-lo
miré con los ojos entrecerrados pensando si decirle que iría con él o no, no
podía irse así como así, menos ahora, fruncí el ceño y hable. —Si me es posible
iré contigo, si no, prometo no cambiarte—esbocé una sonrisa algo triste
esperando su respuesta-
-afirme con una sonrisa y vi de reojo al otro chico, me dieron
algo de celos, yo tendía a ser muy celoso. Me acerque a ti y bese tus labios,
no era necesario decir nada, con el beso dije todo, si el ángel pudiera ir lo vería
un poco antes de las 9 de mi casa seguramente, si no, lo vería dentro de un
tiempo cuando regresara a mi lugar de origen. –
-me
besó, sabía lo que significaba, llegaría a su casa antes de las nueve para
verlo, y luego le pediría a todos los dioses existentes que lo protegieran y
que me lo regresaría vivo, coloque ambas manos en sus mejillas y lo besé con
pasión sin importarme quien nos viera-
-su amigo nos vio, lo sentí por la mirada fija, luego de ese
apasionado beso me separe lentamente y di un paso hacia atrás- Hacia luego~ -no
dije adiós porque sabia que lo volvería a ver, me puse de espaldas y empecé a
caminar a paso lento hacia mi casa-
-lo
miré alejarse y me di la vuelta, Takumi me veía como con cara de «estoy
orgulloso hijo» y Lynn estaba lloriqueando, no sabía de dónde había salido,
pero mágicamente están ahí, sonreí a medias y me dispuse a caminar con ellos
hacia mi casa-
-luego de un rato llegue a mi casa y empecé a hacer mis maletas,
luego me dormí hasta las 8:15 maso menos para no estar cansado en el viaje, me
levante y tome mis cosas, vi la casa con cierta tristeza y salí de la casa
hacia el bosque-
-me
dormí temprano, cuando me levante eran las ocho y media, salí así sin camiseta,
solo con los pantalones puestos y volé rápidamente hacia el bosque. Cuando iba
sobrevolándolo vislumbre la casa, y, a unos cuantos metros a Ryo, aterrice en
frente de él y lo miré con una sonrisa-
-ya iba a irme cuando sentí un aire arriba y el ángel descendió
enfrente de mi y me sonrió, a lo cual le correspondí y me acerque a el- Ya casi
es hora -incline mi rostro y me quede viéndole-
¿Qué vas a hacer? -me quede con la mirada fija mientras mi
celular sonaba-
-seguí
mirándolo, su celular sonó, pero cuando iba a contestar bajando la mirada, lo
tomé de la barbilla y lo hice mirarme, impidiéndole contestar, me incliné y lo
besé en los labios con suavidad. — ¿Qué puedo hacer?— dije mirándolo, volví a
besarlo mordiendo su labio y sonriendo al escuchar un suspiro de su parte-
Quisiera poder responderte algo así~ -dije luego del beso con
mis mejillas algo sonrojadas, colgué la llamada y baje la mirada pensando
"Espero poder cumplir mi promesa y no morir. Necesito regresar y saber que
relación tendré con el ángel y aclarar lo que siento por el"- Takao... -me
quede viéndole- Te extrañare -sonreí y mi celular volvió a sonar-
-al
escuchar lo último, junte las cejas con expresión de tristeza, su celular
volvió a sonar y miré hacia abajo indicándole que contestara, no quería
quedarme aquí a esperar a ver si moría o no, quería hacer algo al respecto,
acompañarlo y si algo sucedía yo lo curaría, lo cuidaría como cuando enfermó y
se quedó en mi casa, cuidaría de él hasta que se mejorara y pudiera volver a
pelear, mordí mi labio con fuerza para evitar dejar salir algunas lágrimas-
-conteste y mi maestro indico que el portal para irme a Shibuya
ya estaba en el lago, asentí y colgué. Te invite a caminar a mi lado y llegando
al lado quede se espaldas a este y de frente a ti- Cuando llegue allá intentare
decirte donde es, estaré en contacto -acaricie su mejilla, ya era hora, el
cerrar se podía cerrar en cualquier momento- Adiós... -baje la mirada y mi
cabellera cubrió mis ojos, sale al lago y este se ilumino, a la vez yo desaparecí
y el portal se empezó a cerrar rápidamente, y aparecí en un templo bastante
amplio y algo escalofriante, al parecer ahí entrenaría, suspire y levante la
mirada caminando hacia el templo tratando de no ver hacia atrás-
-acaricio
mi mejilla y yo tuve que hacer esfuerzos para no dejar salir las lágrimas, lo
vi alejarse, mordí mi labio, aún tenía un gesto de tristeza dibujando en mi
rostro, sonreí cuando desapareció y me fui volando-
-Pasaron 2 años y medio maso menos, lo contactaba de vez en
cuando por cartas mágicas con sonido, conforme pasaba el tiempo mi voz cambio,
me escuchaba un poco mas serio. La comunicación solo fue por el primer año y
medio. El otro año fue cuando me fui a Okinawa y me era imposible comunicarme.
Pero por fin todo se había solucionado, varias cosas habían cambiado, pero eso
lo notaria el ángel cuando regresara, mi magia ahora era de las mas fuertes.
Por la guerra de ahí se me considero el 2do mas fuerte de todo el continente asiático,
era por fin hora de regresar, eso me ponía algo nervioso. Silbe y una esfera de
magia me cubrió totalmente y de la nada aparecí enfrente de la cafetería donde
trataba Takao. Y lo vi, ahí estaba sirviendo una mesa, seguramente cuando
dejara de servirla me vería atreves de los espejos. Y ano traía maletas
conmigo, pero traía una katana en mi espalda. Las maletas las deje en Okinawa,
las traería después, mi apariencia era diferente, me veía mucho mas serio, mas
poderoso, con un mejor cuerpo aun y una cicatriz en la parte de atrás de mi
hombro y una pequeña parte en la espalda, no era muy grande, como traía una playera
de tirantes de podía ver. Aparte que crecí un poco de estatura-
-durante
todo ese tiempo real que no estuvo conmigo, trate de distraerme saliendo con
Takumi o con Lynn, o con ambos juntos, para perder el tiempo me había dedicado
a las artes marciales y algo de poderes que según Takumi, todos los Ángeles
poseíamos, me había entrenado y mis músculos se habían tonificado aún más,
gracias al ejercicio me veía más intimidante (según Lynn) la ausencia de Ryo me
había afectado un poco, ya no reía tanto como antes y los cometa Ríos
sarcásticos habían aumentado, casi siempre estaba de mal humor y eso aumentaba
mi coraje para los entrenamientos, me había tatuado el pecho, la espalda, el
cuello y un brazo, en el pecho tenía una rosa de color azul con negro, en la
parte baja de la espalda tenía tatuada una águila, en el cuello tenía el
símbolo japonés de la fuerza, la valentía y dela amor, y en el brazo tenía un
dragón que se enroscaba en torno a este. Estaba sirviendo un café a un par de
chicas me sonreían amablemente, entonces levante la vista y lo vi, Ryo venía
caminando hacia la entrada del local, se veía un poco mayor y más formado,
había crecido unos cuantos centímetros, aunque yo le seguía llevando como una
cabeza. Abrí los ojos como platos y salí a su encuentro, cuando estuve afuera
no me preocupo nada más, lo abracé y lo besé, lo había echado donde menos
durante dos años y medio. Había olvidado el toque de sus besos, era algo tan
placentero y hermoso, lo apreté entre mis brazos. —No sabes lo mucho que te eche
de menos — volví a besarlo-
-cuando lo vi acercarse sonreí y correspondí a su abrazo y a su
beso, el se separo y me comento cuando me extraño, iba a responderle pero otro
beso me lo impidió, luego de que el ángel se calmara me aleje un poco del beso
y le sonreí- He regresado, ¿crees poder salir antes? Me gustaría que me
acompañaras por mis maletas. Quiero platicarte muchas cosas, y necesito que
hablemos de algo -dije serio en mi tono de voz pero sonriendo, mi voz
seguramente le sorprendió al escucharme pues era mas grave y tenía mas
seguridad en mi mismo. Lo vi afirmar con la cabeza, entro y no tardo casi nada
en volver a salir- Bueno, tal vez te marees un poco -tome su mano y silbe, un
aura azul nos rodeo y en cuestión de segundos estábamos en Okinawa en un cuarto
algo oscuro y pequeño- Bienvenido a Okinawa -dije soltando su mano y viéndole a
los ojos-
-su
magia se había vuelto más poderosa, en efecto me había mareado un poco, estábamos
en una habitación semi-oscura, miré a mi alrededor y luego miré a Ryo
sonriendo, su voz se había vuelto ligeramente más grave, y ya no era un niño
flacucho, ahora era un niño fornido, seguía teniendo carita de niño y eso era
lo más adorable en él, después de dos años y medio, me seguía encantando todo
de él-
Te invitaría a conocer el lugar pero afuera todo esta destrozado
en mi ultima batalla, que fue ayer, destruí todo Okinawa de un conjuro -me
quite la playera de tirantes y todo mi abdomen estaba cubierto por una venda,
la cual empecé a quitar poco a poco. Incluso con la venda se podían ver los
cuadros de mi abdomen al quitarla un hoyo bastante grande me atravesaba de lado
a lado, dejando ver el otro extremo, no sangraba gracias un conjuro que use
pero tenia mucho veneno- Mi partida seria mañana pero necesitaba tu ayuda -dije
despreocupado como si nada pasara, como si el gran hoyo no estuviera ahí. Pude
ver tu mirada muy preocupada y sorprendida, el conjuro para viajar era ahora de
un bajo nivel para mi, pero incluso eso me canso un poco, así que decidí sentarme
en la pequeña cama- Creo que necesito descansar antes de volver a Tokio~ -te sonreí-
—Entonces
descansare contigo, me alegra volver a verte— me acerqué y lo abracé
fuertemente recordando cómo lo hacía antes de que se fuera, y teniendo en
cuenta cuanto lo había extrañado en todo ese tiempo-
-me abrazo y correspondí, el hoyo en mi abdomen, se curaría solo
con un descanso largo y con ayuda del ángel, y su poder de agua para curar,
pero hasta estar en Tokio se lo diría, por ahora solo descanse un poco y cuando
estaba mejor le acomode un cabello que le cubría los ojos- Ya podemos irnos si
quieres, solo que.. -hice una pausa- ¿No llegaste a ver si mi casa aun esta ahí?
Esta se mantenía firme por mi magia, sin mi estando presente no se si aun este
-con mi mano en tu mejilla-
-al
oír eso me di cuenta de que en todo este tiempo no había ido a ver su casa,
sabía que si lo hacía su ausencia se haría más notoria, así que evite ir hacia
el bosque. —No tengo idea de si sigue ahí— me giré y bese su mano—Pero no nos haría
mal revisar—mire su herida— ¿Seguro que no necesitas ayuda ahora?—me preocupaba
como se veía esa herida, fruncí los labios-
-afirme con mi cabeza sobre lo de ir a ver- Pero creo que iré a
ver cuando este mejor, mientras me acoplare a tu casa -sonreí risueño- Una vez
que me ayudes necesitare reposar 1 o 2 días, o hasta mas y no quiero ya estar aquí.
Antes de irnos solo hablare con Jina y nos vamos -de la nada la puerta azoto y
una chica entro rápidamente- Ella: RYO! A DONDE HABIAS IDO?! ESTAS LOCO LLENDOTE
ASI IDIOTA -intento abrazarme pero me hice a un lado, luego te noto y se quedo viéndote-
Takao, ella es Jina jeje fue mi compañera en campo y "maestra" ahora
yo se mas que ella -dice burlándome de ella, y ella hizo un berrinche-
-la
miré con los ojos entrecerrados, su entusiasmo daba miedo y ella tenía un aire
maternal, alce la mano sin moverla —Hola—mustie mirándola hacer un mini
berrinche-
Ella: Hola...~ Yo: Jane, perdona. -me levante de la cama - Debo
irme ya, con Takao -cuando dije eso se notaron algo de celos de su parte,
aunque yo no me di cuenta- Algún día te volveré a ver, gracias por todo -di una
pequeña reverencia y luego me levante de nuevo- Me siento mejor Takao, nos
vamos? -voltee a verte y te sonreí, ella te veía-
-note
la mirada fija de la chica. —Claro—la miré—Nos vemos—le sonreí levemente y ella
movió su mano sin dejar de mirarme, caminé al lado de Ryo para salir de ahí,
estaba preocupado por el y por su salud, necesitaba atención médica de
inmediato o esa herida se infectaría y sería un problema enorme-
-cuando te acercaste te abrace de la cintura, moví m mano para
despedirme de ella, pero ella se dio la espalda al ver como te tome, se me hizo
raro pero no le di importancia- Adiós Jane~ -silbe y el aura azul nos envolvió,
así regresándonos a Tokio, fui directamente a tu casa, en tu azotea, cuando
llegamos estaba algo sudado, en realidad aun no estaba bien para viajar pero si
me quedaba seria mas difícil descansar con Jane ahí. Algo débil te solté y
trate de disimular con una sonrisa pero mi sudor se notaba que no estaba bien
del todo, las maletas quedaron a un lado de nosotros-
-se
le notaba que no estaba bien, tome sus maletas con una mano y con la otra lo
cargue y lo lleve adentro, lo recosté en mi cama y fui por agua para curarlo.
—Avísame si te duele— tome el agua y a comencé a mover en círculos sobre la
herida, me mordí el labio como hacía siempre que me concentraba mucho en algo-
-me sorprendió cuando de la nada me cargo con un brazo y termine
en su cama recostado. Como ya no me había vestido del torso para arriba, el fue
por agua y empezó a curar mi herida, sentía mucho ardor, el dolor era fuerte
pero lo podía soportar. Para mantenerme consiente me concentre en ver su rostro
y como se mordía su labio lo cual me sonrojaba un poco luego no pude evitar
reírme- Sabes, desde que te conocí ya van 2 veces que me tienes que ayudar,
creo que debería meterme en menos problemas -sonreí, aun estaba sudando pero
quería disimular, no quería preocupar al chico-
-reí
al escuchar su comentario. —Tu y yo sabemos que no puedes evitarlo, además no
me molesta ayudarte—reí levemente y volví a morder mi labio. La herida se
cerraba poco a poco, se veía grave y el veneno no ayudaba a cerrarla, pero yo
sabía que podía lograr que solo se viera como un rasguño de gato, como la
ultima vez-
-el veneno ahora era mucho mas fuerte que antes, pero como mi
fuerza era mayor en varios ámbitos era como si fuera un veneno maso menos
fuerte, cuando el chico terminara de sanar mi herida quería hablar con el sobre
algo- Takao.. -voltee a verle fijamente, cuando volví a ver como mordía su
labio, me chupe el labio inferior-
-Mm?—dije
sin dejar de morderme el labio, él me miraba como si quisiera decirme algo. El
dolor se reflejaba en su rostro. El agua comenzó a calentarse y a llenarse de
sangre, la regrese a la cubeta y fui corriendo por más agua fría y limpia,
cuando volví, estaba cerrando los ojos por el dolor, seguí con mi trabajo. —Lo
siento—me mordí el labio y fruncí el ceño levemente-
-cuando se fue aproveche a quejarme un poco, cerré mis ojos y
los apreté por el dolor, al igual que solté aire con cierta fuerza, cuando
regreso no me percate, aunque fue extraño ver que se disculpase- Porque te
disculpas? -sonreí y luego cerré mi boca apretando los dientes-
—Porque
veo que te duele mucho, y aunque ayudo, aún no se controlar el dolor ajeno—reí
divertido—Ni si quiera después de dos años—torcí la boca e hice una mueca al
sentir cómo se cerraba la herida debajo de mis manos, mordí mi labio con fuerza
para no decir nada que pudiera preocuparlo-
-lo vi morder su labio luego de reír y le sonreí - no te
preocupes -mis ojos estaban cerrándose solos poco a poco, me estaba quedando
dormido- Supongo que es imposible controlar el dolor ajeno-
—No
lo es, solo que no puedo hacerlo, Takumi y Lynn lo hacen a la perfección, soy
testigo de ello—mire mis tatuajes recordando el dolor que me habían causado. Ya
casi terminaba con la herida, ahora solo era un pequeño orificio que se cerraba
rápidamente. Se cerró por completo y regrese el agua a la cubeta, suspire
aliviado y le sonreí mordiendo mi labio. —Descansa—Me incliné sobre el u lo
besé dulcemente-
-use mis labios para masajear su labio con los míos como un beso
tierno, pues se lastimo al morderse tanto - No te preocupes, gracias -dice
luego del beso y me quede viendo a tus ojos. Aún parecía como si me estuviera
quedando dormido- Necesito saber... Takao. ¿Qué se supone que somos? -eso me
tenia confundido. Cuando le pregunte fue en un tono suave y soñoliento. No fui
capaz de esperar me quede dormido tomando su mano-
-su
pregunta me recordó algo que me había carcomido durante dos años y medio, no
fui capaz de responder, se quedo dormido aferrando mi mano, bese su mejilla y
me recosté a su lado arropándolo con las alas y abrazándolo, su sola presencia
hacía que mi pulso se acelerara. Sonreí y cerré los ojos con el rostro contra
su pelo-
-Desperté como 2 horas después. Estaba arropado con sus alas y
entre sus brazos muy cerca de el. Me voltee con cuidado y quede de frente a el
. Me quede viéndole fijamente, el también estaba dormido-
-dormí
un par de horas, cuando desperté abrí levemente los ojos y vi a Ryo mirándome,
le sonreí y bese su frente. — ¿Cómo te sientes?—dije sonriéndole. No deje de
abrazarlo ni de arroparlo con mis alas, no hasta que me dijera que se sentía
mejor o que tenía hambre o algo así-
Me siento mejor, perdón por quedarme dormido, ya no me percate
si me respondiste o no -sonreí ladino y luego seguí viéndote a los ojos- quiero
saber ¿Que relación tenemos? Se podría decir que soy homosexual, ni siquiera yo
entiendo eso -dije lo ultimo en un tono de broma y risas-
—Pues
si, podría decirse eso, a menos que te desagrade besarme—dije con una leve
sonrisa, lo besé en los labios y luego lo miré—La verdad no estoy muy seguro de
lo que somos, al menos no oficialmente— mire hacia abajo y fruncí el ceño-
Mmh entonces no te besare mas -tome su rostro y te obligue a
verme a los ojos- fue tu culpa que empezara a sentir algo por ti, que dudara de
mi sexualidad, entre otras cosas. Ahora debes hacerte responsable pero como aun
no sabes que somos, pues no puedo besar a un desconocido o no -dije entre
bromas y risas aparte con un poco de sarcasmo, era como decírselo en juego y a
la vez en serio-
-abrí
los ojos haciéndome el ofendido, comencé a repartir besos por todo su rostro
incluidos sus labios. — ¿Estás seguro de que soy un desconocido?—dije entre
beso y beso y haciéndole cosquillas, deje de besarlo y lo miré a los ojos— ¿De
qué me haría responsable? ¿No es esto suficiente ya?—sonreí y bese su nariz-
-cuando empezó a besarme entre juegos yo me quitaba pero no del
todo y le sonreía- No, no lo es. Que seamos hombres no cambia las cosas, me vas
a invitar a salir a algún lugar y tienes que pedirme ser tu pareja y ya yo veré
a ver si quiero aceptar -dije nuevamente en ese tono con risas, entre un juego
y a la vez en serio-
-reí
divertido y bese sus labios una vez más suavemente. —Está bien. Mientras
estabas fuera inauguraron un nuevo restaurante temático algo cerca de aquí, ¿te
parece si vamos el viernes?— lo miré sonriendo y mordiendo mi labio un poco, me
había lastimado por mordérmelo antes, pero no me hacía tanto daño-
Me parece bien -dije luego de alejarme de ese beso y cuando lo
vi morderse fruncí el ceño- Deja de hacer eso ¿quieres? Aparte que ya te
lastimaste me provocas, por eso no podía dejar de pensar en ti~ -cuando me di
cuenta de lo ultimo que dije me sonroje y voltee la mirada a otro lado, esperaba
que no hubiera entendido el doble sentido de eso-
-el
doble sentido de esa frase sobresalto como amarillo en negro, sonreí al ver que
se sonrojaba. —Yo tampoco pude dejar de pensar en ti—dicho esto lo besé con más
fervor y deseo, porque eso era justamente, lo deseaba más que a nada o nadie en
el mundo, mordí su labio y luego su lengua, sonriendo al sentir el tacto de la
de él con la mía-
-al escucharle decir esto mi sonrojo fue mayor, poniendo en su
totalidad a mi rostro caliente del sonrojo. Sus labios se encontraron con los míos
cuando voltee con el, fue con beso con fervor y deseo, podía notar en el beso
cuando me extraño y yo también, quería estar con el. Apenas me había curado,
pero me dejaría llevar a lo que hiciera el ángel, ahora que mi cuerpo era mas
fuerte, no me lastimaría estar con el la herida. Su mordida en mis labios y me
lengua me gustaba-
-sus
labios y su lengua se movían en sincronía con los míos, era una sensación
placentera y adictiva, no lo había besado durante dos años y medio, y ahora
tenía la ganas que la primera vez, era como una droga buena, cuando me sentía
mal eso me aliviaba, y la sensación era tan bella que necesitaba más, y entre
más tenía más necesitaba, era un círculo vicioso. Sus besos se habían vuelto
más hábiles, entonces algo me vino a la cabeza y me separé de golpe. —No
besaste a nadie más en todo este tiempo ¿cierto?—dije con los celos
irracionales en la garganta y los ojos entrecerrados-
-el beso era placentero y perfecto, nuestros sentimientos
estaban en sincronía aunque ninguno de los dos dijera nada, cuando se separo y
me pregunto eso no pude evitar reír- No~ No bese a nadie mas. Pero -me acerque
a su oído- Con mi magia porque revivir cada momento contigo casi de manera real
y cambiarlo dentro de mi mente hasta mejorar & no es lo único en lo que
mejore -reí un poco mas, y mordí tu oreja la cual jale un poco con mis dientes
y luego susurre- ¿Lo quieres comprobar?
-mordió
mi oreja y yo cerré un ojo. —Ay—mordí mi labio y lo miré a los ojos—Sería un
honor comprobarlo—tenía muchas ganas de saber lo que había aprendido por sí
solo recordando lo que yo le había hecho, recordando esa noche de borrachera y excitación
antes de que él se fuera por dos años y medio, pero ahora estaba aquí, conmigo,
a solo un par de centímetros de mi-
-acepto mi reto por así decirlo, lo tome del brazo y sonrojado
me senté en su abdomen, aunque intentara tomar el control de la situación no podía
evitar sonrojarme y sentirme apenado, aparte que no podía tener al 100 el
control, aunque en mi mente llegue a hacerlo en real era algo diferente, porque
realmente estabas ahí. Me acerque a tu rostro y te bese, el beso era lleno de
pasión, ya habías comprobado que mis besos eran diferentes y eran mejores. Mis
manos estaban buscando la manera de quitarte tu camisa y poder quedar ambos con
el torso descubierto.-
-se
sentó sobre mí y sonreí alzando una ceja al ver cómo se sonrojaba, se inclinó y
me besó apasionadamente, el deseo era lo único que se notaba en aquel beso,
intentó sacarme la camiseta y lo ayude levantando los brazos y levantando la
espalda de la cama, miré su cara encendida y reí levemente esperando a comprobar
lo que había afirmado saber ya-
-el que me viera así me ponía nervioso, empecé a besar su oreja
y baje lentamente por su cuello, deje una o dos marcas en este, no eran besos
tan torpes y delicados como antes, estaba acostumbrado a besar chicas y ser
delicado, ahora trataba con un hombre, ser menos delicado era mas excitante
para mi, mientras besaba su cuello mis manos recorrieron su pecho lentamente,
cuando mis manos llegaron a la altura de su ombligo yo mordí su cuello, como si
fuera un vampiro en forma de juego a intentando excitarle mas, me aleje de su
cuello y voltee a verte, me mordí el labio inferior y mis manos quitaron tus cinturón
solo desabrochándole y de un jalón, luego desabotone tu pantalón y baje la
bragueta, ya no batalle en sacar tu miembro como la ultime vez, mi cara estaba
roja como un tomate-
-verlo
hacer todo eso me excitaba y al mismo tiempo me parecía divertido y adorable,
lo veía desde abajo, cuando me besó el cuello eche la cabeza hacia atrás y
cerré los ojos con fuerza, saco mi miembro y mordí mi labio fuertemente, su
rostro era color rojo y yo sonreía, mis manos estaban en sus caderas, comencé a
desabrocharle el pantalón delicadamente y se lo quite con todo y boxers, sonreí
cuando me miro sonrojado-
-cuando saque su miembro luego de mi el me retiro la poca ropa
que traía encima dejándome totalmente desnudo. Era obvio ante la situación que
ambos estábamos con nuestro miembro erecto. A pesar que solo habíamos estado
juntos una vez esos 2 años y medio fueron una eternidad, anhelaba volver a
estar con el siendo uno. Cuando quede desnudo me baje de su abdomen y e coloque
a un costado tuyo y luego me agache un poco viendo tu miembro, comencé a
tocarlo y luego a lamerlo. En la posición que estaba era como darte un poco la
espalda pero de lado. Luego de unas lamidas te baje el pantalón y el bóxer y volví
a lamer y tocar tu Miembro –
-comenzó
a hacer maravillas con su boca y sus manos, cerré los ojos con fuerza sintiendo
todo lo que él hacía, lamí y chupaba repetidamente provocándome gemidos y
jadeos cada vez más fuertes, me aferre a la sabana con ambas manos, entrelace
mis dedos en su cabello y arquee la espalda hacia arriba, mi rostro estaba
caliente y mi miembro erecto, están muy excitado, lo deseaba y anhelaba volver
a hacer algo así con él desde que se fue, y ahora que está aquí no hay nada que
perder-
-al inicio solo lo lamia, ahora lo metí en boca para chuparlo e
intercalar una que otra lamida. Su miembro de sentía muy caliente y palpitante.
Había olvidado que se sentía así cuando se excitaba demasiado. Yo igual estaba excitándome
mas, principalmente al escucharle jadear con mis movimientos. Para hacer que se
viniera lleve una de mis manos a sus testículos mientras lo seguía chupando y lamiendo-
-comenzó
a masajear mis testículos, mordí mi labio lastimándome mas volví a arquear la
espalda hacia adelante, si seguía haciendo eso me iba a venir en su boca, de
nuevo. —Ryo...—cerré los ojos con fuerza—Ryo, voy a venirme— su lengua rodeo mi
miembro y me vine en su boca, gemí con fuerza y jale las sabanas con mis manos-
-esta vez estaba preparado para que se viniera en ni boca y
cuando lo hizo me trague la mayoría de sus fluidos y limpie lo poco que quedo
afuera de mi boca. Me Levante, mi respiración era agitada y mi sonrojo muy
notable, mientras me veías no pude evitar relamer mis labios y luego morderme
el labio inferior-
-cuando
se aparto abrí los ojos y lo mire con la respiración acelerada, se relamió y
mordió su labio inferior, lo imite y en mi boca sentí el sabor de la sangre que
salía desde mi labio inferior. Me incorporé y me acerque a él, lo besé sin
importarme lo que recién se había tragado, lo besé con pasión y necesidad,
tomando su miembro con una mano y moviéndola hacia arriba y hacia abajo
rápidamente-
-Cuando me beso sentí algo de su sangre mezclarse entre nuestra
saliva. La pasión que desbordaba de ambos era muy grande, cuando empezó a tocar
mi miembro gemí sin dejar de besarlo, la estaba moviendo muy rápido, mientras
el beso continuaba y nuestras lenguas se encontraban ambos masajes cruzaba la
lengua del otro con la misma, seguí moviendo mi mano en torno a su miembro pero
ahora más lento, en mi mano lo sentía caliente y palpitante, era más grande que
la última vez y eso me ponía cada vez más caliente y me daban más ganas de el
estaba muy excitado y necesitaba de el, no creí lo que iba a decir pero aun así
lo dije- Hazlo ya -apenado especifique - hazme tuyo -voltee y me quede viéndole
fijamente y con deseo mientras mis manos acariciaban su espalda y mis ojos sea
tatuajes -
-se
volteó y una sonrisa malévola apareció en mi rostro, lo acomode a cuatro patas
y me coloqué detrás de él, lo penetre lentamente y luego embestí con algo de
fuerza, me incliné sobre su espalda y susurré en su oído. —Ya eres mío— reparto
besos por toda su espalda lamiendo unas cuantas veces, volví a embestirlo y un
gemido escapó de mi boca, como un sonido gutural lleno de placer y excitación-
-Me volteo muy rápidamente, la posición era muy penosa. Me
penetró, al principio algo lento y luego fuerte y continuo- ohm... aa Takao...
-aferre mis manos a las sabanas y mordí mi labio tratando de callar un poco mis
constantes gemidos. Aunque entro lento al inicio, la fuerza con la que me
penetraba constantemente y la rapidez me hacia notar el deseo y la lujuria que
lo corría. Mis caderas se movían por si solas haciendo las embestidas mas
profundas. Su Miembro de sentía muy placentero, y excitante. Estaba tocando mis
puntos más sensibles-
-desde
arriba pude ver como jalaba las sabanas y se mordía el labio, cuando dijo mi
nombre me mordí el labio también y cerré los ojos con fuerza, y lo embestí con
fuerza, mis manos descansaban en su espalda, respire hondo sintiendo un placer
enorme y excitante, diferente al de la primera vez-
-esta vez había mas lujuria, mas pasión, mas deseo, y algo que
estaba ahí pero sin no decíamos. Había amor. Era un placer indescriptible y demasiado
placentero. No podía parar de gemir y la fuerza de sus envestidas eran muy
fuertes, me dolía un poco pues obviamente por una vez hace 2 años y medio no me
acostumbraría pero aun con el dolor era muy placentero –
-esta
vez estaba resultando mucho mejor que estando ebrios, salí de él y lo abracé
para tumbarme con él en la cama, lo arrope con mis alas y comencé a besar su
rostro. —Ryo...—bese sus labios con deseo y pasión—Te amo...—volví a besarlo y
sonreí por lo que acababa de decir, porque era cierto, lo amaba y estaba muy
feliz de estar con el ahí en ese preciso momento-
-jadié cuando el Ángel salió de mi interior. Se tumbo en mi lado
y me arropo con sus alas. Me beso y luego musito unas palabras que me apenaron
mucho e hicieron que ml corazón se acelerara demasiado. No respondí y el volvió
a besarme dulcemente, luego de el beso me quede viéndole a los ojos con ternura
–
-lo
miré a los ojos sonriendo, bese su nariz con ternura y volví a mirar sus ojos
grises y hermosos, el sueño comenzaba a dominar mi cuerpo y los ojos se me
cerraban, cerré un ojo y me quedé mirándolo con el otro, cerré ambos y los
volví a abrir, también a él se le notaba el cansancio y el sueño, deslice una
mano por su cabello peinándolo hacia atrás. —Descansa Ryo...—bese su frente y
lo apreté contra mi, dejando su rostro entre mi pecho y mi cuello y recargando
mi barbilla sobre su cabeza-
-sonreí al ver como se estaba quedando dormido- Tu también
descansa Takao~ -me acerco a su pecho en el cual recargue mi rostro y poco a
poco ambos empezamos a quedarnos dormidos, arropados por sus grandes y cálida
alas a nuestro alrededor. Antes de quedarme dormido su "te amo"
pasaba por mi mente una y otra vez, me gustaba escucharlo pero no sabia que responder-
-al
final me quede dormido abrazándolo y sintiendo su cálida respiración en mi
pecho. En la madrugada me levante gritando, sudando y sobresaltado, mire que
Ryo seguía a mi lado y me miraba extrañado, comencé a llorar y a abrazarlo
fuertemente-
-me asuste con su grito, a lo cual me desperté exaltado y
extrañado, de la nada el ángel me abrazo fuertemente y empecé a sentir que sus
lagrimas caían sobre mi hombro, abrí mis ojos como platos y lo abrace con
fuerza- ¿que pasa? -pregunte preocupado y algo extrañado-
-estaba
sudando y jadeando, pero también estaba aliviado de que el siguiera aquí
conmigo, lo abracé y seguí llorando. —No te voy a dejar ir jamás—sollocé y lo
abracé con más fuerza—No voy a dejar que nadie te aleje de mí nunca— enterré el
rostro en su pelo y mis lagrimas seguían cayendo de mis ojos empapando el
cabello de Ryo-
-el escucharlo así me asusto- ¿Tuviste una pesadilla? -me aleje
del abrazo para secar sus lagrimas y verle a los ojos- calma, estoy aquí y no
me iré, ya no mas, estaré a tu lado -acaricie su mejilla con dulzura y luego me
acerque a besar su frente-
¿Dime que es lo que paso? ¿Porque estas así? -dije luego de besarle
la frente, se notaba la preocupación en mi mirada-
-mis
ojos estaban cerrados con fuerza, la imagen de Ryo lleno de sangre en el suelo
con los ojos abiertos carentes de vida seguía fresca en mi mente, tragué saliva
con dificultad. —U-una pesadilla—fue lo único que logre decir, es esa pesadilla
yo no lograba protegerlo y entonces era alejado de mí y asesinado por alguna
criatura o no sé que. —Prométeme que no te alejaras de mí nunca— lo miré a los
ojos mientras otra lágrima pesada caía sobre mi rostro empapado-
-limpie nuevamente sus lagrimas y lo abrace con fuerza susurrándole
a su oído- No me separare de tu lado, tranquilo. Estoy aquí a tu lado y estoy
bien, ya no llores. -recargue mi frente con la tuya y te vi a los ojos y luego
te di un pequeño beso con dulzura en tus labios- Te amo, no me separare de ti
-sonreí algo apenado por lo que le dije y luego lo volví a abrazar con fuerza,
esperando que esto le ayudara a calmarse, lo que me hizo pensar el chico era
que, el podía vivir muchos años y yo, tenia la vida de un humano, la única
forma de frenar eso seria cambiando mi humanidad, como un vampiro o un demonio,
o algo así, porque si no eventualmente por envejecer o una enfermedad moriría,
pero no era el mejor momento de hablarle de eso-
-su
caricia en mi rostro me hizo reconfortar, y lo que dijo me tranquilizó beso mi
frente y otra lágrima rodó por mi mejilla, lo besé en los labios y luego lo
pegue a mi abrazándolo fuertemente, cerré mis ojos con fuerza. —Siempre te voy
a cuidar, nunca dejare que nadie te aparte de mi— bese su cabeza sentí modo su
cabello algo húmedo por las lágrimas que habían caído sobre él. Bese su cuello
y acaricie si espalda hasta que me volví a quedar dormido cuidando de Ryo, ni
dormido dejaría que nadie lo apartara de mi lado-
.Takao... -susurre su nombre, el me acaricio un poco y ves hasta
que se volvió a quedar dormido. El estaba aferrado a mi. Cuando ya estaba muy
dormido me levante sigiloso y me senté en la cama, moví mi dedo en el aire y un
libro apareció "Vida eterna. Ángeles. Vampiros. Demonios y mucho mas
" ese era el Titulo. Empecé a leerlo, me acosté y seguí leyendo hasta
quedarme dormido con el libro en la cara-
-cuando
desperté no sentí a Ryo entre mis brazos y abrí los ojos de golpe, me alivió
ver que solo estaba un poco lejos de mi, con un libro en la cara «Vida eterna.
Ángeles. Vampiros. Demonios y mucho más» fruncí el ceño y se lo retire del
rostro, lo puse en la mesita de noche y bese su frente, lo acomode
delicadamente entre mis brazos de nuevo hasta que se despertara-
-alrededor de las 10:30 de la mañana me desperté y nuevamente
estaba entre los brazos de Takao, el ya estaba despierto - Hola -sonreí y dije
algo soñoliento mientras le veía, luego no pude evitar bostezar. Me percate que
me que me quede dormido con el libro y ahora no estaba a lo cual suspire –
-sonreí
al verlo bostezar, parecía un pequeño cachorro recién nacido y
somnoliento—Buenos días, princesa—susurré sonriendo y bese ligeramente sus
labios, me quedé mirándolo a los ojos, sus ojos grises que tanto me gustaban,
tenía las pupilas algo dilatadas. Mi estómago rugió fuertemente indicándome que
tenía que comer algo, cerré un ojo y gemí-
-le di un golpe aún fuerza en el brazo solo en broma cuando me
dijo princesa. En eso su estómago rugió y yo me reí. En Okinawa no podíamos
comer mucho por la situación así que por lo mismo casi no tenia hambre pero
ahora que estaba acá seguro poco a poco volvería a comer normalmente - te
parece ir a esa cita que me prometiste ayer. Y empezar llegando a comer algo
-tome un mechón de su cabello y comencé a jugar con el-
—Me
parece muy bien, pero antes tengo que bañarme, y llevarte a tu casa para que
hagas lo mismo, hueles a sudor—dije riendo mientras él volvía a golpear mi
brazo, lo besé y luego mordí su labio inferior, me levante de la cama
tambaleándome, sacudí mi pelo porque siempre que despertaba tenía un almohadazo
marcado en el cabello, me giré para ver a Ryo que me miraba. —¿Piensas
levantarte o lo hago yo?—ladee la cabeza un poco y lo miré con los ojos entornados-
-Parecía como la primera vez, amanecí levemente adolorido y no
me quería levantar. Cuando me senté aguante el dolor. No hubiera sido tan
fuerte su hubiera sido mas amable pero como fue muy rudo parecía como la
primera vez, y mi cuerpo Aun no se acostumbraba. Me puse de pie y al dar un
paso no pude evitar apretar los dientes y reírme a la vez. Me quede así sin
moverme - Bueno si quieres yo me voy a casa y te veo en un rato -sople y las
maletas de donde estaban llegaron a con nosotros envueltas en magia y flotando-
-alce
las cejas al ver la entrada dramática de «Las Maletas» me reí mordí mi labio.
—Se ve que te cuesta caminar, yo te llevaré—tome «Las Maletas» con una mano y a
él lo cargue con la otra, salimos por el balcón de mi habitación y volé hacia
el bosque donde recordaba que estaba su casa, cuando llegamos deje las maletas
en el suelo y también a Ryo-
-me tomo de la mano luego de tomar mis maletas, mi casa parecía
unas ruinas, estaba a una nada de caerse y parecía algo realmente horrible
suspire y alce mi mano. Me quede viendo fijamente a la casa y susurre unas
palabras que parecían japonés antiguo. Una luz negra envolvió la casa y esta se
recupero quedando como nueva, voltee a ver al chico ambos seguíamos desnudos. -
Creo que es mejor que me meta ya y tú te vayas, estando así alguien Boa va a
ver. ¿ A que hora te veo?
Me reí ante su comentario. —Si, nos van a
ver, aquí en medio del bosque, donde viven todos mis vecinos familiares y
amigos— le eche el pelo hacia atrás aún riendo y bese su frente, eran las once
en punto—Te veo a la una en mi casa—lo dejé ahí y me alejé volando a mi casa.
Me metí a bañar y me vestí con unos jeans ajustados, una camisa blanca y una
corbata color vino, me puse un saco con agujeros atrás para dejar a mis alas
ser libres, cuando termine eran las dice y media, bajé a la sala y me puse a
dibujar la viva imagen de los ojos de Ryo en mi cuaderno-
-se fue volando y yo me quede riendo un poco por su comentario.
Entre a la ducha en mi casa y luego me dio a cambiar, me puse un pantalón negro
que tenia cadenas, unos tenis negros y una playera de manga larga, gris con
negro que tenia un dragón la cola de este recorría mi pecho hasta llegar a la
espalda. Termine a las 12:55. Silbe y la aura azul me rodeo y así llegue a casa
del Ángel. Adentro de esta, atrás del - Hola -susurre –
-escuche
que llegaba detrás de mí, me volví hacia atrás para verlo. —Hola—sonreí, aún no
tenía zapatos, subí s mi habitación a ponerme unos tenis negros converse y
luego baje las escaleras par verlo en la sala—¿Nos vamos?— le ofrecí la mano
para que la tomara y nos fuéramos-
-vi su mano y al principio me sorprendí, luego sonreí y la tome
asintiendo- Vamos -tome su mano con firmeza- Y que ha pasado con los otros dos ángeles?
Emm Layn y No recuerdo el otro -dije mal el nombre de la chica y ni siquiera me
acordaba del nombre del otro-
-me
reí al escuchar como distorsionaba el nombre de Lynn. —Lynn y Takumi—volví a
reír—Bueno, pues se juntaron, ahora son pareja, fuera de ella no ha pasado nada
interesante, solo tu regreso—lo miré sonriendo y bese su mejilla-
-me sonroje y di un pequeño golpe en su brazo- Ya vámonos -comencé
a caminar a la salida- Y desde cuando son pareja -como siempre fui muy celoso
el escuchar eso me traía un buen sentimiento y si me alegraba por ellos-
—Pues,
unos meses después de que te fuiste, Takumi se puso muy borracho aquí en mi
casa, entonces llegó Lynn y él se le confesó, ella le dijo que lo amaba y blao blao—sonreí
su historia era algo ridícula, pero era algo tierna. Su curiosidad me alegro un
poco. Salimos de la casa y caminamos de la mano hasta el restaurante-
-varias cosas estaban remodeladas- cambio un poco el lugar en
poco tiempo -cuando llegamos al restaurante yo elegí la mesa, era una al fondo,
cerca del vidrio transparente para poder ver hacia afuera- Es un muy lindo
lugar -dije admirando todo el lugar y sentándome, a lo cual solté tu mano, para
sentarme enfrente de ti-
-nos
sentamos en una mesa con una vista muy linda. Cuando hice la reservación pedí
que nos dieran una galleta de la suerte en la que viniera la propuesta a Ryo,
ya que éste era un restaurante de comida asiática<podías pedir sushi o
fideos chinos>. Ordenamos la comida y conversamos un rato. —Cuéntame cómo te
fue en Okinawa, y quien era esa chica que nos miraba fijamente viendo fui a
recogerte— dije apoyando la barbilla en la palma de mi mano mientras mi codo
descansaba sobre la mesa y con la otra mano introducía sushi en mi boca-
-yo pedí fideos y sushi, ya estando ahí todo se me antojo, tome
un sushi, el cual comí casi de una mordida- Delicioso -musite y sonreí viéndote-
Bueno ella, es la bruja mas fuerte de todo oriente y occidente, y mi compañera
de pelea mientras estábamos ahí -comí otro sushi mas lentamente mente- Ella
tiene el poder de controlar a los mismos demonios, no logronas descubrir quien
controlaba los portales pero si logramos detener que lo hiciera. Ella fue la
que me entreno, y gracias a eso subí de rango -no dije cual era mi rango
actual, lo evadí- Estando allá no teníamos mucha comida, siempre comíamos poco
y a veces no podías comer, la prioridad eran los habitantes de ahí, estando ahí
descubrimos que algunos vampiros que habían estado ocultos se habían revelado
contra sus mismos dueños, algunos nos apoyaron en batalla, ahí conocí a un
chico que podría decirse que es un buen amigo, se llama Fye, es un vampiro de
alto rango. Aunque dos días antes de que todo terminara ya no supe de el,
seguro esta bien -tome otro sushi y lo metí en mi boca-
-cuando
escuche que mencionó al vampiro una punzada de celos se hizo notable en mi
pecho y me atragante ligeramente con el sushi, todo un poco y tome un trago de
vino, el sabor me recordó la vez en la que nos pudimos borrachos hasta la madre
y nos pudimos calientes, me reí un momento al recordar ese día, ambos no veíamos
más jóvenes y con los rostros menos definidos, bueno, más bien Ryo, porque yo
estaba igual, solo que ahora tenía tatuajes-
-cuando le tomo al vino y empezó a reír creí saber porque reía a
lo cual sonreí y voltee los ojos divertido- Pues de que cosas te acuerdas? -me
quede pensando un poco y tome otro sushi, ya serian 4 con este. O 5, ni
siquiera llevaba la cuenta, eran 6 en total- Mmh ahora que lo pienso cuando
regresamos a Okinawa no se sentía la presencia de Fye, los días que desapareció
si se sentía, pero cuando fui contigo no, que extraño -tome el resto del sushi
para terminármelo, mis fideos ya no estaban tan calientes así que cuando me
acabe el sushi, empecé a prepararlos a mi gustos, con las salsas y especias que
dejaron ahí-
-al
escuchar eso lo único que pude pensar era que había muerto, pero si lo decía
parecería que estaba celoso o algo, decidí callar y le di una mordida a otro
sushi que tomé, esperaba que también le recordara el vino a aquel día. Cuando termine
mi sushi no pedí nada más, había estado comiendo mucho cuando Ryo se fue, el
primer año se me notaba barriga, después de seis meses mis cuadritos habían
desaparecido, así que comencé a cuidarme y hacer más ejercicio, ahora estaban
más marcados que nunca-
-lo vi algo extrañado pues no dijo nada, tome un trago de vino y
me sonroje y sonreí, a lo cual voltee a verte y te saque la lengua como burlándome.
Luego tome mis fideos ya preparados y antes de comer yo intente hacerte comer
un poco a ti, acercando los fideos con los palillos a tu boca- di aa -dije
sonriendo esperando que los comieras, me gustaban muy picosos a lo cual los
prepare con mucha salsa-
-alce
una ceja al ver que me acercaba los fideos «un bocado no me hará daño» pensé,
abrí la boca. —Ah—metió los fideos en mi boca y algunos quedaron fuera de esta,
los sorbí y se metieron como serpientes, estaban mi picantes y sabían muy bien,
relamí mis labios, me ardían un poco, mordí mi labio inferior para disminuir el
picor, lo miré y él me observaba con atención. — ¿Qué me ves?—dije con la boca
llena y los cachetes inflados por la comida, al visualizarme reí al pensar en
lo ridículo que me vería-
-me estaba aguantando la risa desde el momento en que mordió su
labio, era obvio que se enchilo, cuando me pregunto sobre que le veía me empecé
a carcajear como loco, mientras te veía y tu empezaste a reírte de igual
manera, tantas risas y el sabor del vino, era muy nostálgico- Hoo, ahora que lo
pienso, ahora nos vemos de la misma edad y casi la misma estatura -dije cuando
me deje de reír mientras lo veía- Supongo que varias cosas cambiaron sin
planearlas cierto? -mientras me respondía empecé a comer mis fideos, yo estaba
como si nada aunque estuvieran "tan picosos" a mi me encantaba la
comida extremadamente picosa-
—Supongo
que si—volví a relamer mi labio y a morderlo, si tomaba vino me delataría así
que no lo hice. Se me ocurrió una idea y voltee a la mesa de atrás donde habían
unas señoras algo mayores riendo abiertamente, palpe el hombro de una de ellas
y las demás se callaron. —Disculpe dulce señora—le sonreí, se parecía a mi
abuela—¿Qué edad cree que tengo?—ella me miró entrenando los ojos, sus mejillas
estaba rosadas y se veía muy tierna, una viejita tierna —Unos veinte o
veintidós años—dijo y sonreí, en efecto esa era mi edad, más cien años. —¿Y
él?—señale a Ryo y ella me miró con los ojos entrecerrados y luego miro a Ryo.
—¿Diecisiete? Dieciocho tal vez—reí y miré a la señora. —Muchas gracias dulce
señora— me giré y lo miré con las cejas levantadas—Casi...—
-lo vi voltearse y me saque de onda, cuando le hablo a la señora
me sorprendí y mas al escuchar lo que le pregunto, cuando me dijo que me veía
de diecisiete abrí los ojos como platos- eh?! -hice un puchero y junte mis
cejas viéndote "molesto" en juego- Porque tenias que preguntar eso!
No creo verme de esa edad tsk.. -seguí comiendo rápidamente hasta terminarme
toda la sopa y deje el plato a un lado, al final la mesera se llevo los platos
y trajo unas galletas de la suertes de postre, fue extraño porque nos dio a
cada quien una en vez de dejarlas revueltas en una cazuelita, abrí la mía y
saque lo que tenia dentro, y lo vi para empezar a leerlo-
-comencé
a reír mirando cómo se enfurruñaba, se llevaron los platos y trajeron las
galletas de la suerte, mordí mi labio y me levante cuando él abrió la suya y
comenzó a leerla, vi como abría los ojos de par en par y me arrodillé a su
lado. —¿Le harías el honor a este ángel negro, de ser su pareja oficialmente
después de dos años de extrañare tanto?—dije tomando sus manos, note que todos
nos veían, algunos enternecidos y otros extrañados de ver a dos hombres en un
ritual de propuesta ahí mismo-
-mis ojos estaban totalmente dilatados y mis mejillas en un rojo
vivo, me tomo las manos y fue muy vergonzoso no creí que fuera a hacerlo de
esta manera, realmente me sorprendió, me quede en silencio un momento, toda la
gente nos veía, a lo lejos una chica nos tomaba fotos y se veía emocionada
seguramente "fujoshi", pase saliva y algo apenado me quede viéndole-
Si, si le daré el honor a ese ángel negro -reí al decir esto, la viejita a la
que le habías hablado se empezó a reír tiernamente, la chica que nos tomaba
fotos seguía con lo suyo, daba miedo-
-note
que unas chicas nos grababan desde una mesa cerca de la nuestra, entonces
decidí darle espectáculo, lo levante de su asiento y lo acerqué a mi, puse mis
manos en la parte baja de sus espalda obligándolo a abrazarme por el cuello, lo
besé apasionadamente y mordí su labio antes de volver a besarlo, escuche aplausos
y gritos por todo el lugar y seguí besándolo sin importarme más al rededor-
-inesperadamente se levanto y se acerco a mi- Takao no
pensaras.. -no pude terminar mi oración cuando me abrazo y me obligo a
abrazarle mientras me besaba, me sonroje demasiado, todo el mundo nos veía, éramos
el centro de atención, esas chicas se emocionaron demasiado y seguían grabando,
era muy vergonzoso, cuando mordiste mi labio intente volver a hablar pero otro
beso me dejo callado, había alboroto y no quería ver estaba demasiado apenado, cerré
mis ojos y luego me separe del beso y te abrace ocultando mi rostro en tu
hombro- Estas loco -susurre entre risillas de nervios-
-me
abrazó y le devolví el abrazo. —Loco por ti— sentí como su cuerpo se tensaba
bajo mis brazos y los gritos de las chicas aumentaron, definitivamente habíamos
armado todo un espectáculo, y éramos el centro de atención, su rostro estaba
caliente y sus orejas rojas, no deje de abrazarlo y bese su cabeza, me separé
un poco y bese su frente. —Lo que tenías en mente ¿era algo así?— dije
revolviendo su pelo, su olor embriagante se había quedado en mi ropa y me hacía
sentir muy feliz-
-me alejo y yo no quería que se notara tanto mi sonrojo, pero parecía
que Takao se divertía siendo el centro de atención, me pregunto y negué rápidamente-
No, imagine muchas cosas menos esto -reí sonrojado y me senté- armaste todo un
escandalo -reí nervioso y me mordí el labio viéndote fijamente- Sabes, aunque
no fue lo pensé fue mejor, gracias
-me
incliné sobre la mesa y volví a besarlo. —Me alegra, de nada— me senté en mi
silla y los gritos y aplausos cesaron, las chicas volvieron a sentarse en sus
sillas y la serenidad reinaba de nuevo, en las mesas de al rededor se
escuchaban comentarios a cerca de lo que acabábamos de hacer, me quedé
mirándolo a los ojos sonriendo-
-los susurros de las personas eran buenos y malos, unos hablaban
de lo lindo que fue, otros que esto no estaba bien porque éramos hombres, lo típico.
Luego de que me beso antes de sentarse me levante- Bueno y a donde vamos ahora?
-me estire y pedí la cuenta a la chica, para quela trajera y tome mi galleta
para empezar a comerla- Había pensado en -me quede en silencio y voltee hacia
afuera, aparentemente no había nadie- Fye? -dice extrañado con la mirada seria-
-escuche
lo que dijo y fruncí el ceño. — ¿Qué?—dije mirándolo con el ceño fruncido aún.
Vi que miraba hacia afuera pero no había nadie. — ¿Quién está ahí?—susurré, la
punzada de celos se hizo más grande en mi pecho al escuchar el nombre del
vampiro, mis alas se erizaron un poco y se abrieron ligeramente. Lo tomé de la
mano-
¿Takao que pasa? -dije cuando me tomo de la mano mientras de la
nada fuera apareció un chico, se veía de unos 25 o 26 años, era un vampiro a lo
cual podría tener mucho mas obviamente, era de pelo negro oscuro y sus ojos
eran de un color ámbar, me vio y luego te vio a ti y sonrió, fue extraño sentí
como un aura muy pesada de la nada, tu y el se miraban fijamente, fue algo
incomodo, pague y te jale hacia afuera, no quería incomodar a todos en el lugar,
fuimos enfrente de donde estaba Fye- ¿Fye que haces aquí? -pregunte extrañado,
le hablaba con mucha confianza-
-el
vampiro me miraba fijamente con sus ojos color ámbar, mi mirada se ensombreció
lo miré fijamente mientras él hacia lo mismo, no solté su mano cuando salimos y
nos pudimos frente e él. El vampiro me sonreía sombríamente y yo lo miraba
igual-
-el clima era sumamente pesado, me dio miedo, Fye no me respondió
por ver a Takao- Etto... emm Fye el es Takao, es mi pareja... Emm Takao el es
Fye… El amigo del que te hable -sentí como apretaba con fuerza mi mano, sus
miradas me causaban un escalofrió, Fye voltio a verme a mi y su mirada cambio-
el: Veras Ryo, quería invitarte a cenar para celebrar tu victoria y el gran
rango que tienes pero veo que estas ocupado, te veo después -te vio y te hablo
mentalmente en un tono engreído y prepotente "un gusto, ángel...~" y desapareció
de la nada- Que extraño...-susurre-
-no
me gusto su tono arrogante y engreído, el vampiro era atractivo, y eso era lo
que me preocupaba, que Ryo lo viera más atractivo que a mí. —No me agrada ese
tipo—dije con tono inexpresivo y voz grave y profunda, mi Baeza estaba algo
baja y mis ojos miraban hacia arriba, sentí que apretaba mucho la mano de Ryo y
la afloje un poco, respire hondo y cerré los ojos-
-note que se había puesto celoso a lo cual lo atraje hacia mi y
te obligue a verme a los ojos- El solo es un buen amigo, no tienes porque estas
celoso -solté su mano para abrazarlo del cuello y besarle con cierta dulzura
intentando transmitirle seguridad al ángel. Cuando estábamos en Okinawa Fye se
comportaba diferente pero estando Takao aquí estaba muy serio, se me hizo raro
pero no le di importancia-
-me
atrajo hacia él y me besó abrazándome por el cuello, suspire sintiendo
seguridad y calidez, lo abracé con fuerza y seguí besándolo, mordí su labio y
luego su lengua, me separé y lo miré a los ojos. —Te amo...— susurré mirando
sus ojos que tanto me gustaban-
-cuando me mordió y nos separamos relamí mis labios y le sonreí-
También te amo, así que no lo dudes ok? -sonreí y tome nuevamente tu mano- Debo
ir a desempacar, quieres venir? -las veces que fui a su casa nunca me toco ver
a Yuki así que aun no conocía a su pequeña mascotita-
—Claro,
te acompaño— pensé en sí Yuki tenía comida—De hecho primero tengo que hacer
algo... y presentarte a alguien— lo tomé de la cintura y lo alce en el aire
para volar hacia mi casa. Cuando llegamos al balcón lo dejé ahí y entre dejando
la puerta abierta para que entrara, Yuki llegó corriendo y comenzó a restregarse
en mi pierna. —Hola pequeño— corrió hacia su plato vacío, era un gato, pero se
comportaba como perro, movió su colita de un lado a otro y fui por su comida
para servirle, cuando entro Ryo comenzó a erizarse. —Tranquilo, él es Ryo, es
como... tú madre, pero es hombre—dije depositando la comida en su plato-
-vi un lindo gatito ahí, me sorprendí- No sabia que tenias un
gato -intente acercarme pero el se erizo- Creo que no le agrado -dice rascando
mi cabeza con una sonrisa, cuando dijo lo de madre pero hombre me sonroje y te
reclame- OYE! yo seré el padre, tu eres la madre -recalque mientras intentaba
acariciarlo pero este rasguño mi mano y suspire- en definitiva no me quiere -me
levante, ya que me había agachado-
—Mmm
no, tú serías la madre—mire a Yuki—¿verdad Yuki?—lo tomé en brazos y lo acerqué
a ti—Trátalo bien—lo puse en su pecho y comenzó a restregar su pequeña cabeza
en su cuello y a ronronear—Tranquilo, él es mío—dije refiriéndome a Ryo, me di
la vuelta para bajar el plato al suelo de nuevo-
-cuando Takao lo acerco a mi, este parecía estar mas calmado, parecía
tener hambre, lo baje cuando Takao lo bajo con su plato y fui a comer de
inmediato- Es muy lindo, pero insisto tu serás la madre
-sonreí y camine hacia el balcón viendo hacia afuera- dime
algo... -dije algo pensativo-
-lo
seguí al balcón y me pare detrás de él, lo abracé por la corita desde atrás
recargando mi cabeza en la suya. — ¿Qué pasa?— pregunté cerrando los ojos-
Cintura*
Tú has vivido más de 100 años... Quiero saber, ¿a cuantas personas
has amado? ¿Quien fue la persona más importante para ti? -dije viendo hacia
abajo, el suelo. Mientras pasaban personas- Yo puedo decirte que has sido el
mas importante en mi vida y lo serás, no he amado a nadie como ti pero tu...
has vivido demasiado~
—Mi
madre—dije sin pensarlo dos veces—Aunque no lo creas, toda mi vida ha sido
desperdiciada en peleas y luchas sin fin, hasta hace poco, cuando te conocí,
unos meses antes de ese día en el bosque acababa de regresar con Takumi de la
última pelea. En mi vida solo he amado a tres personas dos de ellas están
muertas, una ni si quiera pudo ver la luz del sol— una lagrima escapó de mis
ojos sin avisar y todo por mi mejilla hasta el cabello de Ryo-
-quería preguntar mas, pero me abstuve al ver como pregunto y le
sonreí- Bueno... Lamento haber preguntado -limpie tu lagrima y te sonreí y me
acerque a besar tus labios- No te pongas triste~ ¿Ven vamos a mi casa a
desempacar si?
-suspire
y parpadee para espantar las lágrimas de mis ojos. —No te preocupes, vamos— y
así como lo estaba abrazando abrí mis alas y volamos hacia el bosque. Llegamos
a su casa y ahí estaban las maletas, las llevo a su habitación y yo lo seguí.
Era igual a como la recordaba-
-te vi y sonreí- sabes~ espero poder conocer todo de ti -dije
mientras abría las maletas las cuales puse en la cama y empezaba a desempacar
mi ropa- No pronto, pero, con el tiempo espero llegar a ser la persona que mas
te conozca -sonreí ampliamente y con alegría mientras seguía desempacando-
Estar de nuevo aquí -me reí- y pensar que justamente aquí estuvimos juntos por
primera vez, aunque solo van dos -dije en tono de broma y juego-
-reí
al escucharlo. —Pues, lo que se puede almacenar en 122 años es bastante, pero
si, pronto conocerás de mis muchas cosas, por ahora dime algunas que conozcas y
de otras que quieras saber—lo ayude a sacar ropa de la maleta-
Bueno pues, tienes 122 años, eres un viejillo amargado -estaba
riendo mientras hablaba, obvio era en broma las cosas como viejillo amargado,
solo estaba jugando, mientras hablaba seguía guardando, casi acababa- Te
hiciste tatuajes en el tiempo que no estuve, puedes curar a las personas por
medio del agua que puedes controlar, eres apuesto y tienes un cuerpo bien
formado y sexy, tu color de cabello es azul al igual que tus ojos, eres un ángel
negro, ya aprendiste a ocultar tus alas pero no lo haces, borracho eres mas
honesto, eres celoso -me detuve- mm creo que es todo lo que se -termine de
guardar, quite la maleta de la cama y me senté en ella- aa y eres mi novio
-hice énfasis en la ultima palabra-
-solté
una carcajada. — ¿Tengo un cuerpo sexy?—dije sonriendo y acercándome a él, me
mordí un labio provocándolo—¿Soy un viejillo amargado y sexy?—dije sonriendo
acercándome a él un paso más, volví a morder mi labio mirando los suyos con
deseo-
-lo vi morder su labio y yo relamí los míos- así eres, eres un
viejillo sexy, pero quien sabe, tal vez de cambie si encuentro a alguien mas
sexy -dije en tono de broma, obviamente mentía, pase mi dedo por mis labios
lentamente y luego lo mordí de la punta mientras te veía con una mirada
provocativa-
-lo
miré, me estaba provocando a propósito, su lengua me daba ganas de mordérsela.
—No te atreverías—dije con voz grave. Caminé hacia el haciendo que se caminara
hacia atrás, sus pantorrillas rozaron la orilla de la cama donde aún había
ropa, volvió a morder su dedo, me pase la lengua por los labios y luego mordí
mi labio inferior-
¿Quien dice que no? -cuando choque camine hacia otro lado y
ahora me quede entre el marco de la puerta, lamí mi dedo y luego lo chupe, me
quede viéndote fijamente con una mirada seductora y luego me mordí solo un lado
del labio inferior mientras te veía, sonreí divertido y apunte con mi mano,
conjure hechizo básico para que tu blusa se rompiera en varios pedazos- Te ves
mejor así, aparte esta haciendo calor no crees? Es mejor no traer playera
-mi
camiseta se hizo pedazos, abrí los ojos, era una de mis camisetas favoritas,
era ajustada y se me veía muy bien. Alce una ceja y lo miré con los ojos
entrecerrados. —Oh ¿tú crees?—caminé a grandes zancadas hacia él de nuevo,
quedando a un metro de él. Hice un movimiento con la cabeza hacia arriba y le
saqué la playera. —Si, empieza a hacer calor aquí— lamí mi labio inferior y lo
mordí-
-me acerque a el luego que me quito la camisa, roce sus labios
como los míos sin besarle, luego mordí su labio y me aleje de un salto a la
entrada de mi casa- Alcance -dije en susurro y abrí la puerta lleno hacia el
lago corriendo, cuando llegue me quede recargado en un árbol mordiéndome el
dedo pequeño de la mano-
-su
logro me dio risa, había crecido y me había podido morder el labio únicamente
parándose ligeramente de puntillas, ya no como antes, corrió afuera de la casa
yo reí divertido, caminé detrás de él y vi cómo corría hacia el lago, cuando
llegue estaba recargado en un árbol mordiéndose el dedo meñique de una mano.
—Mira, si te tomará una foto así, verías lo ridículo que te ves—me acerqué a
él—Pero no sabes cómo me gusta— me aferre a su espalda y lo besé agresivamente,
mordiendo su labio y su lengua-
-me reí y luego llego el se acerco a mi, sonreí ante su
comentario y sus labios se juntaron con los míos luego de esto, me beso con
agresividad, me encantaba eso de el, que fuera así de rudo. Entre el beso me mordió
el labio y lengua, lo hice lo mismo y luego lamio sus labios por fuera en
circulo. Lo avente para alejarme de el y le saque la lengua, luego de ello me
saque los tenis y corriendo hacia la mera orilla del lago me quite los
calcetines y salte al agua en el lago con todo el resto de la ropa, que era mi pantalón
y mis boxers. Una vez dentro del lago me quede flotando boca arriba viéndole, -
-lo
miré e hice lo mismo, solo que me saque los tenis, los calcetines y el
pantalón, quedando únicamente con los boxers, corrí hacia el lago y me lancé a
un lado de donde estaba flotando, cuando caí lo hice en posición fetal haciendo
que el agua salpicara por todos lados, desde abajo vi a Ryo y lo agarre
abrazándolo fuertemente desde atrás, ambos estábamos empapados por el agua
gélida del lago, me alejé de él y lo dejé ahí flotando, comencé a mover el agua
con mis manos a mi alrededor haciendo un remolino y elevándome con el agua
hasta la cintura-
-voltee a verte y cuando te aventaste cerré los ojos, el agua
salpico por todos lados, sonreí y luego te alejaste y empecé a flotar normal
"de pie" por así decirlo, al ver como te elevabas empecé a reír-
pareces un tritón pero con alas -sople y solamente el agua que te estaba
elevando en forma de remolino se congelo- ¿Ahora si podremos jugar a la par no
crees? -recordando la primera vez que trate de molestarlo y no podía hacer
mucho, ahora era diferente, con mi magia podía hacer muchas cosas y eso era
divertido-
—Vamos
a jugar—exclamé mirándolo desde arriba— ¿Crees que estás a la par de un
viejillo sexy ángel con 122 años de experiencia? Bajé deshaciendo el remolino
de agua, lo envolví en una burbuja de agua y lo levanté, hice que la burbuja
explotara como globo y el cayera al agua de nuevo-
Tendrás experiencia de años, pero no me pienso quedar atrás
viejito -me envolvió en una esfera y caí al agua, cuando caí me sumergí lo mas
que pude y susurre otro hechizo dentro del agua, al salir salieron 10
"yo", eran clones, y alguno era el yo real. todos eran idénticos, y
todos te veían con una mirada seductora y retadora-
-se
sumergió en el agua y cuando salió... no salió, salieron muchos Ríos del agua
mirándome raro, me sentí como una presa observada por varios lobos, identifique
al original, se estaba mordiendo el labio ligeramente, tome varias esferas de
agua y las convertí en pocos de hielo, los lance a los clones y desaparecieron,
quedando únicamente el original. —Perspectiva y ojo de águila, princesa—dije
haciendo una reverencia y saliendo del lago, sacudí mi cabello haciendo que
muchas gotitas salieran disparadas en todas direcciones
-desapareció mis clones por así decirlo y silbe para elevarme en
el aire recostado boca abajo sobre el mismo aire mientras te veía, estaba
escurriendo muchísima agua pues el pantalón estaba empapado, aparte mi cabeza y
mi cuerpo soltaban gotas de agua de igual manera-
—Sería
mejor si te quitas los pantalones—seque el agua de mis boxers y la lance de
regreso al lago. Me senté en el pasto y luego me deje caer, mi espalda trono
completamente. —Aa, definitivamente ya estoy anciano—grite con voz de viejito
cerrando los ojos con fuerza burlándome de mí mismo para hacer reír a Ryo. Ya
era de noche y podía ver la luna, llena y hermosa-
Si esta bien -descendí en el pasto y me quite los pantalones
quedando en boxers- ¿Podrías quitar el agua? -pregunte acercándome con el y sentándome
a su lado viendo la hermosa luna llena rodeada de estrellas- es una linda noche
-sin
dejar de mirar el cielo levante una mano sacándole el agua de los boxers y
regresándola al lago. —Lo es—dije casi susurrando con voz grave. Lo miré, el
veía las estrellas, sus ojos estaban iluminados y en su boca se formaba una
sonrisa encantadora, sonreí yo también-
Me siento como un niño cuando se canso de jugar y termina
agotado -me reí por lo dije y voltee a verte- como era Tokio hace 100 años?
-pregunte curioso mientras te observaba fijamente y sonriendo-
—Mmm,
hace cien años, Tokio era mucho más.... tranquilo. No había tanta urbanización,
habían pequeñas aldeas repartidas por todo Tokio, pero todo quedó devastado
después de los primeros cincuenta años, luego llegaron algunas personas con
ideas nuevas, y ahora estamos presenciando lo último que quedó después de la
urbanización— dije mirando el cielo aún-
Realmente hablas como un viejito nostálgico -me acerque a ti y recosté
mi cabeza en tu pecho quedando como una T, tu eras la parte de arriba horizontalmente
y yo me acosté en medio de manera vertical viendo las estrellas- Nunca me
imagine enamorado de esta manera, menos de hombre y menos de un hombre ángel
-me reí-
-se
recostó en mi pecho y sonreí. Luego dijo algo que me hizo ruborizarme
ligeramente. —Yo la verdad no sabía si estaba bien, solo hice lo que se me
antojo, y termine enamorado de un mago berrinchudo—acaricie su cabeza
suavemente y me puse a jugar con un mechón de su cabello-
Berrinchudo? -infle las mejillas- bueno puede que tengas razón -empezó
a jugar con mi cabello y yo sonreí y cerré los ojos relajándome- tal vez sea ya
hora de regresar, mañana tu trabajas -voltee a verte solo girando mi cabeza-
-fruncí
el ceño. —¿desde cuando sabes mis horarios? Además mi turno empieza a las tres
de la tarde—dije empujando su cabeza hacia mi pecho de nuevo, volví a acariciar
su cabello con aire protector, me senté y recargue su caza en mi regazo-
-me reí- en realidad lo dice al azar, no creí que fuera verdad
pero esta bien -se sentó y llevo mi cabeza a su regazo, mientras yo lo veía y sonreía,
parecía un momento perfecto y como si el tiempo se hubiera detenido.-
—Lo
sé— seguí jugando con su cabello y luego lo miré, el también me miraba
fijamente, le sonreí, le guiñe un ojo y le saque la lengua, miré hacia arriba
en donde estaba la luna, mi madre siempre me decía que, si algún día ella ya no
estaba más ahí para mí que mirara la luna cuando estuviera llena, en ella se
encontraría mi madre, en ese momento estaba llena y recordé su viva imagen en
mi mente, aun después de 113 años aún la recordaba tal y como era, no
apuñalada, si no feliz y sonriente, cantándome para dormir. Mordí mi labio y
una lagrima todo por mi mejilla. —Traidora—susurré refiriéndome a la lágrima-
-te vi voltear a la luna y tu mirada se puso algo nostálgica, vi
una lagrima pasar por tu mejilla y me levante, quedando frente a ti y secando
tu lagrima con mi mano- No es traidora es honesta -refiriéndome a la lagrima,
luego me acerque a ti y te abrace del cuello mientras bese con mucha dulzura
tus labios y me hice para delante, recostándote y quedando yo por un lado
mientras te besaba, luego me aleje- ¿Quieres hablar de ello?
-me
besó dulcemente, tragué saliva y lo miré. — ¿Alguna vez te dije lo que pasó con
mi madre?—mi voz se había vuelto dura y grave-
-negué con la cabeza- no me has dicho mucho acerca de tu vida
-me recosté en tu pecho de lado volteando a verte mientras jugaba con unos
pelitos de tu barba que querían empezar a salir-
—Bueno,
cuando yo tenía nueve años, literalmente, hace 113 años, la batalla que me
llevaría toda la vida estaba comenzando, y era la parte más horrible de la
guerra, El Inicio, mi padre le había prohibido estrictamente a mi madre que
saliera, ella era una luchadora excelente, pero estaba embarazada de mi hermana
menor—suspire conteniendo las lágrimas—Mi madre... ella desobedeció, y mi padre
creyendo que era lo suficientemente fuerte para protegerla me envió a
rescatarla, cuando llegue estaba luchando con otra mujer soldado, una quimera
con patas y cuernos de gacela, y alas de murciélago, me pasme por un momento al
ver la sangre que escurría de la cabeza de mi madre. Toda mi vida me he
lamentado por ese momento, si hubiera actuado en ese instante mi madre habría
vivido más, únicamente con una cicatriz en la cabeza. En el momento en el que
me quedé pasmado, la quimera enterró su gran machete en el vientre de mi madre,
donde se encontraba mi hermana, ambas murieron ahí, no fui capaz de hacer
nada—respire hondo, mi voz ya no es de tristeza, si no de frustración—Cuando
fui a avisarle a mi padre él me culpó de la muerte de ambas y me desterró con
solo nueve años de edad—
Lo siento mucho.. -acaricie tu mejilla - se que no soy nadie
para decir esto pero.. no puedes culparte eras un niño muy pequeño, ese tono de
frustración en tu voz. No puedes seguir pensando que hiciste o que no hiciste,
lo que paso. Tu eras muy pequeño. Se que no debería opinar pero creo que tu
padre se siente culpable pero no lo quiere o quería aceptar y por eso necesito
culparte a ti, un niño inocente. -seguía acariciando tu mejilla –
—No
te preocupes, ya me importa muy poco si mi padre se siente culpable por
desterrarme o no, lo único que toda mi vida he querido es regresar en el tiempo
para poder hacer algo por ella, pero quién sabe, tal vez paso por algo, aunque
tendría una hermana menor...—recargue mi cabeza en su mano que arropaba mi
mejilla y cerré los ojos, bese su mano—Me alegra tenerte conmigo, con las
únicas personas con las que había hablado de esto habían sido Takumi y Lynn...
hace 110 años, y no llore— lo abracé y lo atraje hacia mi besando su frente-
-luego de que beso mi frente me quede pensando- Yo.. -luego de
decir esto preferí quedarme callado y cambiar de tema- Es mejor ya vestirnos,
de mi parte después terminare resfriado -me levante para ir pos mis cosas que quedaron
regadas ahí cerca, las tome y me empecé a poner el pantalón, luego los
calcetines, lo tenis. Y al final la camisa-
-mire
como se ponía la ropa, mordí mi labio mirándolo de reojo. Fui a ponerme la ropa
yo también, cuando terminé, lo cargué y lo lleve a sí a su casa, entramos y lo
dejé en su cama, me tumbé a su lado y lo acurruque en mi pecho acariciando su
cabello y cerrando los ojos-
-me regreso en silencio ahora era un mejor momento para hablar
sobre lo que le iba a decir, me levante haciendo que dejara de acariciar mi
cabello sentándome a tu costado- Takao... Te hubiera gustado conocer a tu
hermana cierto? -tome tu mano mientras tú seguías acostado, yo te veía desde
arriba porque estaba sentado-
-fruncí
el ceño algo confundido, nadie nunca me había dicho tal cosa, solo me decían
como "lo siento mucho" o "no te culpes por ello". —Pues si,
supongo que me habría gustado conocerla—me incorporé y me senté a su lado, miré
nuestras manos unidas-
Puedo hacer que la Conozcas, como vive ella ahora en otro mundo.
Me imagino que sabes que existen diferentes mundos. Bueno podría llevarte a un
mundo paralelo donde toda tu familia estuviera bien pero no deben saber quien
eres, ahí existirá otro tu de la misma edad. Es el mismo tiempo pero en
diferentes circunstancias -el viajar a otro mundo era difícil luego de usar
este hechizo de ida y vuelta el usuario de quedaba sin nada de magia por 3
meses. Como un humano normal-
—No
lo sé, no te afectaría a ti ¿o si?—fruncí los labios—Es decir, si quiero, pero
no sé si sea lo mejor...— baje la mirada hacia nuestras manos de nuevo, lo que
dijo sería algo genial, pero no podría soportarlo, posiblemente si vuelvo a ver
a mi madre, o ve por primera vez a mi hermana me derrumbé de nuevo como hace ya
tantos años paso-
Piénsalo -me agache y bese tu nariz. Luego me acosté en tu pecho
y sonreí sin responder a tu primera pregunta, solté tu mano para poder jugar un
hilo que se estaba saliendo de tu camisa-
-se
recostó en mi pecho h comenzó a jugar con un hijo que salía del borde de mi
camiseta, sonreí y recargue mi cabeza en la suya, lo abracé, la camiseta se
levantaba levemente cuando enrollaba el hilo en su dedo, estaba cerca de mi
pantalón, mordí mi labio inferior y luego deslice mi lengua por este-
Buscare un trabajo normal -dije de repente viendo fijamente el
hilo con el que jugaba. Enrolándolo y desenrollándolo en mi dedo, una y otra
vez. Como un niño pequeño, estaba muy entrenado con eso- Con mi rango actual
solo me llamaran cuando tengan un problema grave así que necesito otro trabajo
—Hum,
hay un bar gay masculino cerca de donde yo trabajo, he considerado mucho
cambiarme a trabajar ahí, no me gusta mucho el otro bar, tengo que soportar
viejos borrachos, y luego culpan al local de embarazos no deseados—fruncí el
ceño de nuevo—Si, a veces van chavas a ese bar gay para admirar, pero casi
siempre son jóvenes los que van, resulta desagradable hasta para mí ver a dos
viejos mayores besándose.... borrachos—mire su rostro y sonreí, bese su frente
y volví a acariciar su pelo embobado-
-me causo mucha gracia su ultimo comentario- Si claro niño
pequeño~ Entonces cuando yo sea viejo no me besaras mas -solté el hilo de su
camisa cuando me di cuenta de lo que ese comentario significaba pero no dije
nada y me estire como gato, luego bostece y me voltee a verte mientras jugabas
con mi cabello, se sentía rico que me tocaras el cabello, me daba sueño-
—Una
cosa es verlo, y otra cosa es hacerlo—dije jugando con su cabello—Voy a hacerte
trencitas—tome un mechón de su cabello y comencé a entrelazarlo haciendo una
trenza. Le hice varias y cuando termine reí cerrando los ojos levemente—Pareces
trapeador—comencé a reír jugando con sus trenzas de cabello blanco-
-hice un puchero, ya sabia el porque quería hacerme trenzas,
pero no le dije nada y se lo permití, cuando acabe me vi de reojo el cabello,
como lo tenia bastante largo si parecía un trapeador, suspire y te vi- No se tu
pero yo quiero dormir, ¿mañana me llevarías ahí? Para ir a ver como es y eso.
-bostece de nuevo y cerré mis ojos-
—Claro,
mi turno termina a las seis—bostece al igual que él—Te llevaré en cuanto salga—
cerré los ojos y me quede acariciando su cabello lleno de trenzas y se quedó
dormido, lo miré y sonreí levemente—Buenas noches—bese su cabeza y apague las
luces con un movimiento de dedo. Me quede dormido al cabo de un rato arrullado
por su respiración calmada contra mi pecho-
-me desperté como a las 8 de la mañana, cuando vi al ángel a mi
lado me acomode y agarre una de sus alas como cobija y me volví a dormir, no
sabia a que hora se iba a trabajar exactamente pero yo tenia muy bien agarrada
su ala que me cubría-
-aún
era temprano, sentí un tirón de mi ala y fruncí el ceño, abrí los ojos
ligeramente y vi a Ryo acurrucado en mi pecho cubriéndose con mi ala,
sonriendo, se veía adorable, tome su barbilla con mi dedo índice para darle un
dulce beso en los labios, me acomodé de nuevo y volví a cerrar los ojos para
dormir de nuevo-
-Al final me desperté sin ver la hora, el chico ya no estaba,
seguramente ya se había ido a trabajar, bostece y voltee a ver el techo, el
dijo que vendría por mi, decidí ir a tomar una ducha y luego comer algo, luego
de ducharme fui a la ciudad y fui a donde estaba el trabajando para verlo y
comer ahí-
-me
fui cuando el seguía dormido, me duche y me vestí para ir al trabajo, salí y
caminé hasta donde estaba el local, Takumi limpiaba las mesas y colocaba los
vasos en una vitrina. —Ya llegue, güey—dije al entrar, tome una cerveza y me la
comencé a tomar, Takumi me miró mal y yo le lance un billete que pagaba la
cerveza que me estaba tomando. — ¿No ha venido nadie?—dije alejando la lata de
cerveza de mis labios y relamiéndolos. —Nadie, solo esas chicas locas que
siempre vienen a tomar café para ver cuando te reúnes con ese chico de cabello
blanco—al escucharlo sonreí. —Oye, tengo que decirte algo—dije empinado mi
cerveza—Voy a renunciar a este trabajo—me acerqué a él—Voy a trabajar de bar-tender
en el café-bar Gay que está a dos cuadras—susurré en su oído cuando la puerta
se abrió y entro alguien. — ¿En serio?—dijo mirándome muy de cerca. —Si, voy a
trabajar ahí lunes, miércoles y viernes, y aquí los martes y los jueves ¿Qué
tal? —Me parece bien, no nos abandones, porque es por tu culpa que tenemos más
clientes—señaló con la cabeza a las chicas que nos observaban con miradas psicópatas,
reí y termine la lata de cerveza-
-Antes de llegar a comer algo decidí hacer algunos cambios, así
que al llegar a la ciudad me dirigí hacia una estética donde me cortaron el
cabello el cual ya estaba muy largo, no quedo al ras pero tampoco largo, me
quedo algo de copete de lado. Luego de ahí fui a comprar ropa a una tienda
nueva que estaba cerca, como era nueva las cosas no eran muy caras y eran
buenas. Me compre mucha ropa de mismo estilo; Pantalones de colores oscuros,
algunos con cadenas, otros con diseños como algún dragón en la pierna o así. Y
playeras de manga larga y corta en colores oscuros y algunas blancas, con
diseños similares a los pantalones o algunas "rotas" por así decirlo.
Cuando compre la ropa aproveche a cambiarme de una vez, me puse un pantalón
gris, con unas cadenas colgando como cinturón, cadenas delgadas. Una playera de
un gris mas oscuro, casi negro que tenia en color blanco una serpiente, era una
playera de tirante que dejaba ver mis músculos. Luego de ahí me dirigí hacia un
local de perforación y tatuado, al principio lo dude un poco pero al final
entré, primero me puse un pequeño pirsin en la ceja. Cuando había terminado me
dirigí hacia donde estaba el trabajo de Takao y entre cuando me percate que el
estaba distraído, me senté en una mesa que daba la espalda, era una que yo
sabia que el atendía así que me senté ahí adrede, mi plan era sorprenderlo con
el cambio, por ello no quería que me viese la cara hasta que me fuera a
preguntar que quería-
-se
escuchó la campaña del local, yo estaba de espaldas a está limpiando un vaso de
vidrio con una toalla húmeda, me giré y vi que la mesa que me tocaba estaba
ocupada y me dirigí a esta, cuando llegue saque mi libreta y zafé la pluma de
mi oreja. —Buenas tardes, joven ¿qué va a ordenar...?—mire al cliente y abrí
los ojos como platos, era Ryo, pero en una versión rebelde, reí levemente
divertido—¿ahora eres un chico malo?—le sonreí-
-comencé a reír y me saque la lengua- Puedo portarme mal para ti
-me mordí el labio inferior y recargue mis codos en la mesa- Veras gane muchos
enemigos, no debo dejar que me reconozcan tan fácilmente -estire mis brazos y
luego me quede pensando- Que me recomienda señor? -dije en juego aguantándome
la risa, la camisa que traía marcaba bien mis cuadros y mis brazos bien
marcados. Algunas chicas se nos quedaban viendo, aunque las ignore. Mientras
esperaba tu respuesta vi que tu amigo Takumi voltio y me saludo con la mano así
que respondí saludándole también con la mano, parecía algo sacado de onda,
seguro por mi nuevo "cambio"
-Takumi
lo saludó y yo reí. —Uy, que malote—le saque la lengua y le guiñe un
ojo—Pues... te recomiendo esto—me incliné y besé sus labios con ternura—Oh si,
también está el cappuccino helado con canela, ese es muy bueno—sonreí—Los
prepara Takumi—señale a Takumi con los ojos desde donde estaba, el también
tenía muy buen cuerpo, estaba de espaldas y los músculos de su espalda se
tensaban y aflojaban mientras preparaba la bebida para otra mesa, torcí la boca
para no morderme el labio, aunque mi pareja fuera Ryo, siempre había admirado
el cuerpo de Takumi, era como mi meta, tener un cuerpo marcado como el de él,
pero ahora que lo había logrado, hasta lo había superado, y me sentía orgulloso
de ello-
-me besaste y sonreí ante eso- Bien pues probare uno de esos
-cuando te vi torcer la boca agarre aire algo celoso, se supone que el era
pareja de Lynn pero aun así me daban celos ver la manera en que miraba a
Takumi, trate de no demostrarlo y le sonreí a Takao- Anda, que no esperare todo
el día por mi capuchino sabes -te di un empujoncito para que fueras y luego voltee
a donde las chicas y les sonreí-
—Oh
claro que si—dije sonriendo—Y calcula en donde empujas, me diste una nalgada
niño—reí y seguí caminando, me incliné sobre la barra y miré a Takumi—Uy guapo,
un cappuccino especial ¿si?—dije haciendo una voz socarrona y chillona. —Por su
puesto, guapo—dijo imitando la misma voz, ambos soltamos unas carcajadas graves
y yo me dirigí a atender otra mesa-
-me quede viéndote caminar y llegar con Takumi, al escucharlos
me mordí el labio por dentro enfadado y celoso, no quería hacer tonterías, me
levante y me acerque a Takumi hablándole normal, ni en juego ni nada, un tono
neutro- Recordé que debo ir a comprar unas cosas, ¿dámelo para llevar si? -me
quede ahí esperándolo, vi que atendías otra mesa, Takumi no tardo mucho en dármelo-
Dile a Takao que lo veo mas tarde, gracias -choque la mano con el, le pague y
salí del lugar, no pensaba decirle nada, me daban celos pero no le quería hacer
una escenita. Pensé en solo salir a caminar y cuando estuviera normal irme a la
casa-
-lo
vi salir y tome la orden de otros clientes, cuando les lleve sus cafés salí de
la tienda para alcanzarlo en la esquina. —Hay, Ryo—puse una mano en su hombro—
¿No ibas a quedarte para ir a ver el lugar del que te hablé?—ladee la cabeza y
torcí la boca de nuevo, mire sus ojos y arriba de ellos había un pirsin—Uh,
lindo—lo toque con un dedo—Me haré uno—le sonreí, él me miraba un poco
serio—¿Qué pasa?
-alce mi mirada cuando toco el pirsin y luego la regrese a el-
Solo quería dar una vuelta -voltee mi mirada hacia otro lado- Deberías regresar
a trabajar y no salir así de la nada sabes.. -tome un poco del café y sonreí-
Verdaderamente es muy rico -cerré los ojos al sonreír un momento- Te espero en
el parque cuando acabes tu turno, a las 6. ¿Si? -alce una ceja esperando su
respuesta y evadiendo responder la mía-
-entrecerré
los ojos y luego sonreí levemente. —Esta bien, nos vemos—me incliné y lo besé
lentamente, me separé—Sonríe ¿si?—lo guiñe un ojo y regrese meneando las alas
ligeramente con el aire cálido de la tarde. Al volver al local Takumi me dijo
que continuará rápido, atendí a cinco mesas más y los pies me mataban, eran las
cinco y media, atendí una última mesa y lleve mi delantal a la bodega, me peine
en el espejo y cuando iba a salir Takumi me detuvo. — ¿Ahora qué?—dije mirando
su mano en mi pecho. —Tu corte es viejo, llevas así casi toda tu vida—dijo y
ambos reímos—Ven, te llevaré a cortártelo. — ¿Qué? ¡No! A mí me gusta así—lleve
mis manos a mi cabeza. —Te va a gustar más este corte nuevo—me jaló del brazo y
llegamos a una estética muy oscura. — ¿Estás seguro? —Completamente.
¡Haru!—grito y agito la mano, un chico de cabello verde lo saludo y se acercó,
estaba lleno de piercings. —Hola, Takumi, Takao—dijo mirándome—me ofreció la
mano y se la estreche— ¿Vinieron por corte o Tatuaje? Este era el chico que me
había hecho mis tatuajes mientras Ryo no estaba. —No, por ahora solo vinimos a
que le hagas una renovación a este anciano—los tres reímos. —No zorra, tú
tienes unos años más que yo, eres más anciano que yo. —Y más guapo —Ha ha
ha—puse los ojos en blanco—Ni en sueños. Me sentaron en una silla y vi a Takumi
susurrarle algo en el oído a Haru, él sacó la máquina y conexo a pasarla por mi
cabeza, los mechones azules cayeron al suelo, no podía ver lo que hacía ya que
estaba de espaldas al espejo, cuando me voltearon para que me viera, tenía la
parte derecha de la cabeza rapada un poco después de la mitad. —No está mal —Sabes
que te encanta—Takumi miraba mi reflejo en el espejo con las cejas alzadas y
los brazos cruzados. —Me gusta, si—le sonreí a Haru— ¿Cuánto te debemos? —Nada,
tómalo como un favor hacia tu persona—me sonrió y me puse de pie.
—Gracias—dijimos Takumi y yo al unísono saliendo del local, vi la hora eran las
seis quince. —Me tengo que ir—me despedí con la mano de Takumi y corrí hacia el
parque donde vería a Ryo. Me daba frío en la cabeza, en la parte donde solo había
unos pequeños cabellos cortos-
-Estaba de espaldas viendo a los niños que ya se iban a sus
casas, sentí la presencia de Takao y sin voltear le dije- Llegas tarde -dije
entre broma y serio, cuando voltee no pude evitar abrir los ojos como platos-
Takao?! -pregunte algo sonrojado mientras lo veía- Acaso intentas copearme con
los cambios? Ahora te vas a vestir de rosa y bailaras ballet? -dije en broma y
luego me levante hacia el riendo, estaba algo sonrojado pero por los celos que
me hizo pasar decidí que no le diría que se ve bien, al menos no en ese
momento, empecé a hacer picheros jugando- Mmm extrañare tus mechones azules
largos~ -toque la parte rapada- en esta parte mas
—Uhm
fue idea de Takumi—sonreí y miré a otro lado algo sonrojado—¿No me dirás que me
veo bien? ¿O es que en serio parezco palmera?—reí y él hizo lo mismo, lo miré
reírse y sonreí levemente, adoraba cada facción de su rostro—Aunque consideraré
lo del rosa, seguro resalta mis ojos—dije en broma mirando hacia arriba y
parpadeando repetidas veces. Volví a mirarlo, cada vez que lo veía estaba más
seguro de que estaba enamorado de él, lo abracé y cerré los ojos olfateando su
olor y sonriendo-
-reímos un rato con cada tontería que decía Takao, luego este me
abrazo y correspondí a su abrazo, cuando nos separamos de este le vi a los
ojos- Deberíamos ir ya? Se hace tarde. -dije viendo como a poco se iba
ocultando el sol. Era de esas épocas donde para las 7 o 7:30 ya esta muy
oscuro, aparte quería ir temprano a preguntar porque quería mostrarle algo a
Takao en mi casa, un dibujo que hice antes de salir de la casa-
—Si,
será mejor que vayamos—mire el cielo, era un atardecer rosado y hermoso,
combinamos juntos en la calle, tome su mano sin mirarlo y le di un pequeño
apretón, sonreí y fue como si un gran peso se me cayera de encima, su tacto era
tranquilizante y me hacía sentir seguro. Caminamos un par de calles en silencio
hasta que llegamos al dichoso restaurante, ahí habían algunas chicas y otro
chicos, no mezclados, era obvio que las chicas solo iban a admirar, ya que era
un café gay masculino, en la entrada había un letrero que decía: «se solicitan
meseros». Al entrar nos dirigimos a la barra. —Hola, hemos venido por el
anuncio de los meseros—un chico de cabello lacio y negro azabache estaba de
espaldas, se volteó y me percaté de que era realmente atractivo, desvíe la
mirada a otro lado y luego lo volví a mirar. —Claro, ¿tienen mayoría de
edad?—dijo con una voz casi tan grave como la mía. Reí levemente, por su puesto
que era mayor de edad. —Si, ambos—aparte un cabello de mis ojos-
-Caminamos un buen rato en silencio hasta llegar, hacia varios
chicos y chicas, mas chicos obviamente. Al entrar Takao fue el primero en
preguntar, observaba a Takao cuando desvió la mirada yo también la desvié pero
por los celos, ya eran 2 veces en este día, quería el trabajo pero empecé a
dudar si quería que Takao también viniera aquí, menos cuando vi su reacción con
ese chico- tsk..-dije en un tono casi inaudible mientras el chico le daba los
informes y se ponía de acuerdo con Takao, pensé que se la cobraría a Takao, solté
su mano y me voltee a ver a todos los que estaban ahí, vi a un chico con buen
cuerpo y lo observe por un momento, sabia que Takao me veía de reojo, lo vi de
arriba a abajo y luego me volví a voltear hacia Takao- ¿Qué te dijo? -dije
inocentemente-
-soltó
mi mano y lo miré de reojo, observó a otro chico que estaba ahí, mordí mi labio
y seguí hablando con el chico de la barra. —¿Qué días podrían venir?—pregunto
pasando los dedos por su cabello acomodándolo, saque ligeramente mi lengua
lamiendo mi labio superior distraído. —Lunes, miércoles y viernes—dije
amablemente. —Prefecto, empiezan... ¿les parece bien mañana? Ryo se volteó
preguntando lo que había dicho el chico. —Trabajaremos aquí los lunes,
miércoles y viernes ¿te parece?—hoy era martes—mañana nos tocaría el primer
turno—mire a mi al rededor, un par de chicos en una mesa nos veían sonriendo
mirándonos de arriba a abajo, otras chicas también nos veían, pero sus sonrisas
eran psicópatas-
-baje la mirada- bien, te veo mañana -dije algo serio y empecé a
caminar a paso lento a salir de ahí, quise jugársela pero al parecer siempre
terminaba perdiendo yo, hasta en esto. Los celos me hacían la sangre hervir que
ni siquiera me percate de los chicos, no me fui directo a la salida, me mezcle
entre la gente para perderme de Takao, no quería hablar con el ahorita. Cuando
iba caminando choque con esos chicos que no me había fijado como nos veían,
intente ignorarlos pero ellos estorbaban en mi paso y me rodearon, no podía
usar magia en un lugar así, se supone que tenia que ser precavido a los
enemigos que cree en Okinawa me iban a encontrar fácilmente- Muévanse.. -dije
molesto viéndolos con mucha seriedad-
-seguí
a Ryo con la mirada, unos tipos bloquearon su camino y sentí un impulso de ir
por él y alejarlo de ellos, quise ver lo que hacían, uno puso su mano en la
mejilla de Ryo, al parecer se quedo pasmado y yo decidí actuar, caminé
empujando gente ligeramente y aparte la mano del tipo de la mejilla de Ryo de
un manotazo. —Déjalo—dije en tono firme y con voz grave, me planté frente a Ryo
rodeándolo con las alas encarando al otro tipo, el hecho de que lo tocara me
encabronaba y me hacía hervir la sangre-
-de la nada llego Takao, cuando el otro toco mi mejilla al
principio me sorprendí pero iba a atacarlo con un conjuro básico que pareciera
que lo golpee pero Takao se me adelanto y le quito la mano, parecía demasiado
cabreado- Takao.. -dije cuando este me cubrió con sus alas- Me se defender solo
-dije con una media sonrisa, seguía enfadado pero lo que hizo no pude evitar
que me apenara un poco, los chicos se enojaron y uno quiso golpearnos, se
supone que íbamos a trabajar ahí, no era bueno pelearse, susurre un conjuro que
nos llevo a la azotea pero con la ilusión de seguir ahí, ellos seguro no lo notarían-
-esquivé
el primer golpe del tipo con facilidad, entonces aparecimos en la azotea. — ¿Pero
qué...?—miré a Ryo y lo tomé de los brazos para bajar. Cuando bajamos nos
encontrábamos afuera del local, y los rompo venían hacia nosotros. — ¿Quién te
crees para decirme lo que tengo que hacer?—dijo el que había tocado a Ryo con
tono de enfado. —La pareja del chico al que le coqueteabas—dije sereno mirándolo
acercarse a mí. Intentó golpearme, esquive todos sus ataques sin dificultad
alguna, jamás lo golpee, solo hice que trastabillara y casi cayera, lo que hizo
que se enojara más, entonces llegó el tipo de la barra y detuvo al que me
estaba atacando. — ¿Qué pasa aquí?—dijo mirando al tipo que yo tenía
enfrente—Les voy a pedir que se retiren. Y a ustedes—nos miró—No causen
problemas, aún pueden trabajar aquí, me alegro de que no lo hayas golpeado,
procuren que no pase esto de nuevo—dicho esto entró en el local de nuevo y yo
respire hondo y miré a Ryo-
-nos hizo bajar a ambos, el otro se puso furaco y trato de
golpear a Takao, cuando el de la barra se acerco, nos dijo que aun podíamos
trabajar aquí y luego se fue. Takao voltio a verme y o desvié la mirada- No
necesitaba tu ayuda.. aparte no estabas feliz observando al de la barra? O
viendo el cuerpo de Takumi? -los celos me ganaron termine diciendo lo que no había
querido decir, enfadado y viendo a otro lado- Al menos podría intentar
disimular un poco -le di la espalda y antes que dijera algo volví a hablar- Me
voy... -empecé a silbar, mi plan era tele transportarme a mi casa con magia, la
cual comenzaba poco a poco a envolverme-
-levante
una ceja y abrí la boca ante su ataque de celos. —¿En serio estas celoso de
ellos?—dije mientras silbaba, fruncí los labios, no podía creer lo que decía.
¿Acaso no confiaba en mí?—Bien, veo que no confías en mí, me voy—abrí las alas
y me impulse para volar alto y alejarme antes de que dijera cualquier cosa, no
quería escuchar. No podía creer que insinuara que los mirara como lo veía a él,
era una cosa completamente diferente. —Tsk!—bufé enfadado y seguí volando-
-Al final ambos habíamos terminado peleando, era nuestra primera
pelea como pareja, termine en mi casa y entre enfadado directo a mi cuarto. Al
final no había comido nada, solo el capuchino. Fui a la cocina, comí unas
galletas y me fui al cuarto, dejándome caer en la cama boca abajo mientras las
ideas merodeaban mi mente, no podía dormir de pensarlo una y otra vez, era
verdad estaba desconfiando de el pero no sabia porque, yo quería confiar en el
pero los celos me ganaban, me mordí el labio, yo sabia que si abría la boca iba
a terminar como algo así y aun así lo hice. Mis ojos empezaron a lagrimear con
mi cara contra la almohada- Maldita sea -golpee la cama-
-al
llegar a mi casa hice intentos por no destruir todo de enojo, me lancé a mi
cama, y las lágrimas se me salían de rabia, estaba enojado conmigo por hacerle
sentir celos, y estaba enojado con él por estar celoso, jamás lo cambiaría por
nadie ni nada, me enojaba que desconfiara de mi. Al final, llorando, me quede
dormido-
-continúe maldiciendo, en eso sonó mi celular, no quería
contestar pero era insistente, vi la pantalla "Fye" decía, conteste
tratando de sonar lo mas calmado que pude, al darse cuenta que estaba llorando
y serio apareció afuera de mi casa y me dijo por teléfono que estaba afuera, le
dije que no quería abrir, insistió y no quise. El enojado me pregunto porque
estaba así, que si era por Takao.. no respondí y el desapareció. Iba directo a
casa de Takao, no sabia donde vivía pero por su presencia logro llegar, se metió
sin permiso por una ventana y llego a donde el-
Fye: -me quede en silencio en el marco de la puerta observándote
dormir- Mmh....
-me
desperté a eso de las dos de la madrugada con una extraña sensación de que
alguien me miraba, me senté en la cama y vi a alguien en el marco de la puerta.
—¿Quién eres y qué quieres?—dije con tono frío y el ceño fruncido, me levante
en posición de defensa, se parecía a aquel vampiro arrogante..... ¿Cómo se
llamaba?—Fye...
Por fin despiertas -dijo con una mirada penetrante y sombría-
Solo vine a advertirte, que si vuelves a hacer llorar a Ryo, te mato.. -sonrió
y de la nada desapareció. Al día siguiente no me quería levantar, ni siquiera
me acordaba a que hora empezaba el trabajo, solo que era por la tarde. Me fui a
dar un muy largo baño y al salir me quede en boxers viéndome en el espejo y
luego suspire- Takao.. -susurre viendo al suelo, camine hacia mis cosas para
vestirme, no nos habían dado uniformes, así que me puse de las prendas que ya
tenia antes un poco mas formales, un pantalón negro de vestir y una camisa
blanca de manga larga, luego salí de la casa y me senté bajo un árbol-
-no
pude dormir durante toda la noche, salí a la calle con un pantalón negro
ajustado y unos jeans oscuros algo rotos de enfrente, eran ya las tres, era la
hora del trabajo, salí a la calle y caminé arrastrando los pies hacia el
restaurante, no quise ver a Ryo, aquel vampiro era intimidante, y yo no le
había hecho nada a Ryo, el contrario, no le iba a echar la culpa, pero él había
sido el que me había reprendido por mirar a la gente. Ya en el restaurante tuve
que fingir una sonrisa para todos lo clientes, después de unos minutos llego
Ryo, no lo saludé, solo fruncí los labios y evite mirarlo, tendríamos que
arreglar las cosas, pero no era el lugar ni el momento, así que seguí con mi
trabajo-
-Llegue como 5 min tarde, pero no me dijeron nada, el chico iba
a salir de urgencia, mientras que a Takao lo puso a atender en general, a mi me
empezó a mostrar como preparar las bebías, varias ya las sabia hacer así que
eso se le facilito al chico, usualmente no dejan a nadie en la barra el primer día
pero el debía salir urgente y me dejo ella barra, desde que entre no vi a
Takao, y si lo veía era de lejos. Cada que volteaba yo bajaba la mirada, hacia
los pedidos y yo solo respondía que si sin verlo a los ojos y luego le daba el
pedido-
-le
daba las órdenes a Ryo mirando mi libreta sin verlo a los ojos, me las daba y
yo las llevaba, así fue toda la tarde hasta que nos avisaron que teníamos que
trabajar un par de horas extras por problemas de personal, acepte por los dos y
seguimos trabajando, cuando empezaron a llegar y a pedir alcohol se pudo más
movido el asunto. Al cerrar termine agotado, fui a revisar el local y vi que
los botes de basura estaban hasta el tope, fui a limpiar los casos y le dije a
Ryo que si podía tirar la basura, él no me contesto pero lo hizo, lo vi salir
por la parte de atrás y volví a limpiar los vasos, tarros, tazas y copas-
-Pasaron alrededor de unos 25 minutos y no regresaba, el
contenedor estaba como a 3 cuadras, pero aun así estaba tardando mucho, cuando
llegue a los contenedores, uno enemigo un poco fuerte estaba ahí, no conocía su
nombre, era un felino, no era un hombre lobo, pero no sabia específicamente que
era, el tuvo una pelea conmigo y Jane al lado de su hermano gemelo, eran
fuertes pero en equipo era fácil, aparte que allá no tenia que contenerme si destruía
algo, empezamos a pelear, el apenas logro hacerme unos rasguños, en cambio yo
logre herirlo muy gravemente con solo dos conjuros, cuando el hermano me iba a
atacar se detuvo porque vio que alguien se acercaba y continuo escondido. Ellos
podían desaparecer su presencia así que no se podían localizar ni por olor y
otra manera similar-
-se
había tardado demasiado, hice mi orgullo a un lado y fui corriendo hacia dónde
estaban los contenedores de basura, cuando llegue vi a Ryo peleando con
alguien, no lo detuve porque sabía que era completamente capaz de defenderse,
entonces salió otro tipo y comenzó a atacarlo, Ryo estaba algo débil y lo
estaba lastimando, no de hasta que cayó inconsciente que yo intervine, lanzó
una clase de bola de fuego hacia él y con un aleteo hice que volviera a él,
cargue a Ryo y lo deje recostado contra una pared. —¿Quien eres tu? ¿Quién te
envió?—exclamó uno de los tipos con voz áspera, el que se veía más fuerte. No
le respondí, había un charco de agua con algo de otro color, lo alce y lo
convertí en pequeñas puntas de hielo, las lance contra él haciéndole rasguños
graves en la piel, me lanzo algo que parecía una bola de energía parecida a la
que me lanzo Ryo cuando nos conocimos, una imagen en mi cabeza hizo que me
distrajera, la bola de energía dio en mi estomago, me dieron arcadas y sentía
todo mi cuerpo dormido, me recupere rápido y tomando el agua de algunas plantas
de al rededor le lance latigazos cortando en varias partes de su cuerpo, el
agua era capaz de cortar. Observe sus ágiles movimientos, algunas partes de su
cuerpo se movían como bolsas de agua, entonces caí en cuenta, el cuerpo estaba
formado, en mayoría, por agua, cerré los ojos sintiendo cómo se acercaba más a
mi, alce los brazos frente a mí controlando cada músculo, vena y arteria de su
cuerpo, lo hice caer de rodillas frente a mi, patee su estómago y que hizo que
se inclinara hacia adelante, tome su cabeza y la gire con brusquedad hacia un
lado escuchando el hueso del cuello romperse, cayó sin inconsciente y
gravemente herido a mis pies, miré al otro que estaba herido, me veía como si
fuera el mismísimo demonio, mi mirada era oscura. —No se acerquen de nuevo—dije
con tono frío, tome a Ryo y me fui volando al local para cerrarlo y luego a mi
casa para curarlo-
-Ya había despertado cuando vi a los dos chicos gravemente
heridos, se habían echo mas fuertes y el mas fuerte se aprovecho de que estaba distraído,
como la magia depende de las emociones al estar inestable mi magia también lo
era, no pude pelear ni al 20% de mi poder, cuando vi que quien los había
derrotado era Takao y este me cargo cerré mis ojos y susurre- Lo siento..
-luego decidí descansar, me había puesto a mi mismo un hechizo desde que me fui
que me ayudaba a curarme solo, aunque un poco lento. Cuando llegamos a la casa
de Takao ya solo tenía la herida de mi cabeza que aun sangraba-
-parecía
que se había curado un poco, ya que solo tenía una herida que sangraba un poco,
lo recosté en mi cama y le saque la camiseta para que estuviera más fresco, fui
por agua para terminar de curar la herida de su cabeza, cuando termine besé su
frente y me recosté a su lado cerrando los ojos sin dormirme esperando a que despertara
o me diera señales de vida-
-no tarde mucho en abrir los ojos al ver a Takao le sonreí y
luego frote un poco mis ojos- Lamento haberte involucrado en esto -suspiro- No creí
que me atacaran, ni se como se percataron tan rápido de quien era -suspire
pesadamente-
-abrió
los ojos y escuche lo que dijo —No te preocupes—mordí mi labio y
sonreí—perdón—bese sus labios posando amabas manos en sus mejillas, bese su
nariz y me separé sin apartar las manos, le sonreí—Perdón por hacerte sentir
celos de Takumi o de aquel chico del bar, ellos no te llegan ni a los talones,
y yo solo te amo a ti—le sonreí de nuevo-
-me apeno su comentario, sonreí y negué con la cabeza- Perdona
tu a mi, se que no debería sentir celos, debería confiar mas en ti.. es solo
que no pude evitarlo, los volteabas a ver y no se.. -hice una mueca con la boca
y lleve mis manos encimas de las tuyas-
—Créeme
que no veo a nadie con el mismo brilló con el que te veo a ti—pegue mi frente
con la suya y cerré los ojos acariciando su mejilla que estaba algo fría,
respire hondo, aliviado, pase mi pulgar por su pómulo con ternura-
-le sonreí y me acerque a besar su frente algo sonrojado luego
de que paso su pulgar por mi pómulo- Creo que ellos no serán los únicos, espero
que sean los únicos pero no se.. Sera bueno andar con cuidado -le pegue sin
nada de fuerza con mi pulgar a la punta de tu nariz como jugando-
—Si,
sería lo mejor—arrugue la nariz e hice hacia adelante la cabeza para lamer su
dedo y luego morderlo—Tengo tu dedo—dije sin dejar de morder su dedo-
No funcionara, no soy un niño -dije sacándole la lengua y viéndolo
mientras sonreía y me acercaba a su rostro para morder su oreja- AMM
—Agua—mordió
mi oreja y por alguna razón dolió, solté su dedo y ambos comenzamos a reír, el
sueño me ganaba, había perdido mucha energía al controlar el cuerpo de aquellos
atacantes, me sentía débil y cansado-
-empecé a ver su mirada algo cansada como si sus ojos empezaran
poco a poco a cerrarse, con mi mano le cerré los ojos y luego bese sus labios,
fue un beso corto- Duerme -ambos estábamos recostados de frente en posición
fetal-
-sentí
sus suaves dedos en mis parpados cerrándolos cuidadosamente, sonreí y antes de
dejarme llevar loa abrace y lo rodee con mis alas para quedarme dormido y
tranquilo con el tacto de su cuerpo contra el mi-
-yo me tarde como 20 min en poder dormir, me sentía estresado el
pensar que podrían venir mas a buscarme, me preocupaba en particular el hijo de
el señor que controlaba los portales y caso tantos problemas, pues como era
solo un chiquillo de 16 años no me atreví a matarlo, pero juro vengarse.
"espero no arrepentirme" pensé para mis adentros, luego de un rato,
me dormí en los brazos del ángel-
-al
despertar miré a Ryo, respiraba atan tranquilamente, su rostro estaba sereno y
emanaba tranquilidad y seguridad, lo apreté entre mis brazos cariñosamente y
besé su cabeza-
-sentí una leve presión alrededor de mi cierto que me despertó,
bostece y te vi sonriendo- Hola -dije soñoliento y volviendo a bostezar
mientras mis ojos lagrimeaban por el bostezo-
—Hola—dije
sonriendo y sin abrir los ojos, bese sus labios con ternura y luego su nariz,
si unos golpecitos en esta y bese su frente-
-me senté en la cama quitando su ala con amabilidad - Fue
extraño de repente al abrir los ojos y ver ese corte -reí y luego me levante -
hoy quiero intentar cocinar algo yo.. -me estire y luego voltee a verme al
espejo-
— ¿Mmh?—
abrí un ojo estaba acostado boca abajo en la cama—Está bien—me senté en la cama
frotando mis ojos—Pero con un par de condiciones—sonreí—No puedes usar magia,
si me gusta, te premiaré—me levante de la cama y caminé hacia el, Y si no me
gusta, tendrás consecuencia—me planté frente a él haciendo que me mirara a los
ojos-
¡¡ ¿Sin magia?!! -mi rostro fue de sorpresa y preocupación
"rayos" pensé y fui a la cocina dando un suspiro profundo mientras lo
hacia- Mmm -deje caer mi cabeza en la mesa y luego vi hacia la estufa- ¿Qué
haré?~ -de estar volteando a la cocina recordé la vez que Takao me enseño a
hacer Hot cakes, me levante decidido y fui a sacar ingredientes, me pondría a
preparar hot cakes, primero hice la mezcla, pero ahora venia lo "difícil",
puse a calentar un poco de mantequilla y luego vacié mezcla, los 3 primeros
fueron un asco, pero empecé a mejorar, los últimos 10 quedaron muy bien, olían
bien y se veían muy ricos y esponjas, sonreí complacido y lleno de harina entre
otros ingre tienes por toda la cara y brazos, aparte mi ropa. Separe en un
plato 5 y en otro 5, luego al lado serví un poco de mermelada de durazno y al
lado sin mezclarse un poco de mermelada de fresa- puse los platos en la mesa-
TAKAO -llame fuertemente mientras sacaba del refrigerador algo de agua, la metí
en la licuadora, puse jugo de naranja en esta y lo molí junto con algo de
hielos y agua mineral, al igual que un poco de fresca para hacer una naranjada,
serví los vasos y cuando vi TAKAO venia saliendo de la habitación, no dije nada
esperando a se sentara y los probara, solo deje los vasos en la mesa-
-al
bajar vi la mesa muy bien puesta, algunos hot cakes se veían diferentes a
otros, cuando llegue al comedor sonreí al ver que Ryo tenía harina en toda la
cara. —Tienes algo de harina ahí—dije besando su nariz. Me senté en la mesa y
sonreí de lado. —Se ve muy bien—estaba todo, solo faltaba algo—Pero te faltó
una cosa fundamental para el desayuno—sonreí y lamí mi labio-
¿Una cosa fundamental? -pregunte nervioso, trata de recordar
pero nada me venia a la mente, veía la mesa y luego volteaba a la cocina, pero
no veía que faltara nada, "mermelada, naranjada, hot cakes..." hice
un inventario en mi cabeza- No falta nada Takao...
-sonreí
cerrando los ojos, me levante y me acerqué a él lentamente, bese sus labios
levemente y me acerqué a su oído. —El café—susurré y caminé hacia la cocina,
saque la cafetera y comencé a preparar el café-
-me beso y me lamí el labio inferior- ¿Café? Pero.. -suspire-
Vamos no podías comerlos sin café -hice un puchero y me senté en la mesa a
esperarlo-
-comencé
a preparar café, al terminar lo vacíe en una taza y deje lo que quedó en una
jarra de vidrio y bese la frente de Ryo. —Listo, ya está todo—le sonreí dejando
la taza sobre la mesa-
A ver si no enfriaron ya -hice un puchero y me quede viéndole, quería
que el los probara primero, me quede viéndole fijamente por lo mismo-
-me
senté para deleitar sus hot cakes, agarre un cuchillo y un tenedor y partí un
pedazo de masa cocida y con una textura muy buena, la lleve a mi boca y un
cacho resbaló por mis labios y lo limpie con la lengua, mordí mi labio
saboreando el hot cake, era delicioso, le faltaba un poco de cocción para mi
gusto, pero estaba muy bueno. —Te doy un ocho, están muy bien para ser la
primera vez, pero nos quiero ver cómo terminó la cocina— reí y tome un trago de
café-
No te preocupes por eso yo limpiare -dije con una sonrisa- me
alegro que te gustaran -ahora que Takao los había probado me sentía mejor, y
los probé yo, con el cuchillo le embarre un poco de mermelada de fresa mezclada
con la de durazno, luego partí usando el cuchillo y el tenedor y lo lleve a mi
boca, me gustaron y sonreí y luego le tome a la naranjada, sabia que esa si me
quedo muy buena, es de las pocas cosas que sabia hacia bien, a mi gusto se
acompañaba mejor la naranjada que el café, luego voltee a verte- Me gustaron a
mi también -seguí comiendo sin percatarme de un poco de mermelada abajo de mi
labio-
-incliné
sobre la mesa y bese la parte de abajo de uno de sus labios, lamí la mermelada
que había ahí y luego besé sus labios, me miró con el ceño fruncido y yo le
sonreí. —Tenias mermelada ahí—dije sin mirarlo, le di un trago a la naranjada,
estaba deliciosa, le había quedado muy bueno el desayuno-
-cuando me beso me sorprendí, yo estaba apunto de meter otro
pedazo de hot cake a mi boca cuando me beso, me sonroje levemente y luego de
que me dijo lo de la mermelada me reí de mi mismo y metí el pedazo a mi boca-
Oye, ¿quieres ir a algún lado antes de tu turno en el café?
—Mmh—lo
miré pensativo— ¿Cómo que?—le puse mermelada a los hot cakes y metí un pedazo a
mi boca, sabia dulce y muy bien, sonreí ligeramente y tome otro trago de café
para pasar más rápido el hot cake-
No hay comentarios:
Publicar un comentario