Visitas~

Datos personales

♥ Tercera Parte

-lo miré con los ojos entrecerrados pensando si decirle que iría con él o no, no podía irse así como así, menos ahora, fruncí el ceño y hable. —Si me es posible iré contigo, si no, prometo no cambiarte—esbocé una sonrisa algo triste esperando su respuesta-
-afirme con una sonrisa y vi de reojo al otro chico, me dieron algo de celos, yo tendía a ser muy celoso. Me acerque a ti y bese tus labios, no era necesario decir nada, con el beso dije todo, si el ángel pudiera ir lo vería un poco antes de las 9 de mi casa seguramente, si no, lo vería dentro de un tiempo cuando regresara a mi lugar de origen. –
-me besó, sabía lo que significaba, llegaría a su casa antes de las nueve para verlo, y luego le pediría a todos los dioses existentes que lo protegieran y que me lo regresaría vivo, coloque ambas manos en sus mejillas y lo besé con pasión sin importarme quien nos viera-
-su amigo nos vio, lo sentí por la mirada fija, luego de ese apasionado beso me separe lentamente y di un paso hacia atrás- Hacia luego~ -no dije adiós porque sabia que lo volvería a ver, me puse de espaldas y empecé a caminar a paso lento hacia mi casa-
-lo miré alejarse y me di la vuelta, Takumi me veía como con cara de «estoy orgulloso hijo» y Lynn estaba lloriqueando, no sabía de dónde había salido, pero mágicamente están ahí, sonreí a medias y me dispuse a caminar con ellos hacia mi casa-
-luego de un rato llegue a mi casa y empecé a hacer mis maletas, luego me dormí hasta las 8:15 maso menos para no estar cansado en el viaje, me levante y tome mis cosas, vi la casa con cierta tristeza y salí de la casa hacia el bosque-
-me dormí temprano, cuando me levante eran las ocho y media, salí así sin camiseta, solo con los pantalones puestos y volé rápidamente hacia el bosque. Cuando iba sobrevolándolo vislumbre la casa, y, a unos cuantos metros a Ryo, aterrice en frente de él y lo miré con una sonrisa-
-ya iba a irme cuando sentí un aire arriba y el ángel descendió enfrente de mi y me sonrió, a lo cual le correspondí y me acerque a el- Ya casi es hora -incline mi rostro y me quede viéndole-
¿Qué vas a hacer? -me quede con la mirada fija mientras mi celular sonaba-

-seguí mirándolo, su celular sonó, pero cuando iba a contestar bajando la mirada, lo tomé de la barbilla y lo hice mirarme, impidiéndole contestar, me incliné y lo besé en los labios con suavidad. — ¿Qué puedo hacer?— dije mirándolo, volví a besarlo mordiendo su labio y sonriendo al escuchar un suspiro de su parte-
Quisiera poder responderte algo así~ -dije luego del beso con mis mejillas algo sonrojadas, colgué la llamada y baje la mirada pensando "Espero poder cumplir mi promesa y no morir. Necesito regresar y saber que relación tendré con el ángel y aclarar lo que siento por el"- Takao... -me quede viéndole- Te extrañare -sonreí y mi celular volvió a sonar-
-al escuchar lo último, junte las cejas con expresión de tristeza, su celular volvió a sonar y miré hacia abajo indicándole que contestara, no quería quedarme aquí a esperar a ver si moría o no, quería hacer algo al respecto, acompañarlo y si algo sucedía yo lo curaría, lo cuidaría como cuando enfermó y se quedó en mi casa, cuidaría de él hasta que se mejorara y pudiera volver a pelear, mordí mi labio con fuerza para evitar dejar salir algunas lágrimas-
-conteste y mi maestro indico que el portal para irme a Shibuya ya estaba en el lago, asentí y colgué. Te invite a caminar a mi lado y llegando al lado quede se espaldas a este y de frente a ti- Cuando llegue allá intentare decirte donde es, estaré en contacto -acaricie su mejilla, ya era hora, el cerrar se podía cerrar en cualquier momento- Adiós... -baje la mirada y mi cabellera cubrió mis ojos, sale al lago y este se ilumino, a la vez yo desaparecí y el portal se empezó a cerrar rápidamente, y aparecí en un templo bastante amplio y algo escalofriante, al parecer ahí entrenaría, suspire y levante la mirada caminando hacia el templo tratando de no ver hacia atrás-
-acaricio mi mejilla y yo tuve que hacer esfuerzos para no dejar salir las lágrimas, lo vi alejarse, mordí mi labio, aún tenía un gesto de tristeza dibujando en mi rostro, sonreí cuando desapareció y me fui volando-


-Pasaron 2 años y medio maso menos, lo contactaba de vez en cuando por cartas mágicas con sonido, conforme pasaba el tiempo mi voz cambio, me escuchaba un poco mas serio. La comunicación solo fue por el primer año y medio. El otro año fue cuando me fui a Okinawa y me era imposible comunicarme. Pero por fin todo se había solucionado, varias cosas habían cambiado, pero eso lo notaria el ángel cuando regresara, mi magia ahora era de las mas fuertes. Por la guerra de ahí se me considero el 2do mas fuerte de todo el continente asiático, era por fin hora de regresar, eso me ponía algo nervioso. Silbe y una esfera de magia me cubrió totalmente y de la nada aparecí enfrente de la cafetería donde trataba Takao. Y lo vi, ahí estaba sirviendo una mesa, seguramente cuando dejara de servirla me vería atreves de los espejos. Y ano traía maletas conmigo, pero traía una katana en mi espalda. Las maletas las deje en Okinawa, las traería después, mi apariencia era diferente, me veía mucho mas serio, mas poderoso, con un mejor cuerpo aun y una cicatriz en la parte de atrás de mi hombro y una pequeña parte en la espalda, no era muy grande, como traía una playera de tirantes de podía ver. Aparte que crecí un poco de estatura-
-durante todo ese tiempo real que no estuvo conmigo, trate de distraerme saliendo con Takumi o con Lynn, o con ambos juntos, para perder el tiempo me había dedicado a las artes marciales y algo de poderes que según Takumi, todos los Ángeles poseíamos, me había entrenado y mis músculos se habían tonificado aún más, gracias al ejercicio me veía más intimidante (según Lynn) la ausencia de Ryo me había afectado un poco, ya no reía tanto como antes y los cometa Ríos sarcásticos habían aumentado, casi siempre estaba de mal humor y eso aumentaba mi coraje para los entrenamientos, me había tatuado el pecho, la espalda, el cuello y un brazo, en el pecho tenía una rosa de color azul con negro, en la parte baja de la espalda tenía tatuada una águila, en el cuello tenía el símbolo japonés de la fuerza, la valentía y dela amor, y en el brazo tenía un dragón que se enroscaba en torno a este. Estaba sirviendo un café a un par de chicas me sonreían amablemente, entonces levante la vista y lo vi, Ryo venía caminando hacia la entrada del local, se veía un poco mayor y más formado, había crecido unos cuantos centímetros, aunque yo le seguía llevando como una cabeza. Abrí los ojos como platos y salí a su encuentro, cuando estuve afuera no me preocupo nada más, lo abracé y lo besé, lo había echado donde menos durante dos años y medio. Había olvidado el toque de sus besos, era algo tan placentero y hermoso, lo apreté entre mis brazos. —No sabes lo mucho que te eche de menos — volví a besarlo-
-cuando lo vi acercarse sonreí y correspondí a su abrazo y a su beso, el se separo y me comento cuando me extraño, iba a responderle pero otro beso me lo impidió, luego de que el ángel se calmara me aleje un poco del beso y le sonreí- He regresado, ¿crees poder salir antes? Me gustaría que me acompañaras por mis maletas. Quiero platicarte muchas cosas, y necesito que hablemos de algo -dije serio en mi tono de voz pero sonriendo, mi voz seguramente le sorprendió al escucharme pues era mas grave y tenía mas seguridad en mi mismo. Lo vi afirmar con la cabeza, entro y no tardo casi nada en volver a salir- Bueno, tal vez te marees un poco -tome su mano y silbe, un aura azul nos rodeo y en cuestión de segundos estábamos en Okinawa en un cuarto algo oscuro y pequeño- Bienvenido a Okinawa -dije soltando su mano y viéndole a los ojos-
-su magia se había vuelto más poderosa, en efecto me había mareado un poco, estábamos en una habitación semi-oscura, miré a mi alrededor y luego miré a Ryo sonriendo, su voz se había vuelto ligeramente más grave, y ya no era un niño flacucho, ahora era un niño fornido, seguía teniendo carita de niño y eso era lo más adorable en él, después de dos años y medio, me seguía encantando todo de él-
Te invitaría a conocer el lugar pero afuera todo esta destrozado en mi ultima batalla, que fue ayer, destruí todo Okinawa de un conjuro -me quite la playera de tirantes y todo mi abdomen estaba cubierto por una venda, la cual empecé a quitar poco a poco. Incluso con la venda se podían ver los cuadros de mi abdomen al quitarla un hoyo bastante grande me atravesaba de lado a lado, dejando ver el otro extremo, no sangraba gracias un conjuro que use pero tenia mucho veneno- Mi partida seria mañana pero necesitaba tu ayuda -dije despreocupado como si nada pasara, como si el gran hoyo no estuviera ahí. Pude ver tu mirada muy preocupada y sorprendida, el conjuro para viajar era ahora de un bajo nivel para mi, pero incluso eso me canso un poco, así que decidí sentarme en la pequeña cama- Creo que necesito descansar antes de volver a Tokio~ -te sonreí-
—Entonces descansare contigo, me alegra volver a verte— me acerqué y lo abracé fuertemente recordando cómo lo hacía antes de que se fuera, y teniendo en cuenta cuanto lo había extrañado en todo ese tiempo-
-me abrazo y correspondí, el hoyo en mi abdomen, se curaría solo con un descanso largo y con ayuda del ángel, y su poder de agua para curar, pero hasta estar en Tokio se lo diría, por ahora solo descanse un poco y cuando estaba mejor le acomode un cabello que le cubría los ojos- Ya podemos irnos si quieres, solo que.. -hice una pausa- ¿No llegaste a ver si mi casa aun esta ahí? Esta se mantenía firme por mi magia, sin mi estando presente no se si aun este -con mi mano en tu mejilla-
-al oír eso me di cuenta de que en todo este tiempo no había ido a ver su casa, sabía que si lo hacía su ausencia se haría más notoria, así que evite ir hacia el bosque. —No tengo idea de si sigue ahí— me giré y bese su mano—Pero no nos haría mal revisar—mire su herida— ¿Seguro que no necesitas ayuda ahora?—me preocupaba como se veía esa herida, fruncí los labios-
-afirme con mi cabeza sobre lo de ir a ver- Pero creo que iré a ver cuando este mejor, mientras me acoplare a tu casa -sonreí risueño- Una vez que me ayudes necesitare reposar 1 o 2 días, o hasta mas y no quiero ya estar aquí. Antes de irnos solo hablare con Jina y nos vamos -de la nada la puerta azoto y una chica entro rápidamente- Ella: RYO! A DONDE HABIAS IDO?! ESTAS LOCO LLENDOTE ASI IDIOTA -intento abrazarme pero me hice a un lado, luego te noto y se quedo viéndote- Takao, ella es Jina jeje fue mi compañera en campo y "maestra" ahora yo se mas que ella -dice burlándome de ella, y ella hizo un berrinche-
-la miré con los ojos entrecerrados, su entusiasmo daba miedo y ella tenía un aire maternal, alce la mano sin moverla —Hola—mustie mirándola hacer un mini berrinche-
Ella: Hola...~ Yo: Jane, perdona. -me levante de la cama - Debo irme ya, con Takao -cuando dije eso se notaron algo de celos de su parte, aunque yo no me di cuenta- Algún día te volveré a ver, gracias por todo -di una pequeña reverencia y luego me levante de nuevo- Me siento mejor Takao, nos vamos? -voltee a verte y te sonreí, ella te veía-
-note la mirada fija de la chica. —Claro—la miré—Nos vemos—le sonreí levemente y ella movió su mano sin dejar de mirarme, caminé al lado de Ryo para salir de ahí, estaba preocupado por el y por su salud, necesitaba atención médica de inmediato o esa herida se infectaría y sería un problema enorme-
-cuando te acercaste te abrace de la cintura, moví m mano para despedirme de ella, pero ella se dio la espalda al ver como te tome, se me hizo raro pero no le di importancia- Adiós Jane~ -silbe y el aura azul nos envolvió, así regresándonos a Tokio, fui directamente a tu casa, en tu azotea, cuando llegamos estaba algo sudado, en realidad aun no estaba bien para viajar pero si me quedaba seria mas difícil descansar con Jane ahí. Algo débil te solté y trate de disimular con una sonrisa pero mi sudor se notaba que no estaba bien del todo, las maletas quedaron a un lado de nosotros-
-se le notaba que no estaba bien, tome sus maletas con una mano y con la otra lo cargue y lo lleve adentro, lo recosté en mi cama y fui por agua para curarlo. —Avísame si te duele— tome el agua y a comencé a mover en círculos sobre la herida, me mordí el labio como hacía siempre que me concentraba mucho en algo-
-me sorprendió cuando de la nada me cargo con un brazo y termine en su cama recostado. Como ya no me había vestido del torso para arriba, el fue por agua y empezó a curar mi herida, sentía mucho ardor, el dolor era fuerte pero lo podía soportar. Para mantenerme consiente me concentre en ver su rostro y como se mordía su labio lo cual me sonrojaba un poco luego no pude evitar reírme- Sabes, desde que te conocí ya van 2 veces que me tienes que ayudar, creo que debería meterme en menos problemas -sonreí, aun estaba sudando pero quería disimular, no quería preocupar al chico-
-reí al escuchar su comentario. —Tu y yo sabemos que no puedes evitarlo, además no me molesta ayudarte—reí levemente y volví a morder mi labio. La herida se cerraba poco a poco, se veía grave y el veneno no ayudaba a cerrarla, pero yo sabía que podía lograr que solo se viera como un rasguño de gato, como la ultima vez-
-el veneno ahora era mucho mas fuerte que antes, pero como mi fuerza era mayor en varios ámbitos era como si fuera un veneno maso menos fuerte, cuando el chico terminara de sanar mi herida quería hablar con el sobre algo- Takao.. -voltee a verle fijamente, cuando volví a ver como mordía su labio, me chupe el labio inferior-
-Mm?—dije sin dejar de morderme el labio, él me miraba como si quisiera decirme algo. El dolor se reflejaba en su rostro. El agua comenzó a calentarse y a llenarse de sangre, la regrese a la cubeta y fui corriendo por más agua fría y limpia, cuando volví, estaba cerrando los ojos por el dolor, seguí con mi trabajo. —Lo siento—me mordí el labio y fruncí el ceño levemente-
-cuando se fue aproveche a quejarme un poco, cerré mis ojos y los apreté por el dolor, al igual que solté aire con cierta fuerza, cuando regreso no me percate, aunque fue extraño ver que se disculpase- Porque te disculpas? -sonreí y luego cerré mi boca apretando los dientes-
—Porque veo que te duele mucho, y aunque ayudo, aún no se controlar el dolor ajeno—reí divertido—Ni si quiera después de dos años—torcí la boca e hice una mueca al sentir cómo se cerraba la herida debajo de mis manos, mordí mi labio con fuerza para no decir nada que pudiera preocuparlo-
-lo vi morder su labio luego de reír y le sonreí - no te preocupes -mis ojos estaban cerrándose solos poco a poco, me estaba quedando dormido- Supongo que es imposible controlar el dolor ajeno-
—No lo es, solo que no puedo hacerlo, Takumi y Lynn lo hacen a la perfección, soy testigo de ello—mire mis tatuajes recordando el dolor que me habían causado. Ya casi terminaba con la herida, ahora solo era un pequeño orificio que se cerraba rápidamente. Se cerró por completo y regrese el agua a la cubeta, suspire aliviado y le sonreí mordiendo mi labio. —Descansa—Me incliné sobre el u lo besé dulcemente-
-use mis labios para masajear su labio con los míos como un beso tierno, pues se lastimo al morderse tanto - No te preocupes, gracias -dice luego del beso y me quede viendo a tus ojos. Aún parecía como si me estuviera quedando dormido- Necesito saber... Takao. ¿Qué se supone que somos? -eso me tenia confundido. Cuando le pregunte fue en un tono suave y soñoliento. No fui capaz de esperar me quede dormido tomando su mano-
-su pregunta me recordó algo que me había carcomido durante dos años y medio, no fui capaz de responder, se quedo dormido aferrando mi mano, bese su mejilla y me recosté a su lado arropándolo con las alas y abrazándolo, su sola presencia hacía que mi pulso se acelerara. Sonreí y cerré los ojos con el rostro contra su pelo-
-Desperté como 2 horas después. Estaba arropado con sus alas y entre sus brazos muy cerca de el. Me voltee con cuidado y quede de frente a el . Me quede viéndole fijamente, el también estaba dormido-
-dormí un par de horas, cuando desperté abrí levemente los ojos y vi a Ryo mirándome, le sonreí y bese su frente. — ¿Cómo te sientes?—dije sonriéndole. No deje de abrazarlo ni de arroparlo con mis alas, no hasta que me dijera que se sentía mejor o que tenía hambre o algo así-
Me siento mejor, perdón por quedarme dormido, ya no me percate si me respondiste o no -sonreí ladino y luego seguí viéndote a los ojos- quiero saber ¿Que relación tenemos? Se podría decir que soy homosexual, ni siquiera yo entiendo eso -dije lo ultimo en un tono de broma y risas-
—Pues si, podría decirse eso, a menos que te desagrade besarme—dije con una leve sonrisa, lo besé en los labios y luego lo miré—La verdad no estoy muy seguro de lo que somos, al menos no oficialmente— mire hacia abajo y fruncí el ceño-
Mmh entonces no te besare mas -tome su rostro y te obligue a verme a los ojos- fue tu culpa que empezara a sentir algo por ti, que dudara de mi sexualidad, entre otras cosas. Ahora debes hacerte responsable pero como aun no sabes que somos, pues no puedo besar a un desconocido o no -dije entre bromas y risas aparte con un poco de sarcasmo, era como decírselo en juego y a la vez en serio-
-abrí los ojos haciéndome el ofendido, comencé a repartir besos por todo su rostro incluidos sus labios. — ¿Estás seguro de que soy un desconocido?—dije entre beso y beso y haciéndole cosquillas, deje de besarlo y lo miré a los ojos— ¿De qué me haría responsable? ¿No es esto suficiente ya?—sonreí y bese su nariz-
-cuando empezó a besarme entre juegos yo me quitaba pero no del todo y le sonreía- No, no lo es. Que seamos hombres no cambia las cosas, me vas a invitar a salir a algún lugar y tienes que pedirme ser tu pareja y ya yo veré a ver si quiero aceptar -dije nuevamente en ese tono con risas, entre un juego y a la vez en serio-
-reí divertido y bese sus labios una vez más suavemente. —Está bien. Mientras estabas fuera inauguraron un nuevo restaurante temático algo cerca de aquí, ¿te parece si vamos el viernes?— lo miré sonriendo y mordiendo mi labio un poco, me había lastimado por mordérmelo antes, pero no me hacía tanto daño-
Me parece bien -dije luego de alejarme de ese beso y cuando lo vi morderse fruncí el ceño- Deja de hacer eso ¿quieres? Aparte que ya te lastimaste me provocas, por eso no podía dejar de pensar en ti~ -cuando me di cuenta de lo ultimo que dije me sonroje y voltee la mirada a otro lado, esperaba que no hubiera entendido el doble sentido de eso-
-el doble sentido de esa frase sobresalto como amarillo en negro, sonreí al ver que se sonrojaba. —Yo tampoco pude dejar de pensar en ti—dicho esto lo besé con más fervor y deseo, porque eso era justamente, lo deseaba más que a nada o nadie en el mundo, mordí su labio y luego su lengua, sonriendo al sentir el tacto de la de él con la mía-
-al escucharle decir esto mi sonrojo fue mayor, poniendo en su totalidad a mi rostro caliente del sonrojo. Sus labios se encontraron con los míos cuando voltee con el, fue con beso con fervor y deseo, podía notar en el beso cuando me extraño y yo también, quería estar con el. Apenas me había curado, pero me dejaría llevar a lo que hiciera el ángel, ahora que mi cuerpo era mas fuerte, no me lastimaría estar con el la herida. Su mordida en mis labios y me lengua me gustaba-
-sus labios y su lengua se movían en sincronía con los míos, era una sensación placentera y adictiva, no lo había besado durante dos años y medio, y ahora tenía la ganas que la primera vez, era como una droga buena, cuando me sentía mal eso me aliviaba, y la sensación era tan bella que necesitaba más, y entre más tenía más necesitaba, era un círculo vicioso. Sus besos se habían vuelto más hábiles, entonces algo me vino a la cabeza y me separé de golpe. —No besaste a nadie más en todo este tiempo ¿cierto?—dije con los celos irracionales en la garganta y los ojos entrecerrados-
-el beso era placentero y perfecto, nuestros sentimientos estaban en sincronía aunque ninguno de los dos dijera nada, cuando se separo y me pregunto eso no pude evitar reír- No~ No bese a nadie mas. Pero -me acerque a su oído- Con mi magia porque revivir cada momento contigo casi de manera real y cambiarlo dentro de mi mente hasta mejorar & no es lo único en lo que mejore -reí un poco mas, y mordí tu oreja la cual jale un poco con mis dientes y luego susurre- ¿Lo quieres comprobar?
-mordió mi oreja y yo cerré un ojo. —Ay—mordí mi labio y lo miré a los ojos—Sería un honor comprobarlo—tenía muchas ganas de saber lo que había aprendido por sí solo recordando lo que yo le había hecho, recordando esa noche de borrachera y excitación antes de que él se fuera por dos años y medio, pero ahora estaba aquí, conmigo, a solo un par de centímetros de mi-
-acepto mi reto por así decirlo, lo tome del brazo y sonrojado me senté en su abdomen, aunque intentara tomar el control de la situación no podía evitar sonrojarme y sentirme apenado, aparte que no podía tener al 100 el control, aunque en mi mente llegue a hacerlo en real era algo diferente, porque realmente estabas ahí. Me acerque a tu rostro y te bese, el beso era lleno de pasión, ya habías comprobado que mis besos eran diferentes y eran mejores. Mis manos estaban buscando la manera de quitarte tu camisa y poder quedar ambos con el torso descubierto.-
-se sentó sobre mí y sonreí alzando una ceja al ver cómo se sonrojaba, se inclinó y me besó apasionadamente, el deseo era lo único que se notaba en aquel beso, intentó sacarme la camiseta y lo ayude levantando los brazos y levantando la espalda de la cama, miré su cara encendida y reí levemente esperando a comprobar lo que había afirmado saber ya-
-el que me viera así me ponía nervioso, empecé a besar su oreja y baje lentamente por su cuello, deje una o dos marcas en este, no eran besos tan torpes y delicados como antes, estaba acostumbrado a besar chicas y ser delicado, ahora trataba con un hombre, ser menos delicado era mas excitante para mi, mientras besaba su cuello mis manos recorrieron su pecho lentamente, cuando mis manos llegaron a la altura de su ombligo yo mordí su cuello, como si fuera un vampiro en forma de juego a intentando excitarle mas, me aleje de su cuello y voltee a verte, me mordí el labio inferior y mis manos quitaron tus cinturón solo desabrochándole y de un jalón, luego desabotone tu pantalón y baje la bragueta, ya no batalle en sacar tu miembro como la ultime vez, mi cara estaba roja como un tomate-
-verlo hacer todo eso me excitaba y al mismo tiempo me parecía divertido y adorable, lo veía desde abajo, cuando me besó el cuello eche la cabeza hacia atrás y cerré los ojos con fuerza, saco mi miembro y mordí mi labio fuertemente, su rostro era color rojo y yo sonreía, mis manos estaban en sus caderas, comencé a desabrocharle el pantalón delicadamente y se lo quite con todo y boxers, sonreí cuando me miro sonrojado-
-cuando saque su miembro luego de mi el me retiro la poca ropa que traía encima dejándome totalmente desnudo. Era obvio ante la situación que ambos estábamos con nuestro miembro erecto. A pesar que solo habíamos estado juntos una vez esos 2 años y medio fueron una eternidad, anhelaba volver a estar con el siendo uno. Cuando quede desnudo me baje de su abdomen y e coloque a un costado tuyo y luego me agache un poco viendo tu miembro, comencé a tocarlo y luego a lamerlo. En la posición que estaba era como darte un poco la espalda pero de lado. Luego de unas lamidas te baje el pantalón y el bóxer y volví a lamer y tocar tu Miembro –
-comenzó a hacer maravillas con su boca y sus manos, cerré los ojos con fuerza sintiendo todo lo que él hacía, lamí y chupaba repetidamente provocándome gemidos y jadeos cada vez más fuertes, me aferre a la sabana con ambas manos, entrelace mis dedos en su cabello y arquee la espalda hacia arriba, mi rostro estaba caliente y mi miembro erecto, están muy excitado, lo deseaba y anhelaba volver a hacer algo así con él desde que se fue, y ahora que está aquí no hay nada que perder-
-al inicio solo lo lamia, ahora lo metí en boca para chuparlo e intercalar una que otra lamida. Su miembro de sentía muy caliente y palpitante. Había olvidado que se sentía así cuando se excitaba demasiado. Yo igual estaba excitándome mas, principalmente al escucharle jadear con mis movimientos. Para hacer que se viniera lleve una de mis manos a sus testículos mientras lo seguía chupando y lamiendo-
-comenzó a masajear mis testículos, mordí mi labio lastimándome mas volví a arquear la espalda hacia adelante, si seguía haciendo eso me iba a venir en su boca, de nuevo. —Ryo...—cerré los ojos con fuerza—Ryo, voy a venirme— su lengua rodeo mi miembro y me vine en su boca, gemí con fuerza y jale las sabanas con mis manos-
-esta vez estaba preparado para que se viniera en ni boca y cuando lo hizo me trague la mayoría de sus fluidos y limpie lo poco que quedo afuera de mi boca. Me Levante, mi respiración era agitada y mi sonrojo muy notable, mientras me veías no pude evitar relamer mis labios y luego morderme el labio inferior-
-cuando se aparto abrí los ojos y lo mire con la respiración acelerada, se relamió y mordió su labio inferior, lo imite y en mi boca sentí el sabor de la sangre que salía desde mi labio inferior. Me incorporé y me acerque a él, lo besé sin importarme lo que recién se había tragado, lo besé con pasión y necesidad, tomando su miembro con una mano y moviéndola hacia arriba y hacia abajo rápidamente-
-Cuando me beso sentí algo de su sangre mezclarse entre nuestra saliva. La pasión que desbordaba de ambos era muy grande, cuando empezó a tocar mi miembro gemí sin dejar de besarlo, la estaba moviendo muy rápido, mientras el beso continuaba y nuestras lenguas se encontraban ambos masajes cruzaba la lengua del otro con la misma, seguí moviendo mi mano en torno a su miembro pero ahora más lento, en mi mano lo sentía caliente y palpitante, era más grande que la última vez y eso me ponía cada vez más caliente y me daban más ganas de el estaba muy excitado y necesitaba de el, no creí lo que iba a decir pero aun así lo dije- Hazlo ya -apenado especifique - hazme tuyo -voltee y me quede viéndole fijamente y con deseo mientras mis manos acariciaban su espalda y mis ojos sea tatuajes -
-se volteó y una sonrisa malévola apareció en mi rostro, lo acomode a cuatro patas y me coloqué detrás de él, lo penetre lentamente y luego embestí con algo de fuerza, me incliné sobre su espalda y susurré en su oído. —Ya eres mío— reparto besos por toda su espalda lamiendo unas cuantas veces, volví a embestirlo y un gemido escapó de mi boca, como un sonido gutural lleno de placer y excitación-
-Me volteo muy rápidamente, la posición era muy penosa. Me penetró, al principio algo lento y luego fuerte y continuo- ohm... aa Takao... -aferre mis manos a las sabanas y mordí mi labio tratando de callar un poco mis constantes gemidos. Aunque entro lento al inicio, la fuerza con la que me penetraba constantemente y la rapidez me hacia notar el deseo y la lujuria que lo corría. Mis caderas se movían por si solas haciendo las embestidas mas profundas. Su Miembro de sentía muy placentero, y excitante. Estaba tocando mis puntos más sensibles-
-desde arriba pude ver como jalaba las sabanas y se mordía el labio, cuando dijo mi nombre me mordí el labio también y cerré los ojos con fuerza, y lo embestí con fuerza, mis manos descansaban en su espalda, respire hondo sintiendo un placer enorme y excitante, diferente al de la primera vez-
-esta vez había mas lujuria, mas pasión, mas deseo, y algo que estaba ahí pero sin no decíamos. Había amor. Era un placer indescriptible y demasiado placentero. No podía parar de gemir y la fuerza de sus envestidas eran muy fuertes, me dolía un poco pues obviamente por una vez hace 2 años y medio no me acostumbraría pero aun con el dolor era muy placentero –
-esta vez estaba resultando mucho mejor que estando ebrios, salí de él y lo abracé para tumbarme con él en la cama, lo arrope con mis alas y comencé a besar su rostro. —Ryo...—bese sus labios con deseo y pasión—Te amo...—volví a besarlo y sonreí por lo que acababa de decir, porque era cierto, lo amaba y estaba muy feliz de estar con el ahí en ese preciso momento-
-jadié cuando el Ángel salió de mi interior. Se tumbo en mi lado y me arropo con sus alas. Me beso y luego musito unas palabras que me apenaron mucho e hicieron que ml corazón se acelerara demasiado. No respondí y el volvió a besarme dulcemente, luego de el beso me quede viéndole a los ojos con ternura –
-lo miré a los ojos sonriendo, bese su nariz con ternura y volví a mirar sus ojos grises y hermosos, el sueño comenzaba a dominar mi cuerpo y los ojos se me cerraban, cerré un ojo y me quedé mirándolo con el otro, cerré ambos y los volví a abrir, también a él se le notaba el cansancio y el sueño, deslice una mano por su cabello peinándolo hacia atrás. —Descansa Ryo...—bese su frente y lo apreté contra mi, dejando su rostro entre mi pecho y mi cuello y recargando mi barbilla sobre su cabeza-
-sonreí al ver como se estaba quedando dormido- Tu también descansa Takao~ -me acerco a su pecho en el cual recargue mi rostro y poco a poco ambos empezamos a quedarnos dormidos, arropados por sus grandes y cálida alas a nuestro alrededor. Antes de quedarme dormido su "te amo" pasaba por mi mente una y otra vez, me gustaba escucharlo pero no sabia que responder-
-al final me quede dormido abrazándolo y sintiendo su cálida respiración en mi pecho. En la madrugada me levante gritando, sudando y sobresaltado, mire que Ryo seguía a mi lado y me miraba extrañado, comencé a llorar y a abrazarlo fuertemente-
-me asuste con su grito, a lo cual me desperté exaltado y extrañado, de la nada el ángel me abrazo fuertemente y empecé a sentir que sus lagrimas caían sobre mi hombro, abrí mis ojos como platos y lo abrace con fuerza- ¿que pasa? -pregunte preocupado y algo extrañado-
-estaba sudando y jadeando, pero también estaba aliviado de que el siguiera aquí conmigo, lo abracé y seguí llorando. —No te voy a dejar ir jamás—sollocé y lo abracé con más fuerza—No voy a dejar que nadie te aleje de mí nunca— enterré el rostro en su pelo y mis lagrimas seguían cayendo de mis ojos empapando el cabello de Ryo-
-el escucharlo así me asusto- ¿Tuviste una pesadilla? -me aleje del abrazo para secar sus lagrimas y verle a los ojos- calma, estoy aquí y no me iré, ya no mas, estaré a tu lado -acaricie su mejilla con dulzura y luego me acerque a besar su frente-
¿Dime que es lo que paso? ¿Porque estas así? -dije luego de besarle la frente, se notaba la preocupación en mi mirada-
-mis ojos estaban cerrados con fuerza, la imagen de Ryo lleno de sangre en el suelo con los ojos abiertos carentes de vida seguía fresca en mi mente, tragué saliva con dificultad. —U-una pesadilla—fue lo único que logre decir, es esa pesadilla yo no lograba protegerlo y entonces era alejado de mí y asesinado por alguna criatura o no sé que. —Prométeme que no te alejaras de mí nunca— lo miré a los ojos mientras otra lágrima pesada caía sobre mi rostro empapado-
-limpie nuevamente sus lagrimas y lo abrace con fuerza susurrándole a su oído- No me separare de tu lado, tranquilo. Estoy aquí a tu lado y estoy bien, ya no llores. -recargue mi frente con la tuya y te vi a los ojos y luego te di un pequeño beso con dulzura en tus labios- Te amo, no me separare de ti -sonreí algo apenado por lo que le dije y luego lo volví a abrazar con fuerza, esperando que esto le ayudara a calmarse, lo que me hizo pensar el chico era que, el podía vivir muchos años y yo, tenia la vida de un humano, la única forma de frenar eso seria cambiando mi humanidad, como un vampiro o un demonio, o algo así, porque si no eventualmente por envejecer o una enfermedad moriría, pero no era el mejor momento de hablarle de eso-
-su caricia en mi rostro me hizo reconfortar, y lo que dijo me tranquilizó beso mi frente y otra lágrima rodó por mi mejilla, lo besé en los labios y luego lo pegue a mi abrazándolo fuertemente, cerré mis ojos con fuerza. —Siempre te voy a cuidar, nunca dejare que nadie te aparte de mi— bese su cabeza sentí modo su cabello algo húmedo por las lágrimas que habían caído sobre él. Bese su cuello y acaricie si espalda hasta que me volví a quedar dormido cuidando de Ryo, ni dormido dejaría que nadie lo apartara de mi lado-
.Takao... -susurre su nombre, el me acaricio un poco y ves hasta que se volvió a quedar dormido. El estaba aferrado a mi. Cuando ya estaba muy dormido me levante sigiloso y me senté en la cama, moví mi dedo en el aire y un libro apareció "Vida eterna. Ángeles. Vampiros. Demonios y mucho mas " ese era el Titulo. Empecé a leerlo, me acosté y seguí leyendo hasta quedarme dormido con el libro en la cara-
-cuando desperté no sentí a Ryo entre mis brazos y abrí los ojos de golpe, me alivió ver que solo estaba un poco lejos de mi, con un libro en la cara «Vida eterna. Ángeles. Vampiros. Demonios y mucho más» fruncí el ceño y se lo retire del rostro, lo puse en la mesita de noche y bese su frente, lo acomode delicadamente entre mis brazos de nuevo hasta que se despertara-
-alrededor de las 10:30 de la mañana me desperté y nuevamente estaba entre los brazos de Takao, el ya estaba despierto - Hola -sonreí y dije algo soñoliento mientras le veía, luego no pude evitar bostezar. Me percate que me que me quede dormido con el libro y ahora no estaba a lo cual suspire –
-sonreí al verlo bostezar, parecía un pequeño cachorro recién nacido y somnoliento—Buenos días, princesa—susurré sonriendo y bese ligeramente sus labios, me quedé mirándolo a los ojos, sus ojos grises que tanto me gustaban, tenía las pupilas algo dilatadas. Mi estómago rugió fuertemente indicándome que tenía que comer algo, cerré un ojo y gemí-
-le di un golpe aún fuerza en el brazo solo en broma cuando me dijo princesa. En eso su estómago rugió y yo me reí. En Okinawa no podíamos comer mucho por la situación así que por lo mismo casi no tenia hambre pero ahora que estaba acá seguro poco a poco volvería a comer normalmente - te parece ir a esa cita que me prometiste ayer. Y empezar llegando a comer algo -tome un mechón de su cabello y comencé a jugar con el-
—Me parece muy bien, pero antes tengo que bañarme, y llevarte a tu casa para que hagas lo mismo, hueles a sudor—dije riendo mientras él volvía a golpear mi brazo, lo besé y luego mordí su labio inferior, me levante de la cama tambaleándome, sacudí mi pelo porque siempre que despertaba tenía un almohadazo marcado en el cabello, me giré para ver a Ryo que me miraba. —¿Piensas levantarte o lo hago yo?—ladee la cabeza un poco y lo miré con los ojos entornados-
-Parecía como la primera vez, amanecí levemente adolorido y no me quería levantar. Cuando me senté aguante el dolor. No hubiera sido tan fuerte su hubiera sido mas amable pero como fue muy rudo parecía como la primera vez, y mi cuerpo Aun no se acostumbraba. Me puse de pie y al dar un paso no pude evitar apretar los dientes y reírme a la vez. Me quede así sin moverme - Bueno si quieres yo me voy a casa y te veo en un rato -sople y las maletas de donde estaban llegaron a con nosotros envueltas en magia y flotando-
-alce las cejas al ver la entrada dramática de «Las Maletas» me reí mordí mi labio. —Se ve que te cuesta caminar, yo te llevaré—tome «Las Maletas» con una mano y a él lo cargue con la otra, salimos por el balcón de mi habitación y volé hacia el bosque donde recordaba que estaba su casa, cuando llegamos deje las maletas en el suelo y también a Ryo-
-me tomo de la mano luego de tomar mis maletas, mi casa parecía unas ruinas, estaba a una nada de caerse y parecía algo realmente horrible suspire y alce mi mano. Me quede viendo fijamente a la casa y susurre unas palabras que parecían japonés antiguo. Una luz negra envolvió la casa y esta se recupero quedando como nueva, voltee a ver al chico ambos seguíamos desnudos. - Creo que es mejor que me meta ya y tú te vayas, estando así alguien Boa va a ver. ¿ A que hora te veo?
Me reí ante su comentario. —Si, nos van a ver, aquí en medio del bosque, donde viven todos mis vecinos familiares y amigos— le eche el pelo hacia atrás aún riendo y bese su frente, eran las once en punto—Te veo a la una en mi casa—lo dejé ahí y me alejé volando a mi casa. Me metí a bañar y me vestí con unos jeans ajustados, una camisa blanca y una corbata color vino, me puse un saco con agujeros atrás para dejar a mis alas ser libres, cuando termine eran las dice y media, bajé a la sala y me puse a dibujar la viva imagen de los ojos de Ryo en mi cuaderno-
-se fue volando y yo me quede riendo un poco por su comentario. Entre a la ducha en mi casa y luego me dio a cambiar, me puse un pantalón negro que tenia cadenas, unos tenis negros y una playera de manga larga, gris con negro que tenia un dragón la cola de este recorría mi pecho hasta llegar a la espalda. Termine a las 12:55. Silbe y la aura azul me rodeo y así llegue a casa del Ángel. Adentro de esta, atrás del - Hola -susurre –
-escuche que llegaba detrás de mí, me volví hacia atrás para verlo. —Hola—sonreí, aún no tenía zapatos, subí s mi habitación a ponerme unos tenis negros converse y luego baje las escaleras par verlo en la sala—¿Nos vamos?— le ofrecí la mano para que la tomara y nos fuéramos-
-vi su mano y al principio me sorprendí, luego sonreí y la tome asintiendo- Vamos -tome su mano con firmeza- Y que ha pasado con los otros dos ángeles? Emm Layn y No recuerdo el otro -dije mal el nombre de la chica y ni siquiera me acordaba del nombre del otro-
-me reí al escuchar como distorsionaba el nombre de Lynn. —Lynn y Takumi—volví a reír—Bueno, pues se juntaron, ahora son pareja, fuera de ella no ha pasado nada interesante, solo tu regreso—lo miré sonriendo y bese su mejilla-
-me sonroje y di un pequeño golpe en su brazo- Ya vámonos -comencé a caminar a la salida- Y desde cuando son pareja -como siempre fui muy celoso el escuchar eso me traía un buen sentimiento y si me alegraba por ellos-
—Pues, unos meses después de que te fuiste, Takumi se puso muy borracho aquí en mi casa, entonces llegó Lynn y él se le confesó, ella le dijo que lo amaba y blao blao—sonreí su historia era algo ridícula, pero era algo tierna. Su curiosidad me alegro un poco. Salimos de la casa y caminamos de la mano hasta el restaurante-
-varias cosas estaban remodeladas- cambio un poco el lugar en poco tiempo -cuando llegamos al restaurante yo elegí la mesa, era una al fondo, cerca del vidrio transparente para poder ver hacia afuera- Es un muy lindo lugar -dije admirando todo el lugar y sentándome, a lo cual solté tu mano, para sentarme enfrente de ti-
-nos sentamos en una mesa con una vista muy linda. Cuando hice la reservación pedí que nos dieran una galleta de la suerte en la que viniera la propuesta a Ryo, ya que éste era un restaurante de comida asiática<podías pedir sushi o fideos chinos>. Ordenamos la comida y conversamos un rato. —Cuéntame cómo te fue en Okinawa, y quien era esa chica que nos miraba fijamente viendo fui a recogerte— dije apoyando la barbilla en la palma de mi mano mientras mi codo descansaba sobre la mesa y con la otra mano introducía sushi en mi boca-
-yo pedí fideos y sushi, ya estando ahí todo se me antojo, tome un sushi, el cual comí casi de una mordida- Delicioso -musite y sonreí viéndote- Bueno ella, es la bruja mas fuerte de todo oriente y occidente, y mi compañera de pelea mientras estábamos ahí -comí otro sushi mas lentamente mente- Ella tiene el poder de controlar a los mismos demonios, no logronas descubrir quien controlaba los portales pero si logramos detener que lo hiciera. Ella fue la que me entreno, y gracias a eso subí de rango -no dije cual era mi rango actual, lo evadí- Estando allá no teníamos mucha comida, siempre comíamos poco y a veces no podías comer, la prioridad eran los habitantes de ahí, estando ahí descubrimos que algunos vampiros que habían estado ocultos se habían revelado contra sus mismos dueños, algunos nos apoyaron en batalla, ahí conocí a un chico que podría decirse que es un buen amigo, se llama Fye, es un vampiro de alto rango. Aunque dos días antes de que todo terminara ya no supe de el, seguro esta bien -tome otro sushi y lo metí en mi boca-
-cuando escuche que mencionó al vampiro una punzada de celos se hizo notable en mi pecho y me atragante ligeramente con el sushi, todo un poco y tome un trago de vino, el sabor me recordó la vez en la que nos pudimos borrachos hasta la madre y nos pudimos calientes, me reí un momento al recordar ese día, ambos no veíamos más jóvenes y con los rostros menos definidos, bueno, más bien Ryo, porque yo estaba igual, solo que ahora tenía tatuajes-
-cuando le tomo al vino y empezó a reír creí saber porque reía a lo cual sonreí y voltee los ojos divertido- Pues de que cosas te acuerdas? -me quede pensando un poco y tome otro sushi, ya serian 4 con este. O 5, ni siquiera llevaba la cuenta, eran 6 en total- Mmh ahora que lo pienso cuando regresamos a Okinawa no se sentía la presencia de Fye, los días que desapareció si se sentía, pero cuando fui contigo no, que extraño -tome el resto del sushi para terminármelo, mis fideos ya no estaban tan calientes así que cuando me acabe el sushi, empecé a prepararlos a mi gustos, con las salsas y especias que dejaron ahí-
-al escuchar eso lo único que pude pensar era que había muerto, pero si lo decía parecería que estaba celoso o algo, decidí callar y le di una mordida a otro sushi que tomé, esperaba que también le recordara el vino a aquel día. Cuando termine mi sushi no pedí nada más, había estado comiendo mucho cuando Ryo se fue, el primer año se me notaba barriga, después de seis meses mis cuadritos habían desaparecido, así que comencé a cuidarme y hacer más ejercicio, ahora estaban más marcados que nunca-
-lo vi algo extrañado pues no dijo nada, tome un trago de vino y me sonroje y sonreí, a lo cual voltee a verte y te saque la lengua como burlándome. Luego tome mis fideos ya preparados y antes de comer yo intente hacerte comer un poco a ti, acercando los fideos con los palillos a tu boca- di aa -dije sonriendo esperando que los comieras, me gustaban muy picosos a lo cual los prepare con mucha salsa-
-alce una ceja al ver que me acercaba los fideos «un bocado no me hará daño» pensé, abrí la boca. —Ah—metió los fideos en mi boca y algunos quedaron fuera de esta, los sorbí y se metieron como serpientes, estaban mi picantes y sabían muy bien, relamí mis labios, me ardían un poco, mordí mi labio inferior para disminuir el picor, lo miré y él me observaba con atención. — ¿Qué me ves?—dije con la boca llena y los cachetes inflados por la comida, al visualizarme reí al pensar en lo ridículo que me vería-
-me estaba aguantando la risa desde el momento en que mordió su labio, era obvio que se enchilo, cuando me pregunto sobre que le veía me empecé a carcajear como loco, mientras te veía y tu empezaste a reírte de igual manera, tantas risas y el sabor del vino, era muy nostálgico- Hoo, ahora que lo pienso, ahora nos vemos de la misma edad y casi la misma estatura -dije cuando me deje de reír mientras lo veía- Supongo que varias cosas cambiaron sin planearlas cierto? -mientras me respondía empecé a comer mis fideos, yo estaba como si nada aunque estuvieran "tan picosos" a mi me encantaba la comida extremadamente picosa-
—Supongo que si—volví a relamer mi labio y a morderlo, si tomaba vino me delataría así que no lo hice. Se me ocurrió una idea y voltee a la mesa de atrás donde habían unas señoras algo mayores riendo abiertamente, palpe el hombro de una de ellas y las demás se callaron. —Disculpe dulce señora—le sonreí, se parecía a mi abuela—¿Qué edad cree que tengo?—ella me miró entrenando los ojos, sus mejillas estaba rosadas y se veía muy tierna, una viejita tierna —Unos veinte o veintidós años—dijo y sonreí, en efecto esa era mi edad, más cien años. —¿Y él?—señale a Ryo y ella me miró con los ojos entrecerrados y luego miro a Ryo. —¿Diecisiete? Dieciocho tal vez—reí y miré a la señora. —Muchas gracias dulce señora— me giré y lo miré con las cejas levantadas—Casi...—
-lo vi voltearse y me saque de onda, cuando le hablo a la señora me sorprendí y mas al escuchar lo que le pregunto, cuando me dijo que me veía de diecisiete abrí los ojos como platos- eh?! -hice un puchero y junte mis cejas viéndote "molesto" en juego- Porque tenias que preguntar eso! No creo verme de esa edad tsk.. -seguí comiendo rápidamente hasta terminarme toda la sopa y deje el plato a un lado, al final la mesera se llevo los platos y trajo unas galletas de la suertes de postre, fue extraño porque nos dio a cada quien una en vez de dejarlas revueltas en una cazuelita, abrí la mía y saque lo que tenia dentro, y lo vi para empezar a leerlo-
-comencé a reír mirando cómo se enfurruñaba, se llevaron los platos y trajeron las galletas de la suerte, mordí mi labio y me levante cuando él abrió la suya y comenzó a leerla, vi como abría los ojos de par en par y me arrodillé a su lado. —¿Le harías el honor a este ángel negro, de ser su pareja oficialmente después de dos años de extrañare tanto?—dije tomando sus manos, note que todos nos veían, algunos enternecidos y otros extrañados de ver a dos hombres en un ritual de propuesta ahí mismo-
-mis ojos estaban totalmente dilatados y mis mejillas en un rojo vivo, me tomo las manos y fue muy vergonzoso no creí que fuera a hacerlo de esta manera, realmente me sorprendió, me quede en silencio un momento, toda la gente nos veía, a lo lejos una chica nos tomaba fotos y se veía emocionada seguramente "fujoshi", pase saliva y algo apenado me quede viéndole- Si, si le daré el honor a ese ángel negro -reí al decir esto, la viejita a la que le habías hablado se empezó a reír tiernamente, la chica que nos tomaba fotos seguía con lo suyo, daba miedo-
-note que unas chicas nos grababan desde una mesa cerca de la nuestra, entonces decidí darle espectáculo, lo levante de su asiento y lo acerqué a mi, puse mis manos en la parte baja de sus espalda obligándolo a abrazarme por el cuello, lo besé apasionadamente y mordí su labio antes de volver a besarlo, escuche aplausos y gritos por todo el lugar y seguí besándolo sin importarme más al rededor-
-inesperadamente se levanto y se acerco a mi- Takao no pensaras.. -no pude terminar mi oración cuando me abrazo y me obligo a abrazarle mientras me besaba, me sonroje demasiado, todo el mundo nos veía, éramos el centro de atención, esas chicas se emocionaron demasiado y seguían grabando, era muy vergonzoso, cuando mordiste mi labio intente volver a hablar pero otro beso me dejo callado, había alboroto y no quería ver estaba demasiado apenado, cerré mis ojos y luego me separe del beso y te abrace ocultando mi rostro en tu hombro- Estas loco -susurre entre risillas de nervios-
-me abrazó y le devolví el abrazo. —Loco por ti— sentí como su cuerpo se tensaba bajo mis brazos y los gritos de las chicas aumentaron, definitivamente habíamos armado todo un espectáculo, y éramos el centro de atención, su rostro estaba caliente y sus orejas rojas, no deje de abrazarlo y bese su cabeza, me separé un poco y bese su frente. —Lo que tenías en mente ¿era algo así?— dije revolviendo su pelo, su olor embriagante se había quedado en mi ropa y me hacía sentir muy feliz-
-me alejo y yo no quería que se notara tanto mi sonrojo, pero parecía que Takao se divertía siendo el centro de atención, me pregunto y negué rápidamente- No, imagine muchas cosas menos esto -reí sonrojado y me senté- armaste todo un escandalo -reí nervioso y me mordí el labio viéndote fijamente- Sabes, aunque no fue lo pensé fue mejor, gracias
-me incliné sobre la mesa y volví a besarlo. —Me alegra, de nada— me senté en mi silla y los gritos y aplausos cesaron, las chicas volvieron a sentarse en sus sillas y la serenidad reinaba de nuevo, en las mesas de al rededor se escuchaban comentarios a cerca de lo que acabábamos de hacer, me quedé mirándolo a los ojos sonriendo-
-los susurros de las personas eran buenos y malos, unos hablaban de lo lindo que fue, otros que esto no estaba bien porque éramos hombres, lo típico. Luego de que me beso antes de sentarse me levante- Bueno y a donde vamos ahora? -me estire y pedí la cuenta a la chica, para quela trajera y tome mi galleta para empezar a comerla- Había pensado en -me quede en silencio y voltee hacia afuera, aparentemente no había nadie- Fye? -dice extrañado con la mirada seria-
-escuche lo que dijo y fruncí el ceño. — ¿Qué?—dije mirándolo con el ceño fruncido aún. Vi que miraba hacia afuera pero no había nadie. — ¿Quién está ahí?—susurré, la punzada de celos se hizo más grande en mi pecho al escuchar el nombre del vampiro, mis alas se erizaron un poco y se abrieron ligeramente. Lo tomé de la mano-
¿Takao que pasa? -dije cuando me tomo de la mano mientras de la nada fuera apareció un chico, se veía de unos 25 o 26 años, era un vampiro a lo cual podría tener mucho mas obviamente, era de pelo negro oscuro y sus ojos eran de un color ámbar, me vio y luego te vio a ti y sonrió, fue extraño sentí como un aura muy pesada de la nada, tu y el se miraban fijamente, fue algo incomodo, pague y te jale hacia afuera, no quería incomodar a todos en el lugar, fuimos enfrente de donde estaba Fye- ¿Fye que haces aquí? -pregunte extrañado, le hablaba con mucha confianza-
-el vampiro me miraba fijamente con sus ojos color ámbar, mi mirada se ensombreció lo miré fijamente mientras él hacia lo mismo, no solté su mano cuando salimos y nos pudimos frente e él. El vampiro me sonreía sombríamente y yo lo miraba igual-
-el clima era sumamente pesado, me dio miedo, Fye no me respondió por ver a Takao- Etto... emm Fye el es Takao, es mi pareja... Emm Takao el es Fye… El amigo del que te hable -sentí como apretaba con fuerza mi mano, sus miradas me causaban un escalofrió, Fye voltio a verme a mi y su mirada cambio- el: Veras Ryo, quería invitarte a cenar para celebrar tu victoria y el gran rango que tienes pero veo que estas ocupado, te veo después -te vio y te hablo mentalmente en un tono engreído y prepotente "un gusto, ángel...~" y desapareció de la nada- Que extraño...-susurre-
-no me gusto su tono arrogante y engreído, el vampiro era atractivo, y eso era lo que me preocupaba, que Ryo lo viera más atractivo que a mí. —No me agrada ese tipo—dije con tono inexpresivo y voz grave y profunda, mi Baeza estaba algo baja y mis ojos miraban hacia arriba, sentí que apretaba mucho la mano de Ryo y la afloje un poco, respire hondo y cerré los ojos-
-note que se había puesto celoso a lo cual lo atraje hacia mi y te obligue a verme a los ojos- El solo es un buen amigo, no tienes porque estas celoso -solté su mano para abrazarlo del cuello y besarle con cierta dulzura intentando transmitirle seguridad al ángel. Cuando estábamos en Okinawa Fye se comportaba diferente pero estando Takao aquí estaba muy serio, se me hizo raro pero no le di importancia-
-me atrajo hacia él y me besó abrazándome por el cuello, suspire sintiendo seguridad y calidez, lo abracé con fuerza y seguí besándolo, mordí su labio y luego su lengua, me separé y lo miré a los ojos. —Te amo...— susurré mirando sus ojos que tanto me gustaban-
-cuando me mordió y nos separamos relamí mis labios y le sonreí- También te amo, así que no lo dudes ok? -sonreí y tome nuevamente tu mano- Debo ir a desempacar, quieres venir? -las veces que fui a su casa nunca me toco ver a Yuki así que aun no conocía a su pequeña mascotita-
—Claro, te acompaño— pensé en sí Yuki tenía comida—De hecho primero tengo que hacer algo... y presentarte a alguien— lo tomé de la cintura y lo alce en el aire para volar hacia mi casa. Cuando llegamos al balcón lo dejé ahí y entre dejando la puerta abierta para que entrara, Yuki llegó corriendo y comenzó a restregarse en mi pierna. —Hola pequeño— corrió hacia su plato vacío, era un gato, pero se comportaba como perro, movió su colita de un lado a otro y fui por su comida para servirle, cuando entro Ryo comenzó a erizarse. —Tranquilo, él es Ryo, es como... tú madre, pero es hombre—dije depositando la comida en su plato-
-vi un lindo gatito ahí, me sorprendí- No sabia que tenias un gato -intente acercarme pero el se erizo- Creo que no le agrado -dice rascando mi cabeza con una sonrisa, cuando dijo lo de madre pero hombre me sonroje y te reclame- OYE! yo seré el padre, tu eres la madre -recalque mientras intentaba acariciarlo pero este rasguño mi mano y suspire- en definitiva no me quiere -me levante, ya que me había agachado-
—Mmm no, tú serías la madre—mire a Yuki—¿verdad Yuki?—lo tomé en brazos y lo acerqué a ti—Trátalo bien—lo puse en su pecho y comenzó a restregar su pequeña cabeza en su cuello y a ronronear—Tranquilo, él es mío—dije refiriéndome a Ryo, me di la vuelta para bajar el plato al suelo de nuevo-
-cuando Takao lo acerco a mi, este parecía estar mas calmado, parecía tener hambre, lo baje cuando Takao lo bajo con su plato y fui a comer de inmediato- Es muy lindo, pero insisto tu serás la madre
-sonreí y camine hacia el balcón viendo hacia afuera- dime algo... -dije algo pensativo-
-lo seguí al balcón y me pare detrás de él, lo abracé por la corita desde atrás recargando mi cabeza en la suya. — ¿Qué pasa?— pregunté cerrando los ojos-
Cintura*
Tú has vivido más de 100 años... Quiero saber, ¿a cuantas personas has amado? ¿Quien fue la persona más importante para ti? -dije viendo hacia abajo, el suelo. Mientras pasaban personas- Yo puedo decirte que has sido el mas importante en mi vida y lo serás, no he amado a nadie como ti pero tu... has vivido demasiado~
—Mi madre—dije sin pensarlo dos veces—Aunque no lo creas, toda mi vida ha sido desperdiciada en peleas y luchas sin fin, hasta hace poco, cuando te conocí, unos meses antes de ese día en el bosque acababa de regresar con Takumi de la última pelea. En mi vida solo he amado a tres personas dos de ellas están muertas, una ni si quiera pudo ver la luz del sol— una lagrima escapó de mis ojos sin avisar y todo por mi mejilla hasta el cabello de Ryo-
-quería preguntar mas, pero me abstuve al ver como pregunto y le sonreí- Bueno... Lamento haber preguntado -limpie tu lagrima y te sonreí y me acerque a besar tus labios- No te pongas triste~ ¿Ven vamos a mi casa a desempacar si?
-suspire y parpadee para espantar las lágrimas de mis ojos. —No te preocupes, vamos— y así como lo estaba abrazando abrí mis alas y volamos hacia el bosque. Llegamos a su casa y ahí estaban las maletas, las llevo a su habitación y yo lo seguí. Era igual a como la recordaba-
-te vi y sonreí- sabes~ espero poder conocer todo de ti -dije mientras abría las maletas las cuales puse en la cama y empezaba a desempacar mi ropa- No pronto, pero, con el tiempo espero llegar a ser la persona que mas te conozca -sonreí ampliamente y con alegría mientras seguía desempacando- Estar de nuevo aquí -me reí- y pensar que justamente aquí estuvimos juntos por primera vez, aunque solo van dos -dije en tono de broma y juego-
-reí al escucharlo. —Pues, lo que se puede almacenar en 122 años es bastante, pero si, pronto conocerás de mis muchas cosas, por ahora dime algunas que conozcas y de otras que quieras saber—lo ayude a sacar ropa de la maleta-
Bueno pues, tienes 122 años, eres un viejillo amargado -estaba riendo mientras hablaba, obvio era en broma las cosas como viejillo amargado, solo estaba jugando, mientras hablaba seguía guardando, casi acababa- Te hiciste tatuajes en el tiempo que no estuve, puedes curar a las personas por medio del agua que puedes controlar, eres apuesto y tienes un cuerpo bien formado y sexy, tu color de cabello es azul al igual que tus ojos, eres un ángel negro, ya aprendiste a ocultar tus alas pero no lo haces, borracho eres mas honesto, eres celoso -me detuve- mm creo que es todo lo que se -termine de guardar, quite la maleta de la cama y me senté en ella- aa y eres mi novio -hice énfasis en la ultima palabra-
-solté una carcajada. — ¿Tengo un cuerpo sexy?—dije sonriendo y acercándome a él, me mordí un labio provocándolo—¿Soy un viejillo amargado y sexy?—dije sonriendo acercándome a él un paso más, volví a morder mi labio mirando los suyos con deseo-
-lo vi morder su labio y yo relamí los míos- así eres, eres un viejillo sexy, pero quien sabe, tal vez de cambie si encuentro a alguien mas sexy -dije en tono de broma, obviamente mentía, pase mi dedo por mis labios lentamente y luego lo mordí de la punta mientras te veía con una mirada provocativa-
-lo miré, me estaba provocando a propósito, su lengua me daba ganas de mordérsela. —No te atreverías—dije con voz grave. Caminé hacia el haciendo que se caminara hacia atrás, sus pantorrillas rozaron la orilla de la cama donde aún había ropa, volvió a morder su dedo, me pase la lengua por los labios y luego mordí mi labio inferior-
¿Quien dice que no? -cuando choque camine hacia otro lado y ahora me quede entre el marco de la puerta, lamí mi dedo y luego lo chupe, me quede viéndote fijamente con una mirada seductora y luego me mordí solo un lado del labio inferior mientras te veía, sonreí divertido y apunte con mi mano, conjure hechizo básico para que tu blusa se rompiera en varios pedazos- Te ves mejor así, aparte esta haciendo calor no crees? Es mejor no traer playera
-mi camiseta se hizo pedazos, abrí los ojos, era una de mis camisetas favoritas, era ajustada y se me veía muy bien. Alce una ceja y lo miré con los ojos entrecerrados. —Oh ¿tú crees?—caminé a grandes zancadas hacia él de nuevo, quedando a un metro de él. Hice un movimiento con la cabeza hacia arriba y le saqué la playera. —Si, empieza a hacer calor aquí— lamí mi labio inferior y lo mordí-
-me acerque a el luego que me quito la camisa, roce sus labios como los míos sin besarle, luego mordí su labio y me aleje de un salto a la entrada de mi casa- Alcance -dije en susurro y abrí la puerta lleno hacia el lago corriendo, cuando llegue me quede recargado en un árbol mordiéndome el dedo pequeño de la mano-
-su logro me dio risa, había crecido y me había podido morder el labio únicamente parándose ligeramente de puntillas, ya no como antes, corrió afuera de la casa yo reí divertido, caminé detrás de él y vi cómo corría hacia el lago, cuando llegue estaba recargado en un árbol mordiéndose el dedo meñique de una mano. —Mira, si te tomará una foto así, verías lo ridículo que te ves—me acerqué a él—Pero no sabes cómo me gusta— me aferre a su espalda y lo besé agresivamente, mordiendo su labio y su lengua-
-me reí y luego llego el se acerco a mi, sonreí ante su comentario y sus labios se juntaron con los míos luego de esto, me beso con agresividad, me encantaba eso de el, que fuera así de rudo. Entre el beso me mordió el labio y lengua, lo hice lo mismo y luego lamio sus labios por fuera en circulo. Lo avente para alejarme de el y le saque la lengua, luego de ello me saque los tenis y corriendo hacia la mera orilla del lago me quite los calcetines y salte al agua en el lago con todo el resto de la ropa, que era mi pantalón y mis boxers. Una vez dentro del lago me quede flotando boca arriba viéndole, -
-lo miré e hice lo mismo, solo que me saque los tenis, los calcetines y el pantalón, quedando únicamente con los boxers, corrí hacia el lago y me lancé a un lado de donde estaba flotando, cuando caí lo hice en posición fetal haciendo que el agua salpicara por todos lados, desde abajo vi a Ryo y lo agarre abrazándolo fuertemente desde atrás, ambos estábamos empapados por el agua gélida del lago, me alejé de él y lo dejé ahí flotando, comencé a mover el agua con mis manos a mi alrededor haciendo un remolino y elevándome con el agua hasta la cintura-
-voltee a verte y cuando te aventaste cerré los ojos, el agua salpico por todos lados, sonreí y luego te alejaste y empecé a flotar normal "de pie" por así decirlo, al ver como te elevabas empecé a reír- pareces un tritón pero con alas -sople y solamente el agua que te estaba elevando en forma de remolino se congelo- ¿Ahora si podremos jugar a la par no crees? -recordando la primera vez que trate de molestarlo y no podía hacer mucho, ahora era diferente, con mi magia podía hacer muchas cosas y eso era divertido-
—Vamos a jugar—exclamé mirándolo desde arriba— ¿Crees que estás a la par de un viejillo sexy ángel con 122 años de experiencia? Bajé deshaciendo el remolino de agua, lo envolví en una burbuja de agua y lo levanté, hice que la burbuja explotara como globo y el cayera al agua de nuevo-
Tendrás experiencia de años, pero no me pienso quedar atrás viejito -me envolvió en una esfera y caí al agua, cuando caí me sumergí lo mas que pude y susurre otro hechizo dentro del agua, al salir salieron 10 "yo", eran clones, y alguno era el yo real. todos eran idénticos, y todos te veían con una mirada seductora y retadora-
-se sumergió en el agua y cuando salió... no salió, salieron muchos Ríos del agua mirándome raro, me sentí como una presa observada por varios lobos, identifique al original, se estaba mordiendo el labio ligeramente, tome varias esferas de agua y las convertí en pocos de hielo, los lance a los clones y desaparecieron, quedando únicamente el original. —Perspectiva y ojo de águila, princesa—dije haciendo una reverencia y saliendo del lago, sacudí mi cabello haciendo que muchas gotitas salieran disparadas en todas direcciones
-desapareció mis clones por así decirlo y silbe para elevarme en el aire recostado boca abajo sobre el mismo aire mientras te veía, estaba escurriendo muchísima agua pues el pantalón estaba empapado, aparte mi cabeza y mi cuerpo soltaban gotas de agua de igual manera-
—Sería mejor si te quitas los pantalones—seque el agua de mis boxers y la lance de regreso al lago. Me senté en el pasto y luego me deje caer, mi espalda trono completamente. —Aa, definitivamente ya estoy anciano—grite con voz de viejito cerrando los ojos con fuerza burlándome de mí mismo para hacer reír a Ryo. Ya era de noche y podía ver la luna, llena y hermosa-
Si esta bien -descendí en el pasto y me quite los pantalones quedando en boxers- ¿Podrías quitar el agua? -pregunte acercándome con el y sentándome a su lado viendo la hermosa luna llena rodeada de estrellas- es una linda noche
-sin dejar de mirar el cielo levante una mano sacándole el agua de los boxers y regresándola al lago. —Lo es—dije casi susurrando con voz grave. Lo miré, el veía las estrellas, sus ojos estaban iluminados y en su boca se formaba una sonrisa encantadora, sonreí yo también-
Me siento como un niño cuando se canso de jugar y termina agotado -me reí por lo dije y voltee a verte- como era Tokio hace 100 años? -pregunte curioso mientras te observaba fijamente y sonriendo-
—Mmm, hace cien años, Tokio era mucho más.... tranquilo. No había tanta urbanización, habían pequeñas aldeas repartidas por todo Tokio, pero todo quedó devastado después de los primeros cincuenta años, luego llegaron algunas personas con ideas nuevas, y ahora estamos presenciando lo último que quedó después de la urbanización— dije mirando el cielo aún-
Realmente hablas como un viejito nostálgico -me acerque a ti y recosté mi cabeza en tu pecho quedando como una T, tu eras la parte de arriba horizontalmente y yo me acosté en medio de manera vertical viendo las estrellas- Nunca me imagine enamorado de esta manera, menos de hombre y menos de un hombre ángel -me reí-
-se recostó en mi pecho y sonreí. Luego dijo algo que me hizo ruborizarme ligeramente. —Yo la verdad no sabía si estaba bien, solo hice lo que se me antojo, y termine enamorado de un mago berrinchudo—acaricie su cabeza suavemente y me puse a jugar con un mechón de su cabello-
Berrinchudo? -infle las mejillas- bueno puede que tengas razón -empezó a jugar con mi cabello y yo sonreí y cerré los ojos relajándome- tal vez sea ya hora de regresar, mañana tu trabajas -voltee a verte solo girando mi cabeza-
-fruncí el ceño. —¿desde cuando sabes mis horarios? Además mi turno empieza a las tres de la tarde—dije empujando su cabeza hacia mi pecho de nuevo, volví a acariciar su cabello con aire protector, me senté y recargue su caza en mi regazo-
-me reí- en realidad lo dice al azar, no creí que fuera verdad pero esta bien -se sentó y llevo mi cabeza a su regazo, mientras yo lo veía y sonreía, parecía un momento perfecto y como si el tiempo se hubiera detenido.-
—Lo sé— seguí jugando con su cabello y luego lo miré, el también me miraba fijamente, le sonreí, le guiñe un ojo y le saque la lengua, miré hacia arriba en donde estaba la luna, mi madre siempre me decía que, si algún día ella ya no estaba más ahí para mí que mirara la luna cuando estuviera llena, en ella se encontraría mi madre, en ese momento estaba llena y recordé su viva imagen en mi mente, aun después de 113 años aún la recordaba tal y como era, no apuñalada, si no feliz y sonriente, cantándome para dormir. Mordí mi labio y una lagrima todo por mi mejilla. —Traidora—susurré refiriéndome a la lágrima-
-te vi voltear a la luna y tu mirada se puso algo nostálgica, vi una lagrima pasar por tu mejilla y me levante, quedando frente a ti y secando tu lagrima con mi mano- No es traidora es honesta -refiriéndome a la lagrima, luego me acerque a ti y te abrace del cuello mientras bese con mucha dulzura tus labios y me hice para delante, recostándote y quedando yo por un lado mientras te besaba, luego me aleje- ¿Quieres hablar de ello?
-me besó dulcemente, tragué saliva y lo miré. — ¿Alguna vez te dije lo que pasó con mi madre?—mi voz se había vuelto dura y grave-
-negué con la cabeza- no me has dicho mucho acerca de tu vida -me recosté en tu pecho de lado volteando a verte mientras jugaba con unos pelitos de tu barba que querían empezar a salir-
—Bueno, cuando yo tenía nueve años, literalmente, hace 113 años, la batalla que me llevaría toda la vida estaba comenzando, y era la parte más horrible de la guerra, El Inicio, mi padre le había prohibido estrictamente a mi madre que saliera, ella era una luchadora excelente, pero estaba embarazada de mi hermana menor—suspire conteniendo las lágrimas—Mi madre... ella desobedeció, y mi padre creyendo que era lo suficientemente fuerte para protegerla me envió a rescatarla, cuando llegue estaba luchando con otra mujer soldado, una quimera con patas y cuernos de gacela, y alas de murciélago, me pasme por un momento al ver la sangre que escurría de la cabeza de mi madre. Toda mi vida me he lamentado por ese momento, si hubiera actuado en ese instante mi madre habría vivido más, únicamente con una cicatriz en la cabeza. En el momento en el que me quedé pasmado, la quimera enterró su gran machete en el vientre de mi madre, donde se encontraba mi hermana, ambas murieron ahí, no fui capaz de hacer nada—respire hondo, mi voz ya no es de tristeza, si no de frustración—Cuando fui a avisarle a mi padre él me culpó de la muerte de ambas y me desterró con solo nueve años de edad—
Lo siento mucho.. -acaricie tu mejilla - se que no soy nadie para decir esto pero.. no puedes culparte eras un niño muy pequeño, ese tono de frustración en tu voz. No puedes seguir pensando que hiciste o que no hiciste, lo que paso. Tu eras muy pequeño. Se que no debería opinar pero creo que tu padre se siente culpable pero no lo quiere o quería aceptar y por eso necesito culparte a ti, un niño inocente. -seguía acariciando tu mejilla –
—No te preocupes, ya me importa muy poco si mi padre se siente culpable por desterrarme o no, lo único que toda mi vida he querido es regresar en el tiempo para poder hacer algo por ella, pero quién sabe, tal vez paso por algo, aunque tendría una hermana menor...—recargue mi cabeza en su mano que arropaba mi mejilla y cerré los ojos, bese su mano—Me alegra tenerte conmigo, con las únicas personas con las que había hablado de esto habían sido Takumi y Lynn... hace 110 años, y no llore— lo abracé y lo atraje hacia mi besando su frente-
-luego de que beso mi frente me quede pensando- Yo.. -luego de decir esto preferí quedarme callado y cambiar de tema- Es mejor ya vestirnos, de mi parte después terminare resfriado -me levante para ir pos mis cosas que quedaron regadas ahí cerca, las tome y me empecé a poner el pantalón, luego los calcetines, lo tenis. Y al final la camisa-
-mire como se ponía la ropa, mordí mi labio mirándolo de reojo. Fui a ponerme la ropa yo también, cuando terminé, lo cargué y lo lleve a sí a su casa, entramos y lo dejé en su cama, me tumbé a su lado y lo acurruque en mi pecho acariciando su cabello y cerrando los ojos-
-me regreso en silencio ahora era un mejor momento para hablar sobre lo que le iba a decir, me levante haciendo que dejara de acariciar mi cabello sentándome a tu costado- Takao... Te hubiera gustado conocer a tu hermana cierto? -tome tu mano mientras tú seguías acostado, yo te veía desde arriba porque estaba sentado-
-fruncí el ceño algo confundido, nadie nunca me había dicho tal cosa, solo me decían como "lo siento mucho" o "no te culpes por ello". —Pues si, supongo que me habría gustado conocerla—me incorporé y me senté a su lado, miré nuestras manos unidas-
Puedo hacer que la Conozcas, como vive ella ahora en otro mundo. Me imagino que sabes que existen diferentes mundos. Bueno podría llevarte a un mundo paralelo donde toda tu familia estuviera bien pero no deben saber quien eres, ahí existirá otro tu de la misma edad. Es el mismo tiempo pero en diferentes circunstancias -el viajar a otro mundo era difícil luego de usar este hechizo de ida y vuelta el usuario de quedaba sin nada de magia por 3 meses. Como un humano normal-
—No lo sé, no te afectaría a ti ¿o si?—fruncí los labios—Es decir, si quiero, pero no sé si sea lo mejor...— baje la mirada hacia nuestras manos de nuevo, lo que dijo sería algo genial, pero no podría soportarlo, posiblemente si vuelvo a ver a mi madre, o ve por primera vez a mi hermana me derrumbé de nuevo como hace ya tantos años paso-
Piénsalo -me agache y bese tu nariz. Luego me acosté en tu pecho y sonreí sin responder a tu primera pregunta, solté tu mano para poder jugar un hilo que se estaba saliendo de tu camisa-
-se recostó en mi pecho h comenzó a jugar con un hijo que salía del borde de mi camiseta, sonreí y recargue mi cabeza en la suya, lo abracé, la camiseta se levantaba levemente cuando enrollaba el hilo en su dedo, estaba cerca de mi pantalón, mordí mi labio inferior y luego deslice mi lengua por este-
Buscare un trabajo normal -dije de repente viendo fijamente el hilo con el que jugaba. Enrolándolo y desenrollándolo en mi dedo, una y otra vez. Como un niño pequeño, estaba muy entrenado con eso- Con mi rango actual solo me llamaran cuando tengan un problema grave así que necesito otro trabajo
—Hum, hay un bar gay masculino cerca de donde yo trabajo, he considerado mucho cambiarme a trabajar ahí, no me gusta mucho el otro bar, tengo que soportar viejos borrachos, y luego culpan al local de embarazos no deseados—fruncí el ceño de nuevo—Si, a veces van chavas a ese bar gay para admirar, pero casi siempre son jóvenes los que van, resulta desagradable hasta para mí ver a dos viejos mayores besándose.... borrachos—mire su rostro y sonreí, bese su frente y volví a acariciar su pelo embobado-
-me causo mucha gracia su ultimo comentario- Si claro niño pequeño~ Entonces cuando yo sea viejo no me besaras mas -solté el hilo de su camisa cuando me di cuenta de lo que ese comentario significaba pero no dije nada y me estire como gato, luego bostece y me voltee a verte mientras jugabas con mi cabello, se sentía rico que me tocaras el cabello, me daba sueño-
—Una cosa es verlo, y otra cosa es hacerlo—dije jugando con su cabello—Voy a hacerte trencitas—tome un mechón de su cabello y comencé a entrelazarlo haciendo una trenza. Le hice varias y cuando termine reí cerrando los ojos levemente—Pareces trapeador—comencé a reír jugando con sus trenzas de cabello blanco-
-hice un puchero, ya sabia el porque quería hacerme trenzas, pero no le dije nada y se lo permití, cuando acabe me vi de reojo el cabello, como lo tenia bastante largo si parecía un trapeador, suspire y te vi- No se tu pero yo quiero dormir, ¿mañana me llevarías ahí? Para ir a ver como es y eso. -bostece de nuevo y cerré mis ojos-
—Claro, mi turno termina a las seis—bostece al igual que él—Te llevaré en cuanto salga— cerré los ojos y me quede acariciando su cabello lleno de trenzas y se quedó dormido, lo miré y sonreí levemente—Buenas noches—bese su cabeza y apague las luces con un movimiento de dedo. Me quede dormido al cabo de un rato arrullado por su respiración calmada contra mi pecho-
-me desperté como a las 8 de la mañana, cuando vi al ángel a mi lado me acomode y agarre una de sus alas como cobija y me volví a dormir, no sabia a que hora se iba a trabajar exactamente pero yo tenia muy bien agarrada su ala que me cubría-
-aún era temprano, sentí un tirón de mi ala y fruncí el ceño, abrí los ojos ligeramente y vi a Ryo acurrucado en mi pecho cubriéndose con mi ala, sonriendo, se veía adorable, tome su barbilla con mi dedo índice para darle un dulce beso en los labios, me acomodé de nuevo y volví a cerrar los ojos para dormir de nuevo-
-Al final me desperté sin ver la hora, el chico ya no estaba, seguramente ya se había ido a trabajar, bostece y voltee a ver el techo, el dijo que vendría por mi, decidí ir a tomar una ducha y luego comer algo, luego de ducharme fui a la ciudad y fui a donde estaba el trabajando para verlo y comer ahí-
-me fui cuando el seguía dormido, me duche y me vestí para ir al trabajo, salí y caminé hasta donde estaba el local, Takumi limpiaba las mesas y colocaba los vasos en una vitrina. —Ya llegue, güey—dije al entrar, tome una cerveza y me la comencé a tomar, Takumi me miró mal y yo le lance un billete que pagaba la cerveza que me estaba tomando. — ¿No ha venido nadie?—dije alejando la lata de cerveza de mis labios y relamiéndolos. —Nadie, solo esas chicas locas que siempre vienen a tomar café para ver cuando te reúnes con ese chico de cabello blanco—al escucharlo sonreí. —Oye, tengo que decirte algo—dije empinado mi cerveza—Voy a renunciar a este trabajo—me acerqué a él—Voy a trabajar de bar-tender en el café-bar Gay que está a dos cuadras—susurré en su oído cuando la puerta se abrió y entro alguien. — ¿En serio?—dijo mirándome muy de cerca. —Si, voy a trabajar ahí lunes, miércoles y viernes, y aquí los martes y los jueves ¿Qué tal? —Me parece bien, no nos abandones, porque es por tu culpa que tenemos más clientes—señaló con la cabeza a las chicas que nos observaban con miradas psicópatas, reí y termine la lata de cerveza-
-Antes de llegar a comer algo decidí hacer algunos cambios, así que al llegar a la ciudad me dirigí hacia una estética donde me cortaron el cabello el cual ya estaba muy largo, no quedo al ras pero tampoco largo, me quedo algo de copete de lado. Luego de ahí fui a comprar ropa a una tienda nueva que estaba cerca, como era nueva las cosas no eran muy caras y eran buenas. Me compre mucha ropa de mismo estilo; Pantalones de colores oscuros, algunos con cadenas, otros con diseños como algún dragón en la pierna o así. Y playeras de manga larga y corta en colores oscuros y algunas blancas, con diseños similares a los pantalones o algunas "rotas" por así decirlo. Cuando compre la ropa aproveche a cambiarme de una vez, me puse un pantalón gris, con unas cadenas colgando como cinturón, cadenas delgadas. Una playera de un gris mas oscuro, casi negro que tenia en color blanco una serpiente, era una playera de tirante que dejaba ver mis músculos. Luego de ahí me dirigí hacia un local de perforación y tatuado, al principio lo dude un poco pero al final entré, primero me puse un pequeño pirsin en la ceja. Cuando había terminado me dirigí hacia donde estaba el trabajo de Takao y entre cuando me percate que el estaba distraído, me senté en una mesa que daba la espalda, era una que yo sabia que el atendía así que me senté ahí adrede, mi plan era sorprenderlo con el cambio, por ello no quería que me viese la cara hasta que me fuera a preguntar que quería-
-se escuchó la campaña del local, yo estaba de espaldas a está limpiando un vaso de vidrio con una toalla húmeda, me giré y vi que la mesa que me tocaba estaba ocupada y me dirigí a esta, cuando llegue saque mi libreta y zafé la pluma de mi oreja. —Buenas tardes, joven ¿qué va a ordenar...?—mire al cliente y abrí los ojos como platos, era Ryo, pero en una versión rebelde, reí levemente divertido—¿ahora eres un chico malo?—le sonreí-
-comencé a reír y me saque la lengua- Puedo portarme mal para ti -me mordí el labio inferior y recargue mis codos en la mesa- Veras gane muchos enemigos, no debo dejar que me reconozcan tan fácilmente -estire mis brazos y luego me quede pensando- Que me recomienda señor? -dije en juego aguantándome la risa, la camisa que traía marcaba bien mis cuadros y mis brazos bien marcados. Algunas chicas se nos quedaban viendo, aunque las ignore. Mientras esperaba tu respuesta vi que tu amigo Takumi voltio y me saludo con la mano así que respondí saludándole también con la mano, parecía algo sacado de onda, seguro por mi nuevo "cambio"
-Takumi lo saludó y yo reí. —Uy, que malote—le saque la lengua y le guiñe un ojo—Pues... te recomiendo esto—me incliné y besé sus labios con ternura—Oh si, también está el cappuccino helado con canela, ese es muy bueno—sonreí—Los prepara Takumi—señale a Takumi con los ojos desde donde estaba, el también tenía muy buen cuerpo, estaba de espaldas y los músculos de su espalda se tensaban y aflojaban mientras preparaba la bebida para otra mesa, torcí la boca para no morderme el labio, aunque mi pareja fuera Ryo, siempre había admirado el cuerpo de Takumi, era como mi meta, tener un cuerpo marcado como el de él, pero ahora que lo había logrado, hasta lo había superado, y me sentía orgulloso de ello-
-me besaste y sonreí ante eso- Bien pues probare uno de esos -cuando te vi torcer la boca agarre aire algo celoso, se supone que el era pareja de Lynn pero aun así me daban celos ver la manera en que miraba a Takumi, trate de no demostrarlo y le sonreí a Takao- Anda, que no esperare todo el día por mi capuchino sabes -te di un empujoncito para que fueras y luego voltee a donde las chicas y les sonreí-
—Oh claro que si—dije sonriendo—Y calcula en donde empujas, me diste una nalgada niño—reí y seguí caminando, me incliné sobre la barra y miré a Takumi—Uy guapo, un cappuccino especial ¿si?—dije haciendo una voz socarrona y chillona. —Por su puesto, guapo—dijo imitando la misma voz, ambos soltamos unas carcajadas graves y yo me dirigí a atender otra mesa-
-me quede viéndote caminar y llegar con Takumi, al escucharlos me mordí el labio por dentro enfadado y celoso, no quería hacer tonterías, me levante y me acerque a Takumi hablándole normal, ni en juego ni nada, un tono neutro- Recordé que debo ir a comprar unas cosas, ¿dámelo para llevar si? -me quede ahí esperándolo, vi que atendías otra mesa, Takumi no tardo mucho en dármelo- Dile a Takao que lo veo mas tarde, gracias -choque la mano con el, le pague y salí del lugar, no pensaba decirle nada, me daban celos pero no le quería hacer una escenita. Pensé en solo salir a caminar y cuando estuviera normal irme a la casa-
-lo vi salir y tome la orden de otros clientes, cuando les lleve sus cafés salí de la tienda para alcanzarlo en la esquina. —Hay, Ryo—puse una mano en su hombro— ¿No ibas a quedarte para ir a ver el lugar del que te hablé?—ladee la cabeza y torcí la boca de nuevo, mire sus ojos y arriba de ellos había un pirsin—Uh, lindo—lo toque con un dedo—Me haré uno—le sonreí, él me miraba un poco serio—¿Qué pasa?
-alce mi mirada cuando toco el pirsin y luego la regrese a el- Solo quería dar una vuelta -voltee mi mirada hacia otro lado- Deberías regresar a trabajar y no salir así de la nada sabes.. -tome un poco del café y sonreí- Verdaderamente es muy rico -cerré los ojos al sonreír un momento- Te espero en el parque cuando acabes tu turno, a las 6. ¿Si? -alce una ceja esperando su respuesta y evadiendo responder la mía-
-entrecerré los ojos y luego sonreí levemente. —Esta bien, nos vemos—me incliné y lo besé lentamente, me separé—Sonríe ¿si?—lo guiñe un ojo y regrese meneando las alas ligeramente con el aire cálido de la tarde. Al volver al local Takumi me dijo que continuará rápido, atendí a cinco mesas más y los pies me mataban, eran las cinco y media, atendí una última mesa y lleve mi delantal a la bodega, me peine en el espejo y cuando iba a salir Takumi me detuvo. — ¿Ahora qué?—dije mirando su mano en mi pecho. —Tu corte es viejo, llevas así casi toda tu vida—dijo y ambos reímos—Ven, te llevaré a cortártelo. — ¿Qué? ¡No! A mí me gusta así—lleve mis manos a mi cabeza. —Te va a gustar más este corte nuevo—me jaló del brazo y llegamos a una estética muy oscura. — ¿Estás seguro? —Completamente. ¡Haru!—grito y agito la mano, un chico de cabello verde lo saludo y se acercó, estaba lleno de piercings. —Hola, Takumi, Takao—dijo mirándome—me ofreció la mano y se la estreche— ¿Vinieron por corte o Tatuaje? Este era el chico que me había hecho mis tatuajes mientras Ryo no estaba. —No, por ahora solo vinimos a que le hagas una renovación a este anciano—los tres reímos. —No zorra, tú tienes unos años más que yo, eres más anciano que yo. —Y más guapo —Ha ha ha—puse los ojos en blanco—Ni en sueños. Me sentaron en una silla y vi a Takumi susurrarle algo en el oído a Haru, él sacó la máquina y conexo a pasarla por mi cabeza, los mechones azules cayeron al suelo, no podía ver lo que hacía ya que estaba de espaldas al espejo, cuando me voltearon para que me viera, tenía la parte derecha de la cabeza rapada un poco después de la mitad. —No está mal —Sabes que te encanta—Takumi miraba mi reflejo en el espejo con las cejas alzadas y los brazos cruzados. —Me gusta, si—le sonreí a Haru— ¿Cuánto te debemos? —Nada, tómalo como un favor hacia tu persona—me sonrió y me puse de pie. —Gracias—dijimos Takumi y yo al unísono saliendo del local, vi la hora eran las seis quince. —Me tengo que ir—me despedí con la mano de Takumi y corrí hacia el parque donde vería a Ryo. Me daba frío en la cabeza, en la parte donde solo había unos pequeños cabellos cortos-
-Estaba de espaldas viendo a los niños que ya se iban a sus casas, sentí la presencia de Takao y sin voltear le dije- Llegas tarde -dije entre broma y serio, cuando voltee no pude evitar abrir los ojos como platos- Takao?! -pregunte algo sonrojado mientras lo veía- Acaso intentas copearme con los cambios? Ahora te vas a vestir de rosa y bailaras ballet? -dije en broma y luego me levante hacia el riendo, estaba algo sonrojado pero por los celos que me hizo pasar decidí que no le diría que se ve bien, al menos no en ese momento, empecé a hacer picheros jugando- Mmm extrañare tus mechones azules largos~ -toque la parte rapada- en esta parte mas
—Uhm fue idea de Takumi—sonreí y miré a otro lado algo sonrojado—¿No me dirás que me veo bien? ¿O es que en serio parezco palmera?—reí y él hizo lo mismo, lo miré reírse y sonreí levemente, adoraba cada facción de su rostro—Aunque consideraré lo del rosa, seguro resalta mis ojos—dije en broma mirando hacia arriba y parpadeando repetidas veces. Volví a mirarlo, cada vez que lo veía estaba más seguro de que estaba enamorado de él, lo abracé y cerré los ojos olfateando su olor y sonriendo-
-reímos un rato con cada tontería que decía Takao, luego este me abrazo y correspondí a su abrazo, cuando nos separamos de este le vi a los ojos- Deberíamos ir ya? Se hace tarde. -dije viendo como a poco se iba ocultando el sol. Era de esas épocas donde para las 7 o 7:30 ya esta muy oscuro, aparte quería ir temprano a preguntar porque quería mostrarle algo a Takao en mi casa, un dibujo que hice antes de salir de la casa-
—Si, será mejor que vayamos—mire el cielo, era un atardecer rosado y hermoso, combinamos juntos en la calle, tome su mano sin mirarlo y le di un pequeño apretón, sonreí y fue como si un gran peso se me cayera de encima, su tacto era tranquilizante y me hacía sentir seguro. Caminamos un par de calles en silencio hasta que llegamos al dichoso restaurante, ahí habían algunas chicas y otro chicos, no mezclados, era obvio que las chicas solo iban a admirar, ya que era un café gay masculino, en la entrada había un letrero que decía: «se solicitan meseros». Al entrar nos dirigimos a la barra. —Hola, hemos venido por el anuncio de los meseros—un chico de cabello lacio y negro azabache estaba de espaldas, se volteó y me percaté de que era realmente atractivo, desvíe la mirada a otro lado y luego lo volví a mirar. —Claro, ¿tienen mayoría de edad?—dijo con una voz casi tan grave como la mía. Reí levemente, por su puesto que era mayor de edad. —Si, ambos—aparte un cabello de mis ojos-
-Caminamos un buen rato en silencio hasta llegar, hacia varios chicos y chicas, mas chicos obviamente. Al entrar Takao fue el primero en preguntar, observaba a Takao cuando desvió la mirada yo también la desvié pero por los celos, ya eran 2 veces en este día, quería el trabajo pero empecé a dudar si quería que Takao también viniera aquí, menos cuando vi su reacción con ese chico- tsk..-dije en un tono casi inaudible mientras el chico le daba los informes y se ponía de acuerdo con Takao, pensé que se la cobraría a Takao, solté su mano y me voltee a ver a todos los que estaban ahí, vi a un chico con buen cuerpo y lo observe por un momento, sabia que Takao me veía de reojo, lo vi de arriba a abajo y luego me volví a voltear hacia Takao- ¿Qué te dijo? -dije inocentemente-
-soltó mi mano y lo miré de reojo, observó a otro chico que estaba ahí, mordí mi labio y seguí hablando con el chico de la barra. —¿Qué días podrían venir?—pregunto pasando los dedos por su cabello acomodándolo, saque ligeramente mi lengua lamiendo mi labio superior distraído. —Lunes, miércoles y viernes—dije amablemente. —Prefecto, empiezan... ¿les parece bien mañana? Ryo se volteó preguntando lo que había dicho el chico. —Trabajaremos aquí los lunes, miércoles y viernes ¿te parece?—hoy era martes—mañana nos tocaría el primer turno—mire a mi al rededor, un par de chicos en una mesa nos veían sonriendo mirándonos de arriba a abajo, otras chicas también nos veían, pero sus sonrisas eran psicópatas-
-baje la mirada- bien, te veo mañana -dije algo serio y empecé a caminar a paso lento a salir de ahí, quise jugársela pero al parecer siempre terminaba perdiendo yo, hasta en esto. Los celos me hacían la sangre hervir que ni siquiera me percate de los chicos, no me fui directo a la salida, me mezcle entre la gente para perderme de Takao, no quería hablar con el ahorita. Cuando iba caminando choque con esos chicos que no me había fijado como nos veían, intente ignorarlos pero ellos estorbaban en mi paso y me rodearon, no podía usar magia en un lugar así, se supone que tenia que ser precavido a los enemigos que cree en Okinawa me iban a encontrar fácilmente- Muévanse.. -dije molesto viéndolos con mucha seriedad-
-seguí a Ryo con la mirada, unos tipos bloquearon su camino y sentí un impulso de ir por él y alejarlo de ellos, quise ver lo que hacían, uno puso su mano en la mejilla de Ryo, al parecer se quedo pasmado y yo decidí actuar, caminé empujando gente ligeramente y aparte la mano del tipo de la mejilla de Ryo de un manotazo. —Déjalo—dije en tono firme y con voz grave, me planté frente a Ryo rodeándolo con las alas encarando al otro tipo, el hecho de que lo tocara me encabronaba y me hacía hervir la sangre-
-de la nada llego Takao, cuando el otro toco mi mejilla al principio me sorprendí pero iba a atacarlo con un conjuro básico que pareciera que lo golpee pero Takao se me adelanto y le quito la mano, parecía demasiado cabreado- Takao.. -dije cuando este me cubrió con sus alas- Me se defender solo -dije con una media sonrisa, seguía enfadado pero lo que hizo no pude evitar que me apenara un poco, los chicos se enojaron y uno quiso golpearnos, se supone que íbamos a trabajar ahí, no era bueno pelearse, susurre un conjuro que nos llevo a la azotea pero con la ilusión de seguir ahí, ellos seguro no lo notarían-
-esquivé el primer golpe del tipo con facilidad, entonces aparecimos en la azotea. — ¿Pero qué...?—miré a Ryo y lo tomé de los brazos para bajar. Cuando bajamos nos encontrábamos afuera del local, y los rompo venían hacia nosotros. — ¿Quién te crees para decirme lo que tengo que hacer?—dijo el que había tocado a Ryo con tono de enfado. —La pareja del chico al que le coqueteabas—dije sereno mirándolo acercarse a mí. Intentó golpearme, esquive todos sus ataques sin dificultad alguna, jamás lo golpee, solo hice que trastabillara y casi cayera, lo que hizo que se enojara más, entonces llegó el tipo de la barra y detuvo al que me estaba atacando. — ¿Qué pasa aquí?—dijo mirando al tipo que yo tenía enfrente—Les voy a pedir que se retiren. Y a ustedes—nos miró—No causen problemas, aún pueden trabajar aquí, me alegro de que no lo hayas golpeado, procuren que no pase esto de nuevo—dicho esto entró en el local de nuevo y yo respire hondo y miré a Ryo-
-nos hizo bajar a ambos, el otro se puso furaco y trato de golpear a Takao, cuando el de la barra se acerco, nos dijo que aun podíamos trabajar aquí y luego se fue. Takao voltio a verme y o desvié la mirada- No necesitaba tu ayuda.. aparte no estabas feliz observando al de la barra? O viendo el cuerpo de Takumi? -los celos me ganaron termine diciendo lo que no había querido decir, enfadado y viendo a otro lado- Al menos podría intentar disimular un poco -le di la espalda y antes que dijera algo volví a hablar- Me voy... -empecé a silbar, mi plan era tele transportarme a mi casa con magia, la cual comenzaba poco a poco a envolverme-
-levante una ceja y abrí la boca ante su ataque de celos. —¿En serio estas celoso de ellos?—dije mientras silbaba, fruncí los labios, no podía creer lo que decía. ¿Acaso no confiaba en mí?—Bien, veo que no confías en mí, me voy—abrí las alas y me impulse para volar alto y alejarme antes de que dijera cualquier cosa, no quería escuchar. No podía creer que insinuara que los mirara como lo veía a él, era una cosa completamente diferente. —Tsk!—bufé enfadado y seguí volando-
-Al final ambos habíamos terminado peleando, era nuestra primera pelea como pareja, termine en mi casa y entre enfadado directo a mi cuarto. Al final no había comido nada, solo el capuchino. Fui a la cocina, comí unas galletas y me fui al cuarto, dejándome caer en la cama boca abajo mientras las ideas merodeaban mi mente, no podía dormir de pensarlo una y otra vez, era verdad estaba desconfiando de el pero no sabia porque, yo quería confiar en el pero los celos me ganaban, me mordí el labio, yo sabia que si abría la boca iba a terminar como algo así y aun así lo hice. Mis ojos empezaron a lagrimear con mi cara contra la almohada- Maldita sea -golpee la cama-
-al llegar a mi casa hice intentos por no destruir todo de enojo, me lancé a mi cama, y las lágrimas se me salían de rabia, estaba enojado conmigo por hacerle sentir celos, y estaba enojado con él por estar celoso, jamás lo cambiaría por nadie ni nada, me enojaba que desconfiara de mi. Al final, llorando, me quede dormido-
-continúe maldiciendo, en eso sonó mi celular, no quería contestar pero era insistente, vi la pantalla "Fye" decía, conteste tratando de sonar lo mas calmado que pude, al darse cuenta que estaba llorando y serio apareció afuera de mi casa y me dijo por teléfono que estaba afuera, le dije que no quería abrir, insistió y no quise. El enojado me pregunto porque estaba así, que si era por Takao.. no respondí y el desapareció. Iba directo a casa de Takao, no sabia donde vivía pero por su presencia logro llegar, se metió sin permiso por una ventana y llego a donde el-
Fye: -me quede en silencio en el marco de la puerta observándote dormir- Mmh....

-me desperté a eso de las dos de la madrugada con una extraña sensación de que alguien me miraba, me senté en la cama y vi a alguien en el marco de la puerta. —¿Quién eres y qué quieres?—dije con tono frío y el ceño fruncido, me levante en posición de defensa, se parecía a aquel vampiro arrogante..... ¿Cómo se llamaba?—Fye...
Por fin despiertas -dijo con una mirada penetrante y sombría- Solo vine a advertirte, que si vuelves a hacer llorar a Ryo, te mato.. -sonrió y de la nada desapareció. Al día siguiente no me quería levantar, ni siquiera me acordaba a que hora empezaba el trabajo, solo que era por la tarde. Me fui a dar un muy largo baño y al salir me quede en boxers viéndome en el espejo y luego suspire- Takao.. -susurre viendo al suelo, camine hacia mis cosas para vestirme, no nos habían dado uniformes, así que me puse de las prendas que ya tenia antes un poco mas formales, un pantalón negro de vestir y una camisa blanca de manga larga, luego salí de la casa y me senté bajo un árbol-
-no pude dormir durante toda la noche, salí a la calle con un pantalón negro ajustado y unos jeans oscuros algo rotos de enfrente, eran ya las tres, era la hora del trabajo, salí a la calle y caminé arrastrando los pies hacia el restaurante, no quise ver a Ryo, aquel vampiro era intimidante, y yo no le había hecho nada a Ryo, el contrario, no le iba a echar la culpa, pero él había sido el que me había reprendido por mirar a la gente. Ya en el restaurante tuve que fingir una sonrisa para todos lo clientes, después de unos minutos llego Ryo, no lo saludé, solo fruncí los labios y evite mirarlo, tendríamos que arreglar las cosas, pero no era el lugar ni el momento, así que seguí con mi trabajo-
-Llegue como 5 min tarde, pero no me dijeron nada, el chico iba a salir de urgencia, mientras que a Takao lo puso a atender en general, a mi me empezó a mostrar como preparar las bebías, varias ya las sabia hacer así que eso se le facilito al chico, usualmente no dejan a nadie en la barra el primer día pero el debía salir urgente y me dejo ella barra, desde que entre no vi a Takao, y si lo veía era de lejos. Cada que volteaba yo bajaba la mirada, hacia los pedidos y yo solo respondía que si sin verlo a los ojos y luego le daba el pedido-
-le daba las órdenes a Ryo mirando mi libreta sin verlo a los ojos, me las daba y yo las llevaba, así fue toda la tarde hasta que nos avisaron que teníamos que trabajar un par de horas extras por problemas de personal, acepte por los dos y seguimos trabajando, cuando empezaron a llegar y a pedir alcohol se pudo más movido el asunto. Al cerrar termine agotado, fui a revisar el local y vi que los botes de basura estaban hasta el tope, fui a limpiar los casos y le dije a Ryo que si podía tirar la basura, él no me contesto pero lo hizo, lo vi salir por la parte de atrás y volví a limpiar los vasos, tarros, tazas y copas-
-Pasaron alrededor de unos 25 minutos y no regresaba, el contenedor estaba como a 3 cuadras, pero aun así estaba tardando mucho, cuando llegue a los contenedores, uno enemigo un poco fuerte estaba ahí, no conocía su nombre, era un felino, no era un hombre lobo, pero no sabia específicamente que era, el tuvo una pelea conmigo y Jane al lado de su hermano gemelo, eran fuertes pero en equipo era fácil, aparte que allá no tenia que contenerme si destruía algo, empezamos a pelear, el apenas logro hacerme unos rasguños, en cambio yo logre herirlo muy gravemente con solo dos conjuros, cuando el hermano me iba a atacar se detuvo porque vio que alguien se acercaba y continuo escondido. Ellos podían desaparecer su presencia así que no se podían localizar ni por olor y otra manera similar-
-se había tardado demasiado, hice mi orgullo a un lado y fui corriendo hacia dónde estaban los contenedores de basura, cuando llegue vi a Ryo peleando con alguien, no lo detuve porque sabía que era completamente capaz de defenderse, entonces salió otro tipo y comenzó a atacarlo, Ryo estaba algo débil y lo estaba lastimando, no de hasta que cayó inconsciente que yo intervine, lanzó una clase de bola de fuego hacia él y con un aleteo hice que volviera a él, cargue a Ryo y lo deje recostado contra una pared. —¿Quien eres tu? ¿Quién te envió?—exclamó uno de los tipos con voz áspera, el que se veía más fuerte. No le respondí, había un charco de agua con algo de otro color, lo alce y lo convertí en pequeñas puntas de hielo, las lance contra él haciéndole rasguños graves en la piel, me lanzo algo que parecía una bola de energía parecida a la que me lanzo Ryo cuando nos conocimos, una imagen en mi cabeza hizo que me distrajera, la bola de energía dio en mi estomago, me dieron arcadas y sentía todo mi cuerpo dormido, me recupere rápido y tomando el agua de algunas plantas de al rededor le lance latigazos cortando en varias partes de su cuerpo, el agua era capaz de cortar. Observe sus ágiles movimientos, algunas partes de su cuerpo se movían como bolsas de agua, entonces caí en cuenta, el cuerpo estaba formado, en mayoría, por agua, cerré los ojos sintiendo cómo se acercaba más a mi, alce los brazos frente a mí controlando cada músculo, vena y arteria de su cuerpo, lo hice caer de rodillas frente a mi, patee su estómago y que hizo que se inclinara hacia adelante, tome su cabeza y la gire con brusquedad hacia un lado escuchando el hueso del cuello romperse, cayó sin inconsciente y gravemente herido a mis pies, miré al otro que estaba herido, me veía como si fuera el mismísimo demonio, mi mirada era oscura. —No se acerquen de nuevo—dije con tono frío, tome a Ryo y me fui volando al local para cerrarlo y luego a mi casa para curarlo-
-Ya había despertado cuando vi a los dos chicos gravemente heridos, se habían echo mas fuertes y el mas fuerte se aprovecho de que estaba distraído, como la magia depende de las emociones al estar inestable mi magia también lo era, no pude pelear ni al 20% de mi poder, cuando vi que quien los había derrotado era Takao y este me cargo cerré mis ojos y susurre- Lo siento.. -luego decidí descansar, me había puesto a mi mismo un hechizo desde que me fui que me ayudaba a curarme solo, aunque un poco lento. Cuando llegamos a la casa de Takao ya solo tenía la herida de mi cabeza que aun sangraba-
-parecía que se había curado un poco, ya que solo tenía una herida que sangraba un poco, lo recosté en mi cama y le saque la camiseta para que estuviera más fresco, fui por agua para terminar de curar la herida de su cabeza, cuando termine besé su frente y me recosté a su lado cerrando los ojos sin dormirme esperando a que despertara o me diera señales de vida-
-no tarde mucho en abrir los ojos al ver a Takao le sonreí y luego frote un poco mis ojos- Lamento haberte involucrado en esto -suspiro- No creí que me atacaran, ni se como se percataron tan rápido de quien era -suspire pesadamente-
-abrió los ojos y escuche lo que dijo —No te preocupes—mordí mi labio y sonreí—perdón—bese sus labios posando amabas manos en sus mejillas, bese su nariz y me separé sin apartar las manos, le sonreí—Perdón por hacerte sentir celos de Takumi o de aquel chico del bar, ellos no te llegan ni a los talones, y yo solo te amo a ti—le sonreí de nuevo-
-me apeno su comentario, sonreí y negué con la cabeza- Perdona tu a mi, se que no debería sentir celos, debería confiar mas en ti.. es solo que no pude evitarlo, los volteabas a ver y no se.. -hice una mueca con la boca y lleve mis manos encimas de las tuyas-
—Créeme que no veo a nadie con el mismo brilló con el que te veo a ti—pegue mi frente con la suya y cerré los ojos acariciando su mejilla que estaba algo fría, respire hondo, aliviado, pase mi pulgar por su pómulo con ternura-
-le sonreí y me acerque a besar su frente algo sonrojado luego de que paso su pulgar por mi pómulo- Creo que ellos no serán los únicos, espero que sean los únicos pero no se.. Sera bueno andar con cuidado -le pegue sin nada de fuerza con mi pulgar a la punta de tu nariz como jugando-
—Si, sería lo mejor—arrugue la nariz e hice hacia adelante la cabeza para lamer su dedo y luego morderlo—Tengo tu dedo—dije sin dejar de morder su dedo-
No funcionara, no soy un niño -dije sacándole la lengua y viéndolo mientras sonreía y me acercaba a su rostro para morder su oreja- AMM
—Agua—mordió mi oreja y por alguna razón dolió, solté su dedo y ambos comenzamos a reír, el sueño me ganaba, había perdido mucha energía al controlar el cuerpo de aquellos atacantes, me sentía débil y cansado-
-empecé a ver su mirada algo cansada como si sus ojos empezaran poco a poco a cerrarse, con mi mano le cerré los ojos y luego bese sus labios, fue un beso corto- Duerme -ambos estábamos recostados de frente en posición fetal-
-sentí sus suaves dedos en mis parpados cerrándolos cuidadosamente, sonreí y antes de dejarme llevar loa abrace y lo rodee con mis alas para quedarme dormido y tranquilo con el tacto de su cuerpo contra el mi-
-yo me tarde como 20 min en poder dormir, me sentía estresado el pensar que podrían venir mas a buscarme, me preocupaba en particular el hijo de el señor que controlaba los portales y caso tantos problemas, pues como era solo un chiquillo de 16 años no me atreví a matarlo, pero juro vengarse. "espero no arrepentirme" pensé para mis adentros, luego de un rato, me dormí en los brazos del ángel-
-al despertar miré a Ryo, respiraba atan tranquilamente, su rostro estaba sereno y emanaba tranquilidad y seguridad, lo apreté entre mis brazos cariñosamente y besé su cabeza-
-sentí una leve presión alrededor de mi cierto que me despertó, bostece y te vi sonriendo- Hola -dije soñoliento y volviendo a bostezar mientras mis ojos lagrimeaban por el bostezo-
—Hola—dije sonriendo y sin abrir los ojos, bese sus labios con ternura y luego su nariz, si unos golpecitos en esta y bese su frente-
-me senté en la cama quitando su ala con amabilidad - Fue extraño de repente al abrir los ojos y ver ese corte -reí y luego me levante - hoy quiero intentar cocinar algo yo.. -me estire y luego voltee a verme al espejo-
— ¿Mmh?— abrí un ojo estaba acostado boca abajo en la cama—Está bien—me senté en la cama frotando mis ojos—Pero con un par de condiciones—sonreí—No puedes usar magia, si me gusta, te premiaré—me levante de la cama y caminé hacia el, Y si no me gusta, tendrás consecuencia—me planté frente a él haciendo que me mirara a los ojos-
¡¡ ¿Sin magia?!! -mi rostro fue de sorpresa y preocupación "rayos" pensé y fui a la cocina dando un suspiro profundo mientras lo hacia- Mmm -deje caer mi cabeza en la mesa y luego vi hacia la estufa- ¿Qué haré?~ -de estar volteando a la cocina recordé la vez que Takao me enseño a hacer Hot cakes, me levante decidido y fui a sacar ingredientes, me pondría a preparar hot cakes, primero hice la mezcla, pero ahora venia lo "difícil", puse a calentar un poco de mantequilla y luego vacié mezcla, los 3 primeros fueron un asco, pero empecé a mejorar, los últimos 10 quedaron muy bien, olían bien y se veían muy ricos y esponjas, sonreí complacido y lleno de harina entre otros ingre tienes por toda la cara y brazos, aparte mi ropa. Separe en un plato 5 y en otro 5, luego al lado serví un poco de mermelada de durazno y al lado sin mezclarse un poco de mermelada de fresa- puse los platos en la mesa- TAKAO -llame fuertemente mientras sacaba del refrigerador algo de agua, la metí en la licuadora, puse jugo de naranja en esta y lo molí junto con algo de hielos y agua mineral, al igual que un poco de fresca para hacer una naranjada, serví los vasos y cuando vi TAKAO venia saliendo de la habitación, no dije nada esperando a se sentara y los probara, solo deje los vasos en la mesa-
-al bajar vi la mesa muy bien puesta, algunos hot cakes se veían diferentes a otros, cuando llegue al comedor sonreí al ver que Ryo tenía harina en toda la cara. —Tienes algo de harina ahí—dije besando su nariz. Me senté en la mesa y sonreí de lado. —Se ve muy bien—estaba todo, solo faltaba algo—Pero te faltó una cosa fundamental para el desayuno—sonreí y lamí mi labio-
¿Una cosa fundamental? -pregunte nervioso, trata de recordar pero nada me venia a la mente, veía la mesa y luego volteaba a la cocina, pero no veía que faltara nada, "mermelada, naranjada, hot cakes..." hice un inventario en mi cabeza- No falta nada Takao...
-sonreí cerrando los ojos, me levante y me acerqué a él lentamente, bese sus labios levemente y me acerqué a su oído. —El café—susurré y caminé hacia la cocina, saque la cafetera y comencé a preparar el café-
-me beso y me lamí el labio inferior- ¿Café? Pero.. -suspire- Vamos no podías comerlos sin café -hice un puchero y me senté en la mesa a esperarlo-
-comencé a preparar café, al terminar lo vacíe en una taza y deje lo que quedó en una jarra de vidrio y bese la frente de Ryo. —Listo, ya está todo—le sonreí dejando la taza sobre la mesa-
A ver si no enfriaron ya -hice un puchero y me quede viéndole, quería que el los probara primero, me quede viéndole fijamente por lo mismo-
-me senté para deleitar sus hot cakes, agarre un cuchillo y un tenedor y partí un pedazo de masa cocida y con una textura muy buena, la lleve a mi boca y un cacho resbaló por mis labios y lo limpie con la lengua, mordí mi labio saboreando el hot cake, era delicioso, le faltaba un poco de cocción para mi gusto, pero estaba muy bueno. —Te doy un ocho, están muy bien para ser la primera vez, pero nos quiero ver cómo terminó la cocina— reí y tome un trago de café-
No te preocupes por eso yo limpiare -dije con una sonrisa- me alegro que te gustaran -ahora que Takao los había probado me sentía mejor, y los probé yo, con el cuchillo le embarre un poco de mermelada de fresa mezclada con la de durazno, luego partí usando el cuchillo y el tenedor y lo lleve a mi boca, me gustaron y sonreí y luego le tome a la naranjada, sabia que esa si me quedo muy buena, es de las pocas cosas que sabia hacia bien, a mi gusto se acompañaba mejor la naranjada que el café, luego voltee a verte- Me gustaron a mi también -seguí comiendo sin percatarme de un poco de mermelada abajo de mi labio-
-incliné sobre la mesa y bese la parte de abajo de uno de sus labios, lamí la mermelada que había ahí y luego besé sus labios, me miró con el ceño fruncido y yo le sonreí. —Tenias mermelada ahí—dije sin mirarlo, le di un trago a la naranjada, estaba deliciosa, le había quedado muy bueno el desayuno-
-cuando me beso me sorprendí, yo estaba apunto de meter otro pedazo de hot cake a mi boca cuando me beso, me sonroje levemente y luego de que me dijo lo de la mermelada me reí de mi mismo y metí el pedazo a mi boca- Oye, ¿quieres ir a algún lado antes de tu turno en el café?

—Mmh—lo miré pensativo— ¿Cómo que?—le puse mermelada a los hot cakes y metí un pedazo a mi boca, sabia dulce y muy bien, sonreí ligeramente y tome otro trago de café para pasar más rápido el hot cake-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Translate~