí me tienes solo -hace tanto que no hablaba con nadie que
hablar sobre esto fue como algo automático, aunque aun no confiase o conociese
bien al chico, intente cruzar la pierna para disimular-
—Wow,
eres muy dramático— dije riendo un poco—que tragedia— dije intentando ocultar
un poco el sarcasmo—Pero, es mejor solo que mal acompañado ¿no?— dije mirándolo
y dejando de lanzar la pelota al aire-
Supongo. -respondí de igual manera con algo de sarcasmo - Bueno
aun no me dices a que viniste -me levante y comencé a caminar la erección ya me
estaba incomodando bastante por el pantalón que estaba apretado, quería que el ángel
se fuera para poder "encargarse " de ello, pero estaba ya muy sentado
y aparentemente hasta cómodo-
—Me
aburrí y no sé tu nombre ¿podrías decirme cómo te llamas?— mire su erección ya
era demasiado—En serio, ya, cálmate. Seguí lanzando la pelota, algo aburrido
pero no quería salir de ahí-
-Empezaba a "calmarse", aunque me quede algo ansioso, comencé
a caminar un poco buscando entre mi suelo y mis cosas una libreta para anotar-
Bueno mi nombre es Ryontsuke me dicen Ryo, o me decían así. Puede decirme como
gustes, y tu. ¿Cómo te llamas y que eres? -la segunda pregunta iba referida a
su raza-
-me
ponía nervioso que caminara tanto, así que me distraje buscando sombras o
grietas en el techo. —Me llamo Takao y soy un ángel negro, los arcángeles viven
en algo parecido al paraíso, nosotros vivimos en un mundo totalmente distinto.—
dije con aire distraído— Y no sé por qué tengo el pelo azul— señale mi cabeza.
Volví a lanzar la pelota y a cacharla.-
Se te ve bien supongo, mis ojos y mi cabello cambiaron de color
cuando recibí poderes mágicos -por fin luego de mucho buscar la encontré abajo
de un mueble- ¡LA ENCONTRE! -para entonces por fin ya estaba
"normal", tome la libretita y me senté, era una libreta de madia
cuartilla, hojas blancas, toda estaba llena de hermoso dibujos de paisajes y había
3 de la chica que era mi ex-pareja, se podían ver mientras la abría para llegar
a una nueva hoja, cuando entre la hoja en blanco, me dirigí a la mesa donde ya
estaba un lápiz, lo tome y me senté en el suelo frente a ella- Que tan bueno
eres quedándote quieto? -quería dibujar al ángel- Por cierto, en otras palabra ¿Eres
un ángel caído (ángel que traiciono a dios y lo corrieron del paraíso)? o ¿Eres
un nephilim (Hijo de un humano y un ángel caído)?
—No
soy un nephilim, mi madre y mi padre eran ángeles también, pero no somos
arcángeles— empezó a acomodarse mirándome y con su libreta en sus piernas—
supongo que puedo quedarme quieto— dije con indiferencia, quedándome quieto-
Bien -me quede observándolo un momento para luego comenzar a
trazar en mi libreta, no dejaría que vieras el dibujo hasta terminar- Bueno y
mientras porque no me platicas algo interesante, ya que estas aquí. -mi mirada
iba del peli azul hacia mi libreta y de mi libreta al peli azul, si se
observaba mi mano se notaba que si sabia dibujar por la manera que tomaba el lápiz,
casi uno estaba usando la goma rara vez-
—
¿Cómo que quieres que te diga?— pregunte en todo seco, empezó a dibujarme con
aire concentrado frunciendo el ceño y con la lengua ligeramente hacia
afuera—Espero que sepas dibujar— lo moleste un poco, era divertido ver como se
enfadaba-
-hice un pequeño puchero ante su comentario- Si, Si se -dije en
un tono entre broma y sarcasmo- Y bueno podrías hablarme de porque vives aquí
en esta ciudad -se movía de repente un poco y hacia algo difícil el dibujo pero
solo corregía un poco y continuaba, no tarde mucho en terminar el rostro-
—Pues,
es algo trágico, mi padre me culpó de la muerte de mimaste cuando o tenía
nueve, luego me desterró y me fui a vivir solo porque no tenía otra opción,
ahora estoy aquí, y trabajo en un café en la ciudad— intente resumir la tragedia
para no ponerme dramático, restándole importancia, observé como movía el lápiz
rápida y ágilmente-
Oh -no era bueno en este tipo de cosas no sabia que podía decir,
simplemente continúe dibujando, no creí que niño de 9 años pudiera hacer algo así,
así que creí su versión de la historia- Bueno y tu gustas saber algo de mi? -el
tiempo pasaba rápido y fluido y yo dibujaba rápido, unos detalles más y podía
terminar mi dibujo-
—Podrías
empezar a decirme por qué te aislaste y decidiste ser mago— lo mire, él me
miraba y luego yo mire mi pelota y el su libreta-
¿No fue algo que decidiera sabes?, tengo un fuerte problema del corazón,
este llego a ponerme al filo de la muerte demasiadas veces, un día me encontré
con un nigromante. Hice un contrato con el que aumentaba mis defensas y me daba
poder mágico, en si no soy mago simplemente como un hibrido entre humano y algo
mas~ El problema no desapareció del todo, pero alterar mi corazón en un daño
grave ya es mucho mas difícil, así que no me preocupa. Aparte con el contrato
casi se podría decir que tengo "vida eterna" -hice énfasis en la
ultima palabra- Listo -deje el lápiz en la mesa, mi mano estaba un poco llena
de grafito, me quede observando un poco el dibujo-
—Wow,
que profundo— cerré un ojo al verlo poner la libreta en la mesa, tenía sueño y
me daba temor ver cómo le había quedado—Veamos qué tan malo eres— dije tomando
la libreta, el dibujo era muy bueno me veía como en una foto, solo que muy
exagerado, y mi rostro se veía muy... serio—Meh, no eres tan malo como pensaba—
regrese la libreta a su lugar— Yo no estoy seguro de tener vida eterna, pero no
me he muerto, así que... Meh— volví a recostarme en el camastro—Comprendo por
qué estás aquí, por cierto, ¿qué edad tienes?-
—Claro,
considerando tu "vida eterna"— hice comillas con los dedos en lo último-
Gracias, dije que no lo era -me levante del suelo y me fui a
sentar al sofá- Bueno veras, yo apenas tengo 28 años, tal cual. Pero mi maestro
dice que los contratos de humanos con nigromantes como el mío dan algo similar
a la vida eterna, aunque no la vida eterna tal cual, nunca entendí eso de el.
Es algo metafórico. -tome la libreta y me le quede viendo- Si gustas te lo
puedes quedar -deje la libreta aun lado, en medio de donde ambos estábamos
sentados y luego me hice hacia atrás estirándome para relajar- ¿Y tu que edad
tienes? Eres un ángel, al pensar en eso pienso en alguien de 100 años -no pude
evitar reírme de mi propio comentario- aparte eres muy serio, pareces un
aburrido -dice en broma y aun entre risillas-
-deje
de lanzar la pelota al oír su comentario —No, quédatelo, sería ególatra de mi
parte llevarlo y tenerlo en mi casa como una clase de musa o algo así— me senté
prestando a ten uno a lo ultimo que dijo—Para tu información, los ángeles
disfrutamos de una juventud y belleza eterna— dije haciendo volar mi cabello en
el aire—No envejecemos tal cual, la vejez no es algo de que se hable mucho—
hice una pausa y mire la pelotita multicolores, bastante ridícula— tengo 120
años, y me veo 101 años más joven niño— le aventé la pelota hacia el estómago-
—Y
voy a hacer como que no me dijiste que soy aburrido—
¿Belleza? Yo no te veo nada bello -dije queriendo molestarlo y
me levante rápido cuando dije el comentario y me aleje como un metro maso menos,
y no te ves de 100 te ves de mas por tu actitud -vi que la pelota venia algo
tarde por andarme burlando y me pego pero nada fuerte- ¡¡Oye!! -tome la pelota
y se la volví a aventar solo con vuelo, sin fuerza y luego tome mi libreta para
guárdala ahora si bien, la metí en el cajón de la mesita junto con el lápiz-
Tengo que comprar una nueva goma, la goma del lápiz no sirve para esto~
—
¿Acaso no viste la belleza de modelo que acabas de dibujar?— esquivé la pelota
que venía hacia mi cara, como la esfera de energía que me lanzó—Ha Ha Ha, muy
gracioso niñato, pero al ganar años se gana sabiduría, no arrugas— me acerqué a
él tomando el lápiz, y mirando la goma—vamos por tu goma— lo agarré de los
brazos— te llevaré, quiero verte gritar de miedo, lo empujé hacia afuera y tome
sus brazos con fuerza, desplegué mis alas, en un blandir de mis alas ya
estábamos en el aire de camino a una... papelería supongo yo— ¿Dónde
exactamente quieres comprar tu goma?—pregunte casi gritando por el ruido del
viento-
-la sensación era algo extraña pero realmente me gustaba, no me
daba nada de miedo, ni siquiera preste atención a su pregunta, estaba
disfrutando demasiado de la vista, yo no era mucho de sonreír, reír si pero no sonreír,
y a pesar de eso en ese momento estaba sonriendo, como un niño pequeño ilusionado
con algo que le sorprende, tal vez para el ángel era de lo mas normal, pero
para alguien sin alas era algo fenomenal, o amenos para mi lo era, me olvide
completamente de la goma-
-al
ver que no respondía decidí jugar un poco con él, un poco, ya que su problema
del corazón tal vez sería algo malo si lo asusto demasiado, subí más alto y lo
solté unos cuantos metros, para volverlo a atrapar, ahora lo cargaba como un
príncipe carga a una princesa. —Te he preguntado acerca de la goma niño— dije
muy cerca de su rostro.
-de repente sentí que me soltó y me saque de onda, eso me altero
un poco haciendo que me agitara levemente pero no paso mucho cuando el
contrario volvió a agarrarme, pero me agarro como princesa lo cual me hizo
sonrojarme levemente- aa emm -estaba algo cerca así que desvié mi rostro de
lado- La papelería de dibujó profesional que esta en el centro de la ciudad
pasando el acuario -luego de decir trataba de agarrarlo de lugares donde no me
viera como una chica siendo cargada por su caballero pero aunque movía los
brazos en varias posiciones no podía, todas me hacían sonrojarme-
—Solo
aférrate a mi cuello caramba, digo, si no quieres caer de nuevo— puse sus
brazos en mi cuello y luego volví a descender, las alas hacían un ruido sordo
al golpear el aire con una sorprendente fuerza, pasé el acuario por arriba y
comencé a descender, en cuanto toque el suelo, el chico comenzó a retorcerse-
-suspire y el resto del camino me fui así, en cuanto tocamos el
suelo me moví para bajarme de sus brazos, sacudí un poco mi ropa y voltee a
verte- solo un pequeño problema, me trajiste a la fuerza y no tome mi dinero
-incline mi cabeza con una mirada fijamente hacia ti como culpándote, aunque en
realidad me sentía feliz, me gusto poder volver, fue muy rápido y aparte muy
divertido-
—¿Eres
o te haces?— lo miré con los brazos cruzados y los ojos entrecerrados—¿quieres
que volvamos?— pregunte esperando una obvia respuesta de su parte, pero no
podía esperar menos, sabía los precios de aquella papelería, yo también a veces
en mis tiempos libres, me dedicaba a dibujar, para mi gusto «y mi experiencia
de 120 años» dibujaba bastante bien-
Ya estamos aquí demos una vuelta aunque no compremos nada, puedo
esperar, y mis dibujos igual. Bueno a donde podríamos ir -me quede viendo al
frente luego voltee hacia ambos lados, y disidí que podríamos ir al parque,
estaba hacia la derecha era un parque enorme donde diferentes artistas iban a
vender ahí sus pinturas- Podríamos ir al parque, igual y logro encontrarme con
un viejo amigo, antes yo vendía dibujos ahí como mi trabajo, aunque ahora vivo
de otras cosas -me voltee hacia donde el ángel y me le quede viendo esperando
su respuesta-
—Si,
me parece bien, vamos— lo empuje levemente para que pasara adelante de mí y
avanzara, yo caminaba detrás de él hacia el parque, mirando el pequeño estanque
que se formaba justo en el centro de ese parque, que estaba precisamente
situado en frente del edificio donde yo vivía-
-no tardamos mucho en llegar al Parque, no estaba lejos de ahí.
Emm cuánto llegamos un chico voltio a verme - ¡Hey! -dije al verlo y alce mi
mano para saludarle, comencé a caminar hacia el. Y empecé a platicar con el. Te
apunte y el se quedó viéndote - Bueno el es... mmm un conocido podría decirse.
mm -me quede pensando- olvide su nombre – upa
-miró
a alguien que parecía conocer y comenzaron a conversar, mire a otro lado
aburrido, luego me señaló y dijo que había olvidado mi nombre. —Me llamo Takao—
dije con tono inexpresivo y le di un ligero latigazo con la parte baja de una
de mis alas en la pierna-
-cuando me dio el latigazo voltee a verlo serio y luego regrese
mi mirada al chico, continuamos platicando un rato- Bueno me debo ir -me despedí
de el y me dirigí hacia donde estabas tu- bueno y ahora. ¿Regresamos?
—Pensé
que jamás terminarías— lo levanté de los brazos y me elevé hacia el cielo azul,
volvimos al bosque para llegar a su casa y que pudiera ir por su dinero al
llegar lo lance para que cayera desde arriba, como a dos metros del suelo, cayó
y rodó como todo un profesional... bueno casi al final terminó con la barbilla
en el suelo y yo comencé a reír como un desquiciado-
-luego de caer voltee a verlo molesto mientras el se reía, entre
año casa y cerré la puerta antes de dejarlo pasar. Luego fui a donde estaba mi
habitación y saque el dinero que necesitaba ni más ni menos. Cerré la ventana
que tenia abierta, para luego ir al baño y ponerme quitarme con papel la tierra
de la barbilla y luego volví a salir afuera Comenzando a caminar ignorando al Ángel
en todo momento haciéndome el molesto –
-se
metió en su casa y cerró la puerta, cerró la ventana de su habitación y luego
salió ignorándome, me hice el ofendido poniendo una mano en mi pecho. —Aww,
¿estás enfadado conmigo?— dije con voz de tristeza completamente fingida h
llena de sarcasmo. Caminé detrás de él muy cerca y aletee con fuerza el aire
hizo que trastabillara, pero no se cayó, me miró y yo alce las cejas. — ¿Qué?—
madre la cabeza con las cejas en alto aún.-
Deja de seguirme iré yo solo por mi goma entendido -susurre unas
palabras que parecían japonés antiguo y mi cuerpo empezó a desvanecerse con el
viento hasta mi ser nada visible. En realidad no era invisible, era un conjuro
para moverse mas rápido y que a simple vista no me viera o se notara mi
presencia. Sabia que iba a terminar sabiendo donde estaba pero al menos lo haría
buscarme un poco. Podía haberme convertido en algo y seria mas difícil pero se
me hizo más divertido de esta manera -
-se
desapareció y lo dejé de ver, pero era obvio que seguía caminando por el
sendero, entonces recordé que mi madre me había enseñado a mover el agua con
sus las manos, saque agua de el césped que había a un lado de su casa y junte
como dos litros, hice una gran burbuja llena de agua y la lance hacia adelante
esperando darle, con éxito supongo yo, ya que se deshizo antes de tocar el
suelo, me crucé de brazos y apoye mi peso en uno de mis pies, sonriendo-
-No esperaba que me lanzara agua y como le estaba dando la
espalda no me percate a tiempo como para esquivarlo y termine totalmente
empapado. Me quite el conjuro y voltee a verlo el doble de molesto, comencé a
caminar hacia el y lo tome de un brazo, luego del otro uno con cada mano- Así
que te gusta el agua? -idea un fácil hechizo de levitación e hice que agua de
la que quedó atrás se elevase y deje caer el agua sobre el. Quedando así los
dos completamente mojados. Yo no pude levantar mucha agua. Cono máximo un litro
ya que este conjuro era mas que nada para cosas solidas –
—Si,
de verdad me gusta, y mucho— tenía sus manos aferradas a mis muñecas, moví las
manos con dificultad y sacando el agua de mi cabello y ropa, lanzándola lejos
esparciéndola en el pasto seco de alrededor, lo miré, podría zafarme de su
agarre fácilmente pro quería jugar con él un poco, me acerqué a su rostro y
lamí su nariz, no se movió, luego lamí su mejilla y se apartó frotándose la
cara. —Ha— dije mirándolo con las comisuras de los labios ligeramente elevadas-
-vi como alejaba el agua hacia el pasto y en ese momento de
acerco a lamerme la nariz, abrí mis ojos de par en par y me quede viéndole pero
no le basto eso luego lamio mi mejilla y me aleje. - Que te pasa! -exclame algo
apenado - ah -dije en forma de quejido - me iré a bañar. Adiós -le di la
espalda y cañones hacia la puerta de la casa, introduje el dedo para abrirla y
camine hacia adentro –
—Eres
un niño muy dramático ¿sabes?— lo miré entrar en la casa y decidí ponerme a
jugar con el agua con la que se bañaba, entre detrás de él y se encerró en el
baño, desde afuera pude sentir el agua que corría por su cuerpo, la desvíe para
que al caer se fuera para arriba, luego de que junte una gran burbuja la solté
sobre él. — ¿Terminaste?— volví a tomar la pelota y me recosté en el camastro.
Lanzaba la pelota y la atrapaba, lanzar atrapar, lanzar atrapar.
-apenas me metí al baño y me quite la ropa para meterme a bañar,
abrí la regadera pero el agua empezó a salir hacia arriba, di un suspiro pesado
y luego el agua bajo de golpe- Jajaja muy gracioso -me rasque la cabeza y luego
tome champo para enjabonarme la cabeza, posteriormente el cuerpo con jabón, y así
luego enjuagarme, cuando termine salí de la ducha con una toalla tapándome de
mi torso para abajo y otra rodeándome los hombros para el agua que escurría de
mi cabello, al salir pase por donde estaba el ángel- Y tu no te piensas ir a
bañar? Vas a mojar toda mi casa -observándolo mientras me secaba el cabello con
la toalla que tenia al rededor de mis hombros-
—¿me
estás corriendo?— me hice el ofendido de nuevo, luego le saque el agua del pelo
y del cuerpo haciendo una pequeña burbuja en el aire la dejé caer sobre una
planta y salí de la casa. —Adiós— deje la puerta abierta y me fui caminando un
momento mentí, luego desplegué las alas y me elevé sin dificultad alguna. Al
llegar a mi departamento, mi gato me veía enfadado. —Te daré de comer.— saque
su comida y la puse en su plato, comenzó a comer y subí a bañarme, jugué un
poco con el agua y luego de enjabonarme el cabello y el cuerpo me enjuague y
salí del baño, no necesitaba toalla alguna, así que salí como dios me trajo al
mundo, me saque el agua con la mano derecha y la vacíe en un árbol pequeño
dentro de mi casa alguien tocó la puerta y yo me miré, desnudo, me puse unos boxers
negros ajustados limpios y baje para abrir la puerta principal-
-Cuando el ángel se fue me sentí un poco mal, tal vez si estaba
exagerando pero casi no convivía ya con las personas y menos alguien que me estuviese
haciendo bromas constantemente, no sabia como tratarlo, cuando se fue me dirigí
a mi cuarto para cambiarme y luego acostarme viendo al techo, al inicio de la
mañana me había dicho que cuando el chico se fuera me haría cargo de el sueño
que tuve pero no tenia ganas, a mi mente se veía el recuerdo de cuando el chico
me llevo volando y fue realmente grandioso, no podía dejar de pensar en eso, de
echo quería volver a volar de esa manera, pero el otro también se fue molesto,
aparte yo ni siquiera sabia donde vivía, al final mejor disidí dormir, sin
comer ni nada, solo me quede dormido-
-cuando
fui a abrir la puerta estaba Takumi, mi mejor amigo, él era un arcángel, no un
ángel negro él venía del paraíso, pero viendo se enteró de lo que hizo mi padre
vino a la Tierra conmigo, su padre y mi padre estaban peleados, pero nosotros
nos habíamos conocido en la guerra luchando contra las quimeras, decidimos
renunciar a aquella masacre a sangre fría. — ¿Qué haces aquí?— le dije ladeando
la cabeza. —Hola, estoy bien, gracias, también te quiero. — me dio un zape con
su ala blanca como la nieve, se lo devolví con una de las mías cuando pasó a mi
lado. — ¿Se te ofrece algo? —Nah, solo vine a joder — ¿Cómo siempre? —Ya sabes.
Por cierto ¿por qué solo traes boxers. — ¿Por qué no? —Tuche.
-dieron maso menos las 7 cuando me desperté muerto de hambre,
pues no había comido nada en todo el día, me levante y me dirigí hacia mi
cocina, aunque no tenia mucho en ese momento, opte por un refresco de lata con
unos huevos revueltos, con tocino. No tarde mucho en prepararlos, luego me fui
a la sala, prendí la televisión y empecé a comer ahí, viendo caricaturas como
niño pequeño, estaba viendo Itsuka Tenma No Kuro Usagi, era una serie no muy
conocida, que veía todos los días, ya estaba en sus últimos episodios-
-platicamos
un rato antes de que dieran las cinco, la hora en la que teníamos que trabajar
en un café muy famoso cerca de la casa. —Creo que tenemos que irnos— dijo
Takumi mirando su reloj. —Tengo que ponerme ropa— subí a ponerme unos jeans
ajustados y una camiseta negra ajustada también. —Vámonos— abrí la puerta para
que saliera y salí detrás de él. Caminamos hacia aquel café donde nos
encontramos a la ex-novia de Takumi, me di cuenta de que era la misma chica que
había dibujada en la libreta de Ryo, obviamente más exagerada y detallada, hice
como que no la veía y comenzamos a trabajar, la chica se acercó. — ¿Qué vas a
ordenar?— pregunté lo más amable que pude. —A ti, en bandeja de plata— me miró
con una sonrisa que parecía un intento de seducción, decidí voltearle la
jugada. —Eso no lo manejamos aquí, elige algo del menú o de la barra. — mire la
caja registradora, ella me veía algo enfadada, me limité a ignorarla.-
-termino el capitulo y
me puse a recoger todo, había dormido mucho rato así que ya no tenia mucho
sueño que digamos, a veces me daba por ir dar vueltas a la ciudad por la noche,
así que tome una chamarra de mi closet y salí de la casa, comencé a caminar a
un paso rápido pero sin correr, hasta llegar afuera del bosque en donde tome el
primer taxi que paso, me baje del taxi en la ciudad como a las 7:50 maso menos
de la noche, y decidí ir a ver a la tienda herramienta para dibujo pero ya
estaba cerrada cuando llegue, así que decidí seguir derecho a ver que hacia,
igual y llegaba al parque no estaba seguro, simplemente empecé a caminar, entre
mi camino cuando voltee hacia los edificios vi a mi ex-novia sentada en una
mesa de un famoso café, me acerque un poco y me quede observando
disimuladamente, luego entre, quería hablar con ella y aproveche que estaba
sola, así que decidí entrar al café, en cuanto entre me senté en frente de
ella-
Ella: ¿Que haces aquí?
Yo: Tenemos que hablar, no te preocupes no pienso hablar de volver, dejaste
cosas tuyas en la casa. Ella: aa. Te escucho~
-la
chica se alejó hacia una mesa junto a una ventana, mi turno terminaba en una
hora, de repente vi a Ryo entrar en el local, se sentó frente a la chica y
comenzaron a hablar. —Hey, Takumi, mira eso— susurré n su oído señalando
discretamente la mesa donde estaban Ryo y la ex-novia de Takumi, él miró hacia
la mesa y empezó a reírse. —Esa zorra, ya no me interesa saber nada de ella—
dijo entre risas limpiando una taza con una toalla blanca. Siguieron
conversando y me entró una punzada de celos, la descarte inmediatamente. Takumi
se acercó para preguntarles si querían algo más, Ryo hizo una seña con la mano,
rechazándolo, la chica se quedó mirándolo sorprendida, Takumi la miró con
desagrado y luego se alejó caminando, mi turno había terminado dejé el delantal
en la bodega y me quedé recargado en el mostrador esperando a Takumi, la chica
no había dejado de mirar en mi dirección desde que llegó, estaba empezando a
asustarme-
-Luego de ponernos de acuerdo, decidimos ir a mi casa ahora
mismo por sus cosas y terminar totalmente todo lazo entre ella y yo, ella dejo
dinero por lo que ella consumió, nos levantamos y comenzamos a caminar hacia
afuera, vi de reojo a Takao y le sonreí, luego abrí la puerta, ella salió y
posteriormente yo, por suerte un taxi iba de paso así que lo pare para
subirnos. Como era ya noche no había mucho tráfico, así que llegamos rápido. El
taxi se metió lo mas que pudo al bosque y se quedo esperando pues ella se regresaría
en ese mismo taxi, caminamos a mi casa y me metí solo para sacar sus cosas, ya
tenia todo en una caja, solo faltaban sus dibujos, así que los arranque de la
libreta y metí a la caja, la cual cerré y lleve al taxi- Bueno es todo, adiós
-ella volvió al taxi y se fue junto con este, suspire y me quede pensado "así
que ahí trabaja Takao, lo visitare después si el no viene" pensé, y luego
entre a mi casa, cerré la puerta y abrí la ventana de mi habitación, estaba
haciendo calor-
-Como
vi que se fueron juntos en un taxi, decidí no molestarlo esa noche, Takumi me
acompañó a mi casa y luego siguió para ir a la suya. Al llegar arriba me quite
la camiseta y los pantalones quedándome con los boxers que me puse en la
mañana, lance mi ropa a algún lugar de mi habitación y me sumergí dentro de las
cobijas, hacía frío y no podía dormir, me arrope con mis alas y con las
cobijas, al cabo de un rato mi gatito Yuki vino a acurrucarse conmigo, y fue
ahí cuando me quede dormido.-
-al día siguiente me levante temprano, eran como las 7 de la
mañana, el frio me despertó así que decidí tomar una ducha bien caliente y así
poder regresar a dormir, tome un pants que era ni muy caliente pero tampoco
frio, lo deje sobre la cama y me dirigí al baño- Clima raro, tenia mucho calor
y ahora frio puf -suspire y abrí la llave caliente, en lo que el agua se
regulaba me quite la ropa para poder bañarme, al salir me puse el pants y
regrese a la cama, mi cabello seguía levemente húmedo porque era algo largo
pero no me importo, me cobije y cerré los ojos y aunque me tarde en volver a
dormir lo logre, cuando me volví a dormir eran maso menos las 8:07
-desperté
a eso de las 9:47 era miércoles y me tocaba trabajar de nuevo en el último
turno, los únicos días que no trabajaba eran los domingos y los lunes, me bañe
con agua caliente y luego bañe a Yuki, termine con tres rasguños en la cara y
muchos otros en los brazos. Yuki huyó un par de horas hasta que por fin
regresó. Me limité a leer un libro en la horas que me quedaban libres, cuando
lo termine lo dejé en el librero y baje por algo de comer antes de salir a dar un
paseo al parque-
-Volví a despertar como a las 11 de la mañana, me levante y
camine a la cocina, tomando algo de cereal con leche para almorzar, me lo comí rápidamente
y cuando regrese a mi habitación para cambiarme mi celular brillaba, tenia un
mensaje, abrí el celular y leí el mensaje "Se que estas de vacaciones pero
podrías suplirme por hoy? Es una emergencia" Era el mensaje de una
compañera de trabajo, no podía decirle que no, si era una emergencia, así que
me cambie y salí de la casa camino hacia donde trabajaba, mi trabajo consistía
en pelear contra los demonios que se acercaban de manera amenazadora hacia la
ciudad, usualmente siempre llegaban por los mismo lados, a mi compañera le
tocaba cerca de mi casa, bueno maso menos cerca, a finales del bosque cerca de
un gran rio, por el rio se creaban las compuertas del mundo donde venían los
demonios hacia aquí, yo solo debía esperar, usualmente salían entre las 2 y 4
de la tarde y las 12 y 3 de la madrugada, pero ese era otro turno, ahorita yo
solo me quedaría ahí hasta que dieran las 12 y luego estaría atento para poder
cazar a los que salieran-
-salí
al parque a eso de las 12:30 y me puse a merodear por ahí explorando nuevas
zonas que no conocía, llegue a un gran estanque lleno de lirios, nenúfares y
flores acuáticas, me senté en el suelo de piernas cruzadas como niño pequeño y
me puse a jugar con el agua haciendo pequeñas olas y moviendo las plantas que
flotaban en la superficie, intente levantar la mayor cantidad de agua posible,
vacíe casi la mitad del estanque atrapando ranas peces y renacuajos en las
burbujas de agua, la solté y me salpicó casi todo, me saque el agua y decidí
volar un rato para relajarme. Al subir encontré a Takumi dando vueltas en el
aire a unos cuantos kilómetros en el bosque -podía identificarlo gracias a la
vista de águila brindada a los ángeles- cuando llegue con él le pregunte. —¿Qué
haces aquí?— me miró y señaló la frontera del bosque, había mucho movimiento y
levantamiento de tierra, se veía algo parecido a una lucha pero la tierra y el
polvo eran demasiado densos como para ver algo, aún con mi vista, no lograba
identificar lo que eran, solo siluetas borrosas-
-por fin, apenas dieron las 12 y salió el demonio, se supone que
en las mañanas eran demonios de rango A ósea de mi rango, yo como máximo podía
enfrentarme a los rango S. Pero en ese momento parecía que el portal estaba
alterado, salió un demonio con características humanas pero sin mucho
razonamiento lógico, rango SSS, desde que salió empezó a atacarme, a pesar de
enviarle diferentes conjuros para frenarle no duraban mucho y no me daba el
tiempo para conjurar algo mas fuerte, pues algunos conjuros eran largos de
decir y aun no tenia la habilidad de decirlos en mi mente, ya había pasado maso
menos 40 minutos desde que empezamos a pelear, logre herirlo pero estaba un
poco mas herido yo, entre tanto polvo logre despistarle y decir un conjuro
potente, el conjuro consistía en unas cadenas de fuego que lo rodeaban y en
cuanto lo dejaban totalmente atado estas empezaban a convertirse en unos picos
que se hacían cada vez mas pequeño y el calor de estas aumentaba, desintegrando
su cuerpo poco a poco, pero el nivel de magia requerido para ese hechizo era
SSSS (S4) así que a pesar de haber ganado quede bastante débil y caí rendido al
suelo, lo único que pude hacer fue recostarme boca arriba- Me alegro que vine
yo y no ella -susurre y luego me desmaye ahí-
-había
demasiado movimiento, y de aquel relajo salían sonidos extraños hechos por la
bestias o lo que fuera que eran; de pronto hablo Takumi. — ¿Deberíamos ayudar?—
se acercó volando hacia mi. —No sin una señal...— mi tono era ausente, estaba
admirando el movimiento abajo. Entonces, de la nada, surgieron más ángeles
desde el suelo, todos con alas blancas, descendieron hasta donde se estaba
originando la pelea y ahí fue donde decidimos seguirlos, al bajar encontramos
una carpa con heridos y algunos otros luchando y lanzando encantamientos en un
idioma que no entendía muy bien, entonces visualicé una cabellera blanca entre
la carpa de los heridos. — ¿Ryo?— susurré ladeando la cabeza. — ¿Has dicho
algo?— pregunto Takumi. — ¿Eh...? Ah... Que... yo voy a ayudar con los heridos,
el agua cura ¿no?— asintió y me alejé hacia la carpa-hospital dentro del
bosque-
-al parecer alguien había
manipulado demasiados portales, estaba totalmente inconsciente y no tenia idea
de lo que pasaba alrededor, inconscientemente sentí como si alguien me llevara
a algún lado, no podía moverme, escuchaba a personas decir que mis heridas eran
graves, y al parecen mi corazón se puso algo mal por el sobreesfuerzo, reconocí
la voz de mi maestro, se escuchaba decaído, pero no reconocía todo, al final
termine totalmente ido, no escuchaba nada, ni sentía nada, Mi maestro era de
los mas fuertes, así que salió a seguir ayudando, mientras que uno de los
principiantes fue mandado a buscar algún medico que supera como tratar a chicos
como yo, pero no estaba nada cerca llegar al lugar, así que al final quede solo
en algún lugar-
-entre
en la carpa-hospital y una chica de cabello rojo me detuvo, y me dijo que no
podía pasar, le dije que podía ayudar con los poderes curativos del agua y
entonces me dejo pasar, me condujo con un chico de unos veinte años con un
grave arañazo en el pecho, corrí por una bandeja de agua para curar su herida,
en cuanto el agua tocó el corte el chico gimió e hizo una mueca de dolor, seguí
curando enfermos hasta que me llevaron con Ryo, ¿qué haría él aquí?, cure sus
heridas, algunas bastante graves, su cara reaccionaba a él agua en sus heridas
y yo seguía intentando que desaparecieran por completo.-
-a pesar de sus poderes curativos, tenia una cicatriz en el
pecho que era la que mas sangraba que no se curaba del todo, pues el demonio
que la creo uso un veneno acido muy potente. Como ya había pasado un rato logre
recobrar el reconocimiento abriendo mis ojos lentamente muy confundido y demasiado
débil para pronunciar una palabra, al principio no reconocí a Takao, apenas abrí
los ojos y un fuerte dolor en el pecho tanto por la herida y por mi corazón se
mezclaron haciéndome gemir un poco del dolor, intente levantar mi mano para
tocarme el pecho pero esta apenas se elevo un poco y volvió a caer a un costado
de mi cuerpo, mi corazón no dolía mucho, parecía ser algo muy leve a
comparación ese rasguño con veneno-
-tenia
una gran herida en el pecho, seguí curándolo hasta que la herida comenzó a
cerrarse el agua ya había limpiado y parado el sangrado, pero el veneno era no
que frenaba el cierre rápido de la herida, tuve que cambiar el agua para
limpiarlo ya que la que había usado ya con él estaba muy ensangrentada y
caliente debido a la fiebre que las heridas provocaban, regrese con agua limpia
y fría, fue más fácil, entonces empezó a moverse un poco. —No te muevas niño—
dije con voz grave y ronca. Seguí aplicando el agua moviéndola en círculos
hasta que la herida se convirtió en un pequeño rasguño de gato. —Listo—
-veía muy borroso aunque por la voz pude reconocerlo, estaba
algo confundido, no sabia que estaba pasando con exactitud pero tenia una idea,
lo que te tenia mas confundido era porque Takao estaba aquí, estaba intentando
moverme pero no podía al final me termine quedando dormido por la fiebre y el
agotamiento, ya estaba estable y eso era lo mejor, afuera todo se calmo, parecía
que ya había terminado la batalla, nosotros habíamos ganado, y por suerte solo
hubo heridos ninguna perdida-
-cuando
termine de curar a los que se me habían asignado, regrese a ver a Ryo que
estaba considerablemente más estable y se había quedado dormido, pedí permiso
para retirarme y llevarlo conmigo, decidí llevarlo a mi departamento y dejarlo
en la habitación de invitados, que por cierto era casi tan grande como la mía,
lo deje descansar y subí para darme un baño, curar heridos me dejo agotado y
empapado en sudor-
-empecé a despertar poco a poco algo confundido, al abrir los
ojos todo era un lugar diferente, muy grande y lujoso a mi parecer, moví la
cabeza de un lado y luego hacia el otro viendo mas detenidamente el lugar, ya
me sentía un poco mejor, aunque seguramente aun debía descansar, pero como no
sabia donde estaba decidí levantarme, creo que aun traía un poco de fiebre o estaba
muy mareado, quien sabe porque cuando me levante veía todo borroso. Empecé a
caminar poco a poco pero no sabía a donde ir, y empecé abrir cada puerta que me
topaba enfrente-
-comencé
a escuchar ruido en la parte de abajo, lo que significaba que Ryo habría
despertado, estaba afuera de la tina como fui traído al mundo, esperando a que
el agua saliera caliente para poder sumergirme en ella y relajarme, aunque
pareciera ridículo, curar heridos después de una batalla era realmente
agotador, cuando por fin salió caliente tape el filtro por donde salía el agua
fría y la tina comenzó llenarse lentamente, el vapor me llamaba para que
entrara, cuando por fin se llenó escuche que la puerta de al lado que daba a mi
habitación de abría-
-al abrir las puertas me encontraba con una y otra y otra cosa
lujosa, llegue a una puerta donde se escuchaba ruido y la abrí, estaba bastante
humo caliente así que no lograba ver bien, por lo cual entre y al no ver nada
me tropecé y me caí dentro de una bañera, cuando voltee había caído arriba del ángel,
rápidamente me hice para un lado, no era una tina muy grande pero tampoco era
pequeña, así que pude ponerme a un lado, el agua estaba muy caliente- Takao?
-lo reconocí al sentir sus alas-
-la
puerta se abrió con estrépito y segundos después sentí algo que cayó sobre mí
en la tina, supe que era Ryo. —Hey— sonreí — ¿ya estás mejor? ¿Qué te parece el
agua?—tenía un pequeño patito de hule flotando en el agua, comencé a jugar
distraídamente moviendo el agua y balanceando al pequeño patito de un lado a
otro-
-me quede viéndole, el realmente estaba totalmente
despreocupado, al notar que estaba desnudo salí inmediatamente del agua algo
apenado, me quite la camisa y la exprimí- Esta demasiado caliente, ¿no te
quema? -luego de exprimirla me senté en la tasa del baño y me quede viendo a
otro lado- Si me siento mejor, pero estoy algo confundido, ¿en donde estoy? ¿Qué
paso? Lo ultimo que recuerdo es desmayarme pero estaba gravemente herido. -Voltee
para abajo y vi en mi pecho un pequeño arañazo, en donde se supone debía estar
un rasguño enorme-
-lo
miré quitándose la camisa y exprimirla en la tina, instintivamente me mordí un
labio y baje la mirada para seguir jugando con mi patito. —Pues, en efecto, si,
te desmayaste, luego te rescaté y te cure la herida, por cierto, de nada, y por
cierto otra cosa, estás en mi casa, y no, amo el agua caliente, me relaja.-
¿Esta es tu casa? Se nota que has tenido tiempo de hacerle
muchas cosas, esta muy grande -me estire un poco, a pesar del humo a la
distancia que estábamos se veía bien, estaba bastante marcado gracias a los
entrenamientos que había tenido siempre, tanto del abdomen y brazos. Luego de
estirarme me incline hacia atrás viendo el techo- Bueno se que me desmaye pero,
bueno creí haber despertado en otro lugar antes, no se todo es confuso -con mi
brazo derecho cubrí mi rostro, estaba todo empapado, pero el vapor hacia que no
tuviera frio-
—Eh,
si, estabas en una carpa con muchos enfermos a tú al rededor, era un lugar
situado a un lado del campo de batalla, te lleve ahí y te curé, eso es todo,
luego te volviste a desmayar como una princesita en apuros y ahora estás aquí.
— le expliqué frotando con una esponja mi brazo izquierdo marcado por lo
músculos contrayéndose y aflojándose. Me puse el champo en el pelo y metí la
cabeza al agua para enjuagarla salpicando todo a mi al rededor, cuando salí
note los mechones azules en mis ojos. —No, no es teñido— dije notando la mirada
de Ryo en mi cabello azulado.-
Princesa en apuros jum -cerré los ojos al escuchar eso y susurre
la misma frase de nuevo, luego sentí salpicaduras de agua y jabón y voltee a
ver al peli azul, el cual como si leyera mi mente me afirmo que su cabello era
natural, luego de ver su cabellera no pude evitar notar sus músculos y luego
regrese la mirada al techo- Si, Si, ¿podrías no seguir mojándome? No quiero
amanecer enfermo mañana, o me tendré que quedar en tu casa hasta que este
totalmente bien. Y no creo que quieras soportar mi presencia hasta que ese bien
-dije esto pensando que así ya no me mojaría más, aunque de todos modos ya
estaba mojado-
-Levante
una ceja sonriendo. —Me estás dando órdenes— levante un chirrido de agua y lo
lance hacia su pecho—digo, si te enfermas por mí no hay problema te puedes
cuidar solo ¿no princesa?-
-abrí los ojos cuando el agua termino en mi pecho y me levante,
el que me llamara princesa fue como la bomba, me quite el pantalón quedando en
boxers y me avente a la tina como un niño chiquito peleando con su hermano, empecé
a aventarle agua y abrí el champo, echándoselo todo en el cabello y la cara,
estaba casi tratando de exprimir la botella-
-se
quitó los pantalones y al hecha ese conmigo en la tina comenzó a atacarme con
agua y champo, como era líquido pude retenerlo y hacer una burbuja de un líquido
espumoso de agua con champo, cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo me
miró con los ojos como platos. —Oh no...— Musitó —Oh si— le lance la burbuja
espumosa encima comencé a reír por lo bajo— ¿Sabes? Uno no se mete a una tina
con ropa interior. — me recargue en una de las paredes de la tina y apoye los
brazos en las orillas mirándolo-
¡PUES YO SI! -exclame ante lo de la ropa interior, luego intente
sacarme el champo y me quede observando todo, no podía decidir que usar para atacarlo,
al final decidí mejor echármele encima para intentar hundirlo en la tina, use
toda mi fuerza en un solo movimiento porque físicamente no era muy fuerte
contra un ángel-
-se
me hecho encima y salpicó todo de nuevo, intentó meterme en el agua sin éxito,
lo apreté con fuerza contra mí y me sumergí en el agua con el entre mis brazos,
debajo del agua lo miré, tenía los ojos cerrados y las mejillas hinchadas de
aire, cuando subí a la superficie me quedé mirándolo en silencio, rodeándolo
aún con mi brazos, sus piernas estaban a ambos lados de mí y sus rodillas
tocaban el fondo de la tina-
-no podía simplemente ganarle, eso me frustraba, ahora yo había
terminado sumergido en el agua junto con el, cuando por fin salimos a tomar un
poco de aire respire profundo y cuando abrí los ojos el mayor me estaba viendo
fijamente y en silencio, aparte que me tenia rodeado entre sus brazos, intente
levantarme y quitarme pero su fuerza era mayor a la mía así que no me pude
levantar, me sentía extraño viéndole a los ojos así que desvié mi mirada-
-mire
su torso desnudo y luego lo empuje hacia atrás para que se quitara de encima,
me raí disimulando que no había pasado nada, me levante y salí de la tina, no
había toalla, me saque el agua del cuerpo y la deposite en la tome de nuevo,
seguía desnudo. Me volví hacia la tina para hablar con Ryo. — ¿Vas a salir o
estás a gusto ahí?— moví los brazos en el aire para mover el vapor, también era
parte de los estado del agua así que también podía controlarlo a mi gusto-
-me ayudo a levantarme y me quede sentando desviando la mirada
para no verle, el vapor comenzó a dispararse y salí con la mirada hacia el
suelo, no había toalla a lo cual suspire, mi bóxer y mi cuerpo estaban
escurriendo así que levante la mirada hacia el chico centrándome en verlo solo
hacia el rostro- ¿Podrías quitarme el agua a mi también? -como no había toalla
necesitaba de su ayuda, en eso de la nada estornude y me quede esperando a que
el mayor quitase el agua- Por cierto, ¿me llevaras a mi casa o donde pasare la
noche?
-obedecí
a su pedido y le saque el agua, la regrese a la tina y lo miré completamente
desnudo excepto por su bóxer, yo si estaba completamente desnudo y me importaba
un comino, no tenía nada que ocultar mira hacia mi abdomen. —Mira, cuadritos—
pase el dedo por mi abdomen jugando con mi dedo en él—Supongo que tendrás que
quedarte aquí, tu estornudo dice que se enfermó la princesa, así que te
quedaras en la suite presidencial, o sea se en el cuarto de invitados, no donde
estabas, en que está del otro lado del baño en el piso de arriba. Salí del baño
y me dirigí a mi habitación para ponerme algo de ropa dándole la espalda a Ryo-
-cuando su dedo paso por mi abdomen me apene un poco pero no lo demostré.
Me explico en donde dormiría pero no le entendí, volví a estornudar y luego
empecé a seguirlo pues no había entendido donde quedarme yo, volví a estornudar
y me pare- ¿En donde dijiste? -le pregunté mientras sorbía un poco el aire en
mi nariz. –
-escuche
su pregunta y salí de mi habitación con los boxers grises ajustados que me
había puesto. —Sígueme— caminé afuera de mi habitación y abrí la puerta que
estaba después del baño—Esta es tu habitación— tenía una cama matrimonial con
sábanas color azul pastel y la pared era color crema, tenía una alfombra blanca
y unas cortinas con encaje, un baño propio y un escritorio de vidrio, sobre
mesita de noche descansaba una lámpara de lava que combinaba con las sabanas de
la cama. —Creo que te enfermaste—dije escuchándolo estornudar-
Solo debe ser algo pasajero. -camine hacia la habitación y luego
empecé a verla detalladamente, era muy bonita y grande- Vaya podría
acostumbrarme a vivir aquí -dije en broma y me avente a la cama. En cuanto caí
en esta volví a estornudar así que me Levante y fui por algo de papel al baño
que tenia propio. El baño era hermoso también. Tome el papel y regrese al
cuarto y me cobije pensaba dormir un rato. Ignore la presencia del Ángel, ni
siquiera me fije si seguía ahí o no-
-parado
en el marco de la puerta con los brazos cruzados, lo miré tirarse a la cama y
luego ir por papel, se limpió la nariz y lanzó el papel al bote de basura
eventualmente vacío, inconscientemente una sonrisa apareció en mi rostro. —Hay
un botiquín en el baño por si quieres tomarte la fiebre o algo, también hay...
eh... ¿cómo se llama esa cosa que te tomas cuando te duele algo?—
-voltee a verlo de reojo y me quede con la mirada fija- ¿pastillas?
-cuestione pero a la vez afirme. Pensé que estos buena idea así que me Levante
y busque un termómetro y luego regrese a la cama. Era un termómetro moderno, lo
prendí y lo puse en boca-
-me
quedé pensando un poco, obviamente eran pastillas, pero tenían un nombre...
científico y era... — ¡Paracetamol!— exclamé chasqueando mientras él se
colocaba el termómetro en la boca. Me acosté en la cama sin razón alguna y me
puse a jugar con mis dedos pasándolos por mi abdomen-
-continúe viéndote de reojo desde que estabas en la puerta y
luego te seguí con la mirada hacia la cama y te vi acostarte, era tu casa no podía
decirte nada, así que solo me quede viéndote, el termómetro sonó y lo quite, decía
44° no sabia si era mucho o poco así que me quede viendo el termómetro tratando
de descifrarlo, si me sentía mal, pero muchas veces me enfermaba y solo dormía
hasta sentirme mejor, no sabia abecés ni de que estaba enfermo-
-mire
que se sacaba el termómetro de la boca y mirarlo atónito. — ¿Qué dice— pregunte
poniendo mis manos en mis piernas e incorporándome para sentarme en la cama-
Emm dice 44 grados -rasque mi cabeza y luego volví a estornudar
a lo cual tome mas papel, ya me había llevado un poco extra, me soné la nariz y
lo avente al cesto de basura- No se si es mucho, usualmente yo solo duermo y me
ducho cuando me enfermo nunca tomo nada~ -te di el termómetro para que lo
vieses-
-me
tendió el termómetro y lo miré, efectivamente marcaba 44º. —Es demasiado alto,
buscaré una toalla con agua fría. Bajé las escaleras hacia la cocina donde en
agua siempre salía fría, tome una cubeta pequeña y la llene de agua helada,
sumergí una pequeña toalla y la doble, la deje adentro de la cubeta y subí a su
habitación. Cuando llegué estaba tumbado en la cama con las piernas colgando y
los pies tocando el suelo, le lancé la toalla empapada en la frente haciendo un
ruido líquidos al cae sobre su frente. —No te muevas. Bajé por otra y cuando
volví la sumergí en el agua y me acerqué a él, le coloqué la toalla en el
estómago para que se le bajara la fiebre más rápido-
¿Es alto? -musite antes que el chico se fuera, tal vez no me sentía
tan caliente porque la ducha en si ya estaba muy caliente, el chico bajo las
escaleras un tanto apresurado, parecía preocupado y yo no lo estaba realmente,
de la nada escuche que venia y una toalla mojada fue directamente a mi frente,
el agua de esta escurrió a mis ojos así que limpie el agua que resbalo, luego
lo vi bajar de nuevo muy apresurado, "¿realmente era muy alta?" me
pregunte a mi mismo mientras el chico regresaba y ahora me ponía otra toalla
helada por el agua en el estomago, estire mis brazos en la cama como una cruz y
suspire viendo el techo- No mejorare solo durmiendo? Es un fastidio tener esto
--el tener esto me traía recuerdos de mi madre cuando era un niño muy pequeño,
enfermaba mucho y siempre terminaba con fiebre y ella siempre hacia esta clase
de cosas o bañarme en agua helada-
—Si,
es bastante alta, de hecho me sorprende que no te estés convulsionando ahora
mismo, y si, es necesario, es eso o bañarte en agua helada. Dije mirando al
suelo con los brazos cruzados recargado en la puerta de nuevo. —Si quieres puedes
dormir, pero no te tapes mucho, te subirá la fiebre, y es realmente un fastidio
estar cambiándote la toalla si te calientas mucho— tome en cuenta la que
dije—Haz como que eso no sonó mal.-
Oh... Pues me siento mal pero no tan mal. O eso creo - me Flores
risa su ultimo comentario- no te preocupes en ese sentido no lo estoy. - subí
mis pies a la cama y cerré los ojos- Me dormiré un rato entonces… -al cerrar
los ojos vino a mi mente cuando mi mamá me cuidaba. Los recuerdos eran muy
claros. Luego me si cuenta que me estaba cuidando Takao pero ¿porque? Decidí
que le preguntaría cuando estuviera mejor-

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