-se
quedo dormido y apague la luz de la habitación dejando encendida únicamente la
lámpara de lava azul eléctrico que había en la mesita de noche, me dirigí a mi
habitación y me metí en las cobijas, Yuki llegó y se acurrucó conmigo al cabo
de un rato, luego me fui quedando dormido lentamente-
-no era mucho de dormir tranquilo y luego de quedarme dormido al
cabo de unos 40 minutos maso menos empecé a moverme y los Fomentos de agua
resbalaron, tanto de mi frente como de mi estómago. Cuando volví a despertar me
ellos mucho la cabeza y estaba algo mareado. Vi los fomentos tirados a un lado mío
y suspire. Lo mejor seria bañarme en agua helada. Camine al baño se manera
lenta y ya en este abro la llave fría a todo y me quite el bóxer y entre en la
ducha helada. Como estaba muy mareado me senté en el suelo de esta mientras el
agua caía-
-el
leve sonido de una regadera me despertó, algo me decía que se había fastidiado
de las toallas mojadas y había decidido bañarse con agua helada, me dirigí a su
habitación y entre al baño sin permiso. — ¿Mínimo revisaste si aún tenias
fiebre? Porque si estás enfermo, y la fiebre se había ido, bañarte en agua fría
te hará enfermar más y te provocará más fiebre— bostece y rasque mi nuca
distraído, mi cabello estaba seguramente hecho un reverendo desastre, pero me
importaba muy poco-
-de la nada la puerta se abrió y voltee a verlo serio, realmente
no me fije en eso siempre fui demasiado descuidado en todos esos ámbitos,
escucharlo era como si me estuviese regañando era divertido, me reí un poco y
me quede viendo directamente su despeinado cabello- No, No me dije, solo me
duele la cabeza y estoy mareado dijiste que no bajaba tendría que tomar una
ducha helada y eso hice -seguía sentado y con el agua cayendo directamente
hacia mi, ni siquiera me movía, solo un poco la cabeza cuando lo volteaba a
ver-
—Mmm
deberías haberte revisado antes— me acerqué perezoso hacia él y toque su
frente—Ya se pasó, estas fresco, ahora sal de ahí o morirás de hipotermia, y no
quiero hacerme cargo del cuerpo, gracias— me incliné sobre él y cerré la llave
del agua, lo seque y me di cuenta de que estaba desnudo reí divertido y
deposite el agua en el filtro—Ponte algo de ropa limpia, creo que hay en el
closet— señale hacia afuera del cuarto y me dispuse a dar la vuelta para salir,
ahogando un bostezo en la palma de mi mano-
-lo vi acercarse y apenas iba a responderle pero este se me
adelanto, cerro la llave y me seco, me levante y tambalee un poco estaba
mareado, aunque eso puede que fuera por no haber comido desde quien sabe cuanto
rato, pero no estaba seguro, cuando lo vi reír me di cuenta que estaba desnudo
y me avergoncé a lo cual me tape específicamente mi miembro con ambas manos y
camine hacia el cuarto, cuando ya estaba de espaldas, abrí el closet y saque un
pantalón de mequilla y una playera de manga mediana, tuve que usar los mismos
boxers que traía pero como me los quite no estaban mojados, me puse esos boxers
y luego me probé el pantalón, me quedaba levemente mas grande pero la playera
me quedo muy bien, luego de vestirme me fui a tirar a la cama boca abajo e hice
un quejido con mi voz-
—¿Ahora
qué te pasa?— dije escuchando sus quejidos, me senté en su espalda y empecé a
jugar con su cabello—Le haré unas trenzas princesa de nieve— dije comenzando a
hacer le trenzas en el cabello, riendo de lo ridículo que se veía como un
trapeador—Mira, ahora pareces trapeador, tu cabello es blanco y tienes rastras,
eres un trapeador.— solté una carcajada y me tumbé boca arriba a su lado-
-se subió en mi y al inicio me sofoque luego se acomodo y voltee
a verlo de reojo, pero como me dolía la ceba lo deje jugar con mi cabellera,
pero cuando dijo que parecía un trapeador y este se acostó a mi lado decidí que
me vengaría- Oye ¿ustedes también se enferman? -pregunte ignorando lo del
trapeador en mi cabeza mientras me recostaba de lado para poder verlo-
—¿Ustedes
quienes? ¿Ángeles? Supongo que no, nuestro organismo es mucho más fuerte que el
de los humanos, ya que vivimos más años y somos utilizados para misiones y
peleas y blablá, pero mi madre me enseñó a cuidar de los enfermos por cualquier
situación — bostece de nuevo y me di la vuelta para mirarlo frente a frente,
nos quedamos así un momento, luego sonreí y le di un pequeño golpe con el índice
en la nariz impulsando mi dedo índice en el pulgar para luego soltarlo en su
nariz-
-hice una mueca al escuchar su respuesta, a lo cual me quede
penando y de la nada su dedo golpeo mi nariz, a lo cual la moví un poco y
bostece, me quede viendo sus ojos, era un color extraño en cierto punto, aunque
yo no era nadie para decirlo, mi color de cabellos y ojos también era extraño.
Alce una de mis manos y la lleve directamente a su cabellera, luego me senté
viendo hacia con el ángel y empecé a tocar sus alas, eran muy suaves a mi
parecer, para molestarlo me acosté muy pagado a el y tome sus alas como cobija,
papa poder me puse de espaldas-
-se
tapó con una de mis alas a mi lado muy pegado a mi, pasé un brazo por encima de
él y lo abracé contra mi, cerré los ojos y pegue mi rostro a su pelo que aún
estaba mojado, cerré los ojos e intente taparlo lo mejor posible con una de mis
alas-
-al principio pensé que se molestaría pero al contrario, me
abrazo y trato de cubrirme mas, a la vez recargo su rostro en mi cabellera, me
sonroje un poco por lo que hizo pero no dije nada, el estar abrigado con sus
alas era muy cómodo, eran muy suaves, que aun sin querer empecé nuevamente a
quedarme dormido con el chico abrazándome-
-al
final me quedé dormido con él entre mis brazos, cuando desperté el seguía
dormido, y su cabello ya estaba seco, me quedé ahí un rato más para luego besar
con suavidad su cuello y levantarme, le coloque una manta delgada sobre su
cuerpo para que no notará el frío que ahora obviamente le llegaba con todo, bajé
a la cocina y prepare café y horcates, me queme un dedo poniendo mantequilla
sobre la sartén y subí de nuevo para buscar el botiquín-
-dure dormido quien sabe cuanto rato, cuando desperté el ángel
ya no estaba domingo, tenia una extraña sensación de un beso, como los que daba
mi madre cuando era pequeño, pero seguro fue un sueño, o eso pensé, olía a algo
pero no sabia que era, solo que era comida, me levante con el cabello echo un
total desastre y comencé a seguir el olor hasta dar donde la cocina, donde
estaba un sartén con mantequilla, pero no estaba el ángel por aquí, así que decidí
mover un poco la mantequilla para que n se quemara, pero no sabia que iba a
hacer, había una mezcla a un lado, parecía para hoto cake, la olí y si era. Vacié
un poco para hacer uno mientras el ángel regresaba, solo esperaba no
estropearlo porque no sabia cocinar muy bien-
-cuando
volví a bajar encontré a Ryo preparando los hoces con movimientos algo torpes,
me acerqué a él y por la espalda tome sus brazos. —Se hacen así pequeña
princesa— comencé a mover sus manos coordinando las con las mías para mover la
plasta de masa que poco a poco se iba cocinando, cuando terminaba uno soltaba
sus manos y colocaba el horcate en un plato que había a un lado, vacíe la
mezcla y volví a tomar sus manos, lance el horcate en el aire y lo atrape aún
sosteniéndolo de las manos, luego bese su cuello y me aparté. — ¿Entendiste
como?—lo literal sonriendo—ahora te toca a ti.-
-llego de la nada a tomar mis manos, quería aprender así que
puse atención e ignore que me llamo princesa, ya buscaría mi manera de vengarme
de todas las veces me ha llamado así, luego de que me explico bien como, creí
entenderte- eso creo -ahora me tocaba uno solo, aunque fuera solo algo de
cocina me ponía nervioso, tome la mezcla y vacié en la cazuela, la cual observe
y empecé a mover con cuidado, todo iba bien pero era hora de voltearlo y no
estaba seguro de eso, hice el movimiento y el hot cake se elevo y cuando
intente atraparlo con la cazuela falle y callo directo en mi casa, a lo cual
molesto tome el hot cake con mi mano y lo mordí- amenos sabe bien -dije en
forma de puchero-
-solté
una sonora carcajada. —A ver tú, trae acá— le quite el horcate y lo mordí,
estaba más crudo que Takumi un domingo por la mañana después de una fiesta,
hice una mueca y me lo tragué—Tienes suerte de que la mezcla sepa bien— blando
la espátula y se la ofrecí— esto será más útil-
-me mordí el labio inferior de un lado, usualmente cuando hacia
esto mis "ex" decían que era muy sensual y provocativo, pero yo tendía
a hacerlo en muchas ocasiones cuando algo me molestaba o me estresaba. Tome la
espátula y volví a intentarlo, vacié la mezcla y espere a que burbujeara para
luego darle la vuelta con la espátula, al principio pensé que no podría pero
con la espátula si pude-
-cuando
lo vi morderse el labio sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal y miré
hacia otro lado, lo miré de nuevo y mientras volteaba el hot cake se mordía el
labio concentrado o molesto, no resistí más y lo acorrale contra la pared.
—Niño, no hagas eso— le dije seriamente con voz grave y ronca-
-estaba concentrado, me había salido maso menos bien pero me
molesto mucho que se desbarato de una esquina, de la nada el ángel me acorralo
contra la pared y solté la espátula y la cazuela, ambas terminaron en el suelo,
me quede viéndole a los ojos, no sabia a que se refería- ¿Qué cosa? -fruncí el
seño algo extrañado, incluso su voz se escucho extraña-
-mire
sus labios y luego volví a mirar sus ojos grises, mordí mi labio y regrese la
mirada hacia los suyos, estábamos a escasos centímetros uno de otro, tenía
ganas de probar esos labios que tanto se mordía, y no me importaba que no
quisiera, solo quería que supiera lo que había hecho-
-seguía confundido el mordió su labio y yo no sabia que
significaba eso, pues tiendo ser demasiado distraído en cierta circunstancias, estábamos
demasiado cerca, como el mordió su labio yo lo imite pensando que eso quería y volví
a morder mi labio inferior viéndole fijamente a los ojos-
-en
ese momento supe que él sabía lo que había hecho, me acerqué y lo bese sin
piedad, tenía sus muñecas aferradas con mis manos sobre la pared, en el beso se
notaba la necesidad y el deseo, me separé un momento y mi respiración era
pesada, sentía que u peso enorme se había caído de mis hombros y un alivio
enorme toma el lugar de aquel horrible peso-
-empecé a sentir como se acercaba a lo cual abrí mis ojos como
platos, ese momento lo sentí en cámara lenta- Ta... -no pude terminar de decir
su nombre cuando sus labios estaban en rose con los míos, tomo mis muñecas con
cierta agresividad y desesperación, su beso era bastante deseoso y fuerte,
quede como en shock, y en cuanto se alejo lo avente y me quede viéndole
sonrojado y con los ojos como platos, sin decir una sola palabra-
-lo
miré sonriendo. -Eh, supongo que no has terminado tu hot cake— levante el
desastre del suelo como si no hubiera pasado nada, como si yo no hubiera
provocado eso, comencé a preparar otro hot cake despreocupado y algo sonriente-
-cuando el empezó a recoger baje la mirada al suelo y empecé a
caminar- Te veo luego -mi cabello cubría mis ojos, estaba confundido "¿Por
que me beso?¿Se da cuenta que somos chicos, los dos?¿Acaso fue solo para
molestarme?" pensaba en eso mientras caminaba en busca de la puerta de
salida, pero como la casa era muy grande no tenia idea a donde ir para salir así
que decidí solo ir a "mi cuarto" ahí y me encerré con seguro, dejándome
caer en la cama viendo el techo y pensando las mismas preguntas, en cuanto recordé el momento me sonroje y eso me
molesto a lo que mordí mi labio-
-vi
que se fue y torcí la boca, si no le había gustado mínimo ya había saciado la
necesidad, pero ahora que lo había probado estaba seguro de que necesitaba más,
pero primero quería desayunar, subí las escaleras con mi plato y un vaso con
jugo de naranja, entre en la biblioteca y saque un libro para leer mientras
desayunaba en mi habitación, pasé por enfrente de la habitación que le había
prestado a Ryo que tenía la puerta abierta, no le preste atención y me dediqué
a comer y a leer-
-escuche por afuera pasar al ángel, lo que significaban que ya
no estaba en la cocina, tenia hambre así que decidí bajar sigilosamente a la
cocina y me serví como 3 hot cakes, encontré en la alacena mermelada de fresa y
en refrigerador mantequilla y jugo, lo saque. Me serví jugo y use la
mantequilla en los hot cakes y la mermelada, y me los empecé a comer ahí,
mientras seguía pensando en lo mismo, cuando ya solo me faltaba comer medio hot
cake voltee de reojo a donde me había arrinconado el ángel y seguí comiendo el
hot cake. Luego recogí todo, lo lave y empecé a caminar nuevamente hacia el
cuarto-
-cuando
termine me dispuse a salir, al abrir la puerta y salir al pasillo el chico
estaba ahí y choque con él, se hizo a un lado y yo pasé sin cruzar palabra,
bajé y lave todo me quedé leyendo en la sala y prepare un café. —Niño! ¿Quieres
café?— grite desde la cocina-
-chocamos pero el no me dirigió la palabra, así que yo tampoco
dije nada, el que me llamara niño aunque me molestara tenia razón, es decir a
mis 20 y tantos años, y el con sus 100 y tantos años yo era un niño. Me gustaba
mucho el café, suspire y agarre aire para responderle- Si -estaba sentado en la
orilla de la cama mordiéndome el labio mientras pensaba, pero ahora no solo de
un lado sino mordiéndome el labio inferior entero-
-escuche
como bajaba las escaleras, le tendí una taza de café. —Ahí hay azúcar, leche y
lo que quieras— señale la alacena. Me senté en un sofá en la sala y me empecé a
tomar mi café mientras leía distraído de lo que pasaba a mi al rededor-
-voltee a ver hacia donde apuntaba y me dirigí ahí, saque el azúcar,
y del refrigerador la leche, cuando lo termine de preparar, guarde todo y me
quede ahí tomándome el café mientras veía de reojo al ángel leer y tomar su café,
ya me sentía normal y tenia que preguntarle- ¿Por qué lo hiciste?
-me
sobresaltó su pregunta y levante la mirada de mi lectura. —¿Mmh?— deje la taza
en la mesa y cerré el libro dejándolo en la mesa también—¿El que? ¿El café? ¿Cuidarte
mientras estabas enfermo? Por cierto creo que estás mejor...— dije y tome un
sorbo de mi café-
No desvíes la pregunta -tome el café y me encamine hacia donde
el chico para volverle a encarar- ¿Porque me besaste? Sabias que somos hombres
cierto? -fruncí una ceja esperando a por una respuesta del otro mientras volvía
a darle un sorbo a mi café-
—Ah
eso, no se, quería hacerlo, y si, estoy totalmente concierte de que somos
hombres, y sé que tú también, te sonrojaste en este momento y eso me hace
gracia— le di un sorbo a mi café imitando su pose-
¿Te hace gracia? ¿Te da gracia jugar con los sentimientos de las
demás personas? -deje mi café en la mesa- Sabes que debo irme, necesito hablar
con mi maestro. Nos vemos luego, dime por donde salir -levante de nuevo el café
y me lo tome el resto de un sorbo para salir, en cierta forma me hirió el decir
que le hacia gracia que me sonrojara, pues en mi mente lo tome a burla-
-me
levante cuando él lo hizo. —Dios no, calma, y-yo no lo dije con esa intención,
solo que, sentí algo dentro de mi, y no quiero que te tomes como burla el eh
echo de que me hace "gracia" que te sonrojes—hice comillas con los
dedos— simplemente me parece adorable y es que... a veces no se expresarme
correctamente, es todo. — baje la mirada y caminé hacia la salida—Es por aquí—
le abrí la puerta para que saliera-
-fue extraño ver como se puso algo nervioso, aparte pensé
"como no sabe expresarse, tiene casi 10 veces mi edad" o estaba eso
pensando yo, aun así lo escuche y cuando me abrió la puerta voltee a verlo, y
no me despedí frio si no en tono normal- Te veo luego, gracias por cuidar de mi
-camine hacia la salida y comencé a alejarme, luego mientras caminaba a casa
del maestro me quede pensando en sus palabras "Sentí algo dentro de
mi"- Algo dentro de el? Ha~ ¿Cómo que? ¿Curiosidad? ¿Como su juguete para
experimentar? -me la pase hablando solo un rato, como estaba confundido y
molesto empecé a morderle el labio todo el camino, estaba sacando muchas ideas,
de varias posiblemente erróneas, pero yo seguía terco, llegue con el maestro y
me platico a detalle todo lo que paso, luego regrese a casa pero cuando estaba ahí
me sentía raro, ahora la casa se sentía muy sola, era extraño-
-cuando
se fue cerré la puerta con un golpe de frustración y sentí un vacío enorme,
decidí arreglar los cuartos donde se había quedado, al terminar me senté en mi
cama y me froté la cae con vehemencia ¿a caso acababa de arruinarlo todo? la
idea me carcomía por dentro, entonces lance lo primero que encontré a mi lado
hacia el suelo, frustrado salí por la ventana y volé lejos llegue a una parte
muy oscura del bosque donde encontré a Lynn. —Hola Lynn— dije sonriéndole
tristemente. —Hey Takao ¿Pasa algo?— me percaté de mi expresión y
automáticamente la cambie. —No nada, solo decidí dar un paseo por el bosque
¿volamos un rato? —Seguro, ya me empezaba a aburrir aquí— Nos elevamos y
volamos un rato en silencio de pronto ella habló. — ¿Seguro estás bien? Tu
vuelo es algo perezoso y da tristeza. —Si, supongo que si— estornude y casi
caigo, me elevé de nuevo. —Estas enfermo—me miró mal— Vamos a tu casa, cuidaré
de ti un rato, en los Ángeles se pasa dentro de unas horas a comparación con
los humanos que les dirán como dos días. —Entonces volamos de regreso a mi
casa-
-mientras estaba acostado me percate de la ropa que traía puesta
recordando que mi ropa estaba en casa del ángel, aun era temprano, me hice algo
rápido de comer "un ramen instantáneo" y me cambie de ropa. Luego salí
caminando hacia el rio para lavar lo que el chico me presto y lo colgué en un árbol
bajo el sol. Alrededor de 2 horas después ya estaba seco, lo doble y lo guarde
en una bolsa, y decidí irme caminando hacia la casa del ángel, tarde como unos
35 minutos en llegar yendo a un paso rápido y fijo sin pararme a nada. Cuando
llegue me quede observando la puerta un muy bien rato pero algo me impedía
tocar, al final colgué la bolsa en la puerta, toque y empecé a caminar a un
paso muy lento de regreso hacia mi casa, inconscientemente caminaba lento con
la esperanza que el ángel saliese y me detuviese para hablar, pero no entendía
porque quería verlo, tal vez solo aclararar las cosas, pues el me caía bien-
-escuche
que tocaban la puerta. —Lynn ¿Puedes bajar a ver quién es? Ella obedeció y
bajo, al abrir la puerta encontró una bolsa y un chico alejándose por el
pasillo. —Hey chico, ¿tú dejaste esto aquí? — ¿Quien es?— grite para enterarme.
—Un chico muy blanco de cabello de anciano— dijo y abrí los ojos como platos,
bajé las escaleras y me pare a su lado. —Hey Ryo, ¿pasa algo?-
-escuche la voz de una chica saliendo de la casa de Takao, me
quede parado en seco y cuando Ryo se acerco voltee a verlo furico- Nada... Mañana
que estés solo vengo por mis cosas -me acerque a su oído y susurre- cuantos mas
juguetes tienes Takao~ -luego de susurrar esto empecé a caminar aun a paso
lento, estaba muy celoso de ver a esa chica en la casa de Takao, aparte salió a
abrir muy segura como si ya hubiera estado varias veces en la casa de Takao
antes, se podía notar mi enfado desde lejos, si la chica estaba viendo, seria
muy notorio que estaba molesto con el ángel-
-me
enfade mucho con él sobre su comentario, ella era mi mejor amiga, mi hermana y
nadie hablaba mal de ella, salí lo más rápido que pude pasando al lado de Lynn.
—¿Cómo te atreves a llamarla juguete?— lo acorrale como lo había hecho
anteriormente tomándolo de las muñecas—Esa chica que ves ahí, es mi mejor
amiga, es como mi hermana, y está aquí para apoyarme desde que tengo memoria,
está aquí porque ella es alguien que se preocupa por mí, y que tú te sientas
usado no es mi problema, y mucho menos de ella, no te sientas usado, porque no
te use, ¡te bese porque en serio sentí algo por ti!— me calle al instante como
si hubiera dicho algo realmente malo, lo dejé ahí y volví a donde estaba Lynn,
parpadee para espantar las lágrimas y seguí caminando con paso firme-
-me quede en silencio y con los ojos vino platos cuando afirmo
sentir algo por mi. Iba a regresar a donde estaba la chica, camine un poco y lo
detuve, cuando voltio a verme vi sus ojos llorosos y apreté fuerte su canilla
que era de donde lo había agarrado a lo cual baje la mirada – perdón… -musite y
luego lo solté de la canilla - Tu ropa ya esta lavada y doblada. Gracias... -no
hice nada luego de decir esto, solo me quede parado como poste y luego de uno o
dos segundos musite un conjuro que provocaba mucha neblina y desaparecí
caminando entre tanta de ella-
-cuando
dijo lo de la ropa vi que Lynn la tenía agarrada, la neblina apareció de la
nada y luego ya no estaba ahí. —Algo me dice que no lo voy a volver a ver— dije
con un tono serio y grave. —Algo me dice que me perdí de algo— dijo Lynn con
las manos en la cintura. —Ven, deja te cuento todo— entramos a la casa y deje
la ropa en mi habitación, le platiqué todo con detalle intentando no lloriquear
como nena-
-luego de un buen rato termine exactamente en el mismo lugar
donde conocí al Ángel. Me quede ahí por un buen rato y luego regrese a la casa.
La manera en que me disculpe no era la mejor, tenía que citarlo a algún lugar y
disculparme como es debido por lo de su amiga y por todo. Pero hoy ya solo debía
mejor dormir y esperar al mañana. Cuando llego la mañana escribo una carta y la
Envíe a cada del Ángel "Tenemos que hablar. Te veo donde te conocí a las 4
de la tarde" en ese momento ya eran las 12 del día. Almorcé, me bañe y me
cambie. Como mi cabello era algo largo me hice una pequeña coleta y así me
dieron las 2:10. Aun faltaba un rato así que decidí salir a desquitar mi coraje
practicando duro y sin descanso justo donde nos íbamos a ver. Dieron las 3:55 y
yo seguía practicando estaba ya algo sucio y sudado. Aparte de despeinado y con
algunos leves rasguños. Ni cuenta me di de la hora en ese momento –
-la
carta llego dos horas antes del encuentro, Lynn me había dicho con sus sabias
palabras de mujer que, si él no volvía yo tenía que ir hacia el, pero esta era
una oportunidad que se me brindaba, así q ir decidí tomarla, me bañé porque no
lo había hecho en dos días, me puse ropa limpia y salí con el cabello a un
húmedo, caminé por el bosque y al llegar a el lugar donde nos conocimos estaba
ahí, algo jodido, igual que cuando nos conocimos. —Tienes aspecto de vagabundo—
dije sonriendo al recordar lo que pensé cuando lo vi por primera vez en ese
mismo estado, en aquel mismo lugar-
-cuando el ángel sonrió no lo detecte y verlo sonreír me alegro
y me hizo sentir mas calmado- ¿Ya es hora? -Dije algo confundido y viéndome
como estaba, así no podríamos ir a otro lado a hablar, así que decidí que hablaremos
ahí. Me senté recargado en un frondoso árbol y voltee a verte- Siéntate -en
cuanto el peli azul se sentó voltee a verlo serio - perdón por insultar a la
chica la otra vez. Iba a darte la ropa, la vi y no se que me paso. No tenia
derecho a reclamarte nada de eso. Y bueno para mi es raro que un hombre se
pueda sentir atraído a otro por eso no pensé la posibilidad de que tu lo
hicieras por mi -incline mi cabeza en señal de disculpa-
Me
senté a su lado y comenzó a disculparse. —Perdonado, pero no quiero que vuelvas
a pensar mal de mí sin si quiera saber, dime ¿cuándo he insinuado algo acerca
de ti sin saber?— suspiré y apoye los codos en las rodillas dejando caer mi
cabeza entre ellas. —No te preocupes ya por eso, olvida lo que pasó allá, no
sabía lo que hacía—intente forzar una risa—Realmente no quería hacerlo— intente
convencerme a mí mismo con eso.-
-me quede escuchándole pero cuando sonrió se veía algo fingido
aun así correspondí a su sonrisa y afirme con la cabeza- Esta bien, olvidado lo
que paso ahí. -voltee hacia el rumbo de mi casa- sonara repetitivo pero, ¿Quieres
ir a tomar algo? -no pude evitar reír ante lo que dije, pues la misma manera
fue cuando lo conocí, que luego de pelear lo invite a tomar algo, aunque ahora
lo estaba invitando a tomar algún vino o cerveza, se noto por el tono en que
dije la palabra "tomar"-
-cuando
dijo que había olvidado lo ocurrido algo se quebró, sabía que le había pedido
eso, pero oírlo desde su boca, con su voz, era realmente deprimente. —A tomar
algo pues— dije levantándome y sonriendo ya que casi de esa misma forma nos
habíamos conocido-
-cuando me levante me di la vuelta y la sonrisa en mi rostro desapareció,
a pesar que yo quería quedar bien con el "el olvidar" lo paso no me
hacia sentir cómodo, pero si el quería olvidarlo, lo haría. Me estire y voltee
a verte- Vamos -empecé a caminar a la casa, ya estando ahí abrí la casa y fui
hacia la cocina directamente, de una alacena saque una botella muy grande de un
vino muy antiguo que me habían regalado, y saque dos caballitos de un tamaño
medianito y lo lleve a la mesa frente a mi sillón- Espera -deje ahí las cosas y
luego fui por hielo y lo puse en una hielera, y la lleve de igual manera-
-lo
vi ir y venir de la cocina con vino y una hielera, trajo un par de caballitos y
los puso en la mesita. — ¿Qué no al tequila se toma en caballitos y el vino en
copas?— dije sentándome en un sillón y ladeando la cabeza con los ojos
entrecerrados-
No tengo copas, por eso traje cabellitos, pero si quieres te
traigo un vaso o una botella de tequila de la tienda -dije en tono bromista
pero a la vez en serio y me senté a su lado esperando a su respuesta-
-reí,
esta vez no fue fingida, y me sentí cómodo. —Esta bien, está bien— lo miré
intentar abrir el vino—Eh, ¿quieres que te ayude?— dije estirando una mano para
poder ayudarlo, se negó y alce las manos como rindiéndome, lo dejé abrir el
vino, cuando lo logró sirvió en los caballitos, sonreí y tomé el mío, era un
poco pequeño, o más bien mis manos eran enormes-
-cuando por fin pude abrir el vino di un suspiro como de alivio,
serví en los caballitos ,no eran de los pequeños, si no de los medianos, y a
pesar de eso el caballito en manos del ángel se veía muy pequeño, no pude
evitar reírme, lo malo fue que cuando me di cuenta de eso yo le acababa de dar
un trago y la risa me hizo pasármelo rápido y empecé a toser entre la risa
porque este se fue por otro lado y sentí como si me ahogase unos segundos, así
que al reír tosía al mismo tiempo-
-se
empezó a atragantar mientras reía y parecía que era un anciano con
tuberculosis, solo que riéndose como loco, el no paraba y yo tampoco, nos
reímos así como por media hora hasta que me dolió el estómago y se me puso roja
la cara, cuando por fin dejamos de reírnos tome un gran trago del vino que
estaba en él caballito, estaba muy dulzón y sabía muy bien, para mi gusto tenía
mucho alcohol, lo cual hacía que fuera mejor, después de unos cuantos tragos
más comencé a delirar, a decir incoherencias y a reírme de ellas-
-Paso alrededor de media hora y no parábamos de reír y mucho
rato mas continuamos tomando y terminamos muy borrachos, el peli azul estaba
como el doble o triple de veces mas borracho que yo, pues estuvo tomando mucho
mas rápido y en mayor cantidad. Empezó a decir muchas tonterías referentes a mi
casa, a mi cabello y cosas así, el verlo así me hacia reír nuevamente mas.
Aunque yo también estaba borracho y cuando intente pararme para ir al baño di
pasos nada seguro y camine tambaleándome-
-en
ese momento todo me causaba gracia, el cabello de Ryo, la lámpara con la que me
había golpeado la vez anterior, el vaso de vidrio, el dedo que se movía cuando
Ryo se reía, todo me parecía gracioso, llegó un momento donde hasta su nombre
comenzó a darme risa, estaba muy borracho pero estaba feliz, lo vi ir hacia el
baño y me puse serio, sentí que tenía que besarlo de nuevo, ya había probado el
néctar de sus labios, y quería endulzar los míos de nuevo. Cuando salió lo
acorrale contra la pared de nuevo, parecía desubicado, no actúe ni hice nada,
solo hable. —Bésame— dije arrastrando la palabra, se escucho más como un
susurro, mis ojos miraban a los suyos intensamente-
-iba saliendo del baño mientras caminaba muy torpemente y de la
nada sentí un empujón y cerré los ojos, cuando los abrí vi al ángel acorralándome,
se le empezaba a hacer costumbre acorralarme contra las paredes. De la nada
dijo como susurro y con alargando la palabra "Bésame", abrí los ojos
como platos, pero estaba tan borracho que no razone, usualmente cuando estaba
borracho me ponía caliente, me sonroje y me quede viéndole unos segundos y
luego me acerque, aunque no me atreví a besarlo incluso borracho pero si cerré
los ojos, estaba entre "Lo beso, No lo beso, Porque lo voy a besar, Somos
hombres, ¿Lo beso?" -Repetí eso una y otra vez en mi mente en cuestión de
segundos-
-se
acercó cerrando los ojos sin besarme, para mí fue una tortura de unos diez
segundos, apreté los dientes e hice desaparecer la distancia que había entre
nuestro labios, estaba muy borracho y muy excitado estando tan cerca de él,
tenía calor, el beso no fue muy profundo, solo roce mis labios con los suyos y
me separé de inmediato recordando lo que había pasado, bajé la mirada un
momento y luego volví a mirarlo a los ojos-
-al cerrar mis ojos y esperar mi corazón estaba latiendo demasiado,
estaba muy nervioso, en eso sentí el rose de sus labios con los míos, pero solo
eso, el rose. Cuando el ángel se separo abrí los ojos vi que bajo la mirada y
luego la regreso a mis ojos, mi rostro estaba sonrojado y mi cuerpo muy excitado,
quería mas, en ese momento empecé a olvidarme que éramos hombres, incluso de lo
que hablamos, me mordí el labio inferior y me quede viéndole por unos 2 o 3
segundos, para luego cerrar los ojos y rápidamente volver a juntar mis labios
con los de el, aunque aun estaba algo inseguro así que solo lo bese por unos
segundos y luego me aleje de este, desviando la mirada, sin decir nada-
Volvió
a besarme un momento, no quería solo un roce inocente, estaba muy caliente y
tenía ganas de más, desvío la mirada y giro la cabeza, con una mano tome su
barbilla y la dirigí hacia mi otra vez, lo bese con el deseo que tenía
guardando desde que lo bese por primera vez totalmente sobrio, dejo de
importarme casi todo, no quería que se apartara, y no iba a permitir tal cosa-
-su mano se acerco a mi barbilla, a lo cual voltee de reojo y
luego este me volvió a besar, era un beso apasionado con mucho deseo, al cual correspondí
de la misma manera, al inicio solo tenia mis manos a mis costados pero conforme
la situación empezó a calentarse y el beso a ponerse mas apasionado empecé a
subir mis brazos por sus espalda y así terminaron rodeándolo por el cuello, el
simple echo de besarlo comenzaba a excitar mi miembro mas rápido de lo usual-
-sentí
sus brazos rodear mi cuello y mi cuarto estaba totalmente caliente,
respondiendo de manera obvia. Introduje una mano debajo de su camiseta algo
vacilante, roce su lengua con la mía y sentí un cosquilleo fuerte justo debajo
de mi vientre, mi miembro alborotado respondió hacia la situación, suspire,
necesitaba aire, me separé él escuchando el chasquido de nuestros labios al
separarse, lo miré como preguntándole « ¿más?» me mordí el labio inferior
deseando que retomara el beso-
-el sonrojo en mi rostro ya no se distinguía si era por lo
borracho o por la situación. Cuando el mayor de separó del beso un sonido rompió
el silencio. Su mano de había introducido anteriormente bajo mi camisa. Como
todo hombre cuando esta excitado yo ya no estaba razonando, solo empecé a
dejarme llevar Su mirada era como si e dijera "bésame" y con la
mirada perdida e acerque a sus labios, le mordí el labio inferior a el y luego
volví a besarlo con mucho deseo –
-retomó
el beso y respire profundo aliviado, sus piernas se enroscaron en mis caderas,
avance a trompicones hacia su habitación que no estaba muy lejos, lo dejé caer
en la cama y me subí encima de él a rodillas y manos, lo besé con fervor y desesperación,
la ropa comenzó a estorbar y le saque la camiseta por los brazos, comencé a
tocar su torso desnudo mientras lo besaba, estaba excitado y me sentía más vivo
que nunca-
-mi cuerpo empezó a moverse por si solo. Mis piernas terminaron
alrededor de sus caderas y cuando me di cuenta ya estábamos en mi cuarto, y el
me estaba quitando la camisa lo cual no impedí. Empezó a tocar mi torso última
el beso continuaba, solo con pausas para respirar. Mis manos buscaron quitarle
la camisa a el y lo logre. Ahora ambos estábamos medio desnudos –
-me
saco la camisa por los brazos y yo no lo detuve, introduje una mano en su pantalón
mientras con otra acariciaba su torso, seguía besándolo, todo se había puesto
muy caliente y en ese momento no deseaba estar en ningún otro lugar, desabroche
la cremallera de su pantalón e intente sacárselo lo más rápido posible-
-al principio si me sobresalte un poco al sentir su mano en mi pantalón
pero no hice nada para evitarlo, cuando abril mi pantalón no fue difícil sacar
mi miembro que estaba ya erecto y palpitante. Apenas empezó a tocarlo y no pude
evitar jadear un poco sus manos de sentían muy bien. A pesar que chicas lo había
echo antes, esta sensación era mil veces mejor mas excitante mas todo –
-tome
su miembro erecto con una mano y seguí con lo mío, besaba su cuello y su pecho,
el jadeaba y era como música para mis oídos, mi miembro estaba igual o peor,
pero estaba dentro de mi pantalón, me molesto y me lo saque de una movida,
sentí como se venía en mi mano provocándome más, mordí su oreja y la lamí sin
importar si era sutil o no-
-El estaba haciendo demasiado a la vez. Sus besos y su movimiento
en mi Miembro, ni siquiera pude avisarle que me venia simplemente me vine en su
mano. Lo vi sonreír y yo desvié mi mirada agitado... Pero apenas voltee mi
cabeza y este mordió mi Oreja y la lamio, fue algo agresivo a lo cual me dolió
pero a la vez fue placentero. Mi miembro no tardo nada en empezar a ponerse
erecto de nuevo. Avente al chico para que quedara sentado y lo vi por un
momento, luego baje mirada a su miembro el cual vi por un momento. Me quite el
pantalón y luego me agache, tome su miembro con mi mano y luego acerque mi boca
para empezar a lamerlo y chuparlo-
-acercó
su mano y luego su cabeza hacia mi miembro, abrí los ojos como platos cuando
comenzó a chuparlo y lamerlo, me tape la boca y miré hacia arriba, cerré los
ojos con fuerza y tome la cabeza del peliblanco, me deje caer hacia atrás con
las piernas abiertas y él entre ellas, aferre mi mano a su cabello y gemí con
fuerza, no podía respirar, no pude contenerme más t ahogue un grito de excitación,
siguió con los suyo y apenas pude decir. —M-me voy a venir— cerré los ojos con
fuerza de nuevo sintiendo su cabeza en movimiento y su boca haciendo maravillas
con mi miembro-
-en el momento que decidí hacerlo ni siquiera estaba pensando
con claridad, me deje llevar por la excitación del momento. Incluso la pena de
fue o al menos una parte. A pesar de que nunca había estado con un hombre no se
me hizo difícil hacerle una felación. Cuando escuche que se iba a venir levante
mi mirada hacia el, mi rostro tenia las mejillas sumamente sonrojadas. Continúe
con la felación hasta que este se vino, tenia pensado retirar mi boca antes
pero no alcance y por la sorpresa me ahogue un poco con su semen lo cual me
hizo retirarme de su miembro tosiendo y tomando aire agitado-
-intente
controlarme para que su boca se apartara de mi miembro cuando me viniera, pero
cuando me miró desde abajo no pude aguantar más y me vine en su boca, se apartó
tosiendo y limpiándose la boca. —Lo siento—dije poniendo cara de preocupación,
tenía el miembro erecto y la cara pintada de rojo, no me importó que me hubiera
venido en su boca, lo volví a tumbar en la cama y me puse sobre él, lo besé
bruscamente y no preste atención a su aliento a alcohol distorsionado, lo miré
a los ojos, quería entrar en él, quería sentirlo y disfrutar lleno de vigor excitación
y placer, sus ojos estaban algo vidriosos y sonreí sin dejar de mirarlo-
-lo escuche y le sonreí como diciendo "no te
preocupes", limpie mi boca y el ángel me tumbo luego de esto nuevamente en
la cama, a pesar de tener una mezcla de su semen y el olor a alcohol en mi boca
el me beso, con brusquedad y pasión, el único que aun tenia ropa era tu pantalón
puesto que solo yo me quite el mío. Así que mientras me besaba intente bajar su
pantalón, empecé recorriendo su espalda hasta llegar a los bordes del pantalón
a intente bajar junto con sus boxers pero no pude por la posición en la que estábamos-
-note
que intento bajar mi pantalón, me puse de rodillas y me lo saqué, volví a
besarlo con aún más deseo y pasión, los efectos de alcohol y de la excitación
hacían un fuerte efecto en mí, acaricie su miembro con las pintas de mis dedos
y luego lo tomé con una mano, comencé a mover mi mano lentamente mientras lo
besaba en los labios y en cuello, lamiéndolos sin piedad-
-los jadeos eran constantes y placenteros al igual que las
sensaciones que la combinación de el alcohol, la excitación y las caricias que
me daba el mayor, estaba demasiado caliente que solo pensaba en que quería mas,
quería aun mas, quería ser uno con el. Cuando nos separamos del beso para tomar
aire me quede viéndole a los ojos y me mordí el labio inferior mientras con mi
mano hacia un poco para atrás mi cabello que estorbaba en mi rostro el cual ya
estaba algo húmedo por el sudor que nuestros cuerpos provocaban, al ángel de
igual manera estaba sudado-
-nos
separamos y lo miré a los ojos igual q ir el a mi, se apartó el pelo y se
mordió el labio provocándome, me agaché y coloque sus piernas al rededor de mis
caderas, lentamente entre en él y nos volvimos uno, ambos jadeábamos, y vi unas
lágrimas caer de sus ojos, me acerqué a si oído jadeando. —Si te duele,
avísame— lo embestí no tan fuerte para no lastimarlo, bese su cuello y
suavemente sus labios, tan solo verlo me provocaba una ola de calor por todo el
cuerpo, estaba sudando y unas gotas cayeron por mi frente, mi pelo estaba
húmedo y debido al sudor estaba de un azul un poco más oscuro, el de Ryo se
veía de un tomo de gris debido al sudor que también lo empapaba-
-luego de cruzar miradas arrastro mi cuerpo un poco hacia el
abriendo mis piernas para que rodearan su cadera, cuando hizo esto me puse algo
nervioso lo cual me tenso y cuando el Takao empezó a penetrarme no pude evitar
lagrimear, al tensarme hice que fuese mas doloroso, era mi primera vez de esta
manera, así que estaba muy apretado, empezó a moverse lentamente, me dijo que
le dijera si me dolía, y si me estaba doliendo pero me daba pena decírselo en
ese momento, así que decidí callar entre gemidos de dolor y placer ante cada
una de sus embestidas que iban aumentando de fuerza y velocidad al igual que
mis gemidos a la par con estas, el sudor que resbalaba de su cabellera-
-comenzó
a gemir cada vez más fuerte, llegó un momento donde lo embestí demasiado fuerte
y ahogo un grito enterrando las uñas en mi espalda, lo besé con necesidad y
acariciando su rostro y su cuarto con ambas manos. Salí de él y sin suspiro se
escapó de mis labios, bajé la cabeza para hacer con su miembro lo mismo que
había hecho él, pero no simplemente baje, bajé besando y lamiendo su pecho y
estómago hasta llegar a mi objetivo, lo lamí y lo introduje en mi boca, sentí
sus piernas tensarse a ambos lados de mi-
-conforme la situación avanzaba el perdió el control de las
embestidas y empezó a embestirme demasiado fuerte, lo cual provoco que le
arañara la espalda y enterrara mis uñas en esta soltando un gemido ahogado
entre algunas lagrimas a la vez. Salió de mi interior y abrí mis ojos viéndole
de reojo, en ese momento el chico comenzó a bajar con besos desde mis labios
hasta mi miembro y empezó a hacerme una felación, la sensación de su boca en mi
miembro me hizo sentir electricidad en todo el cuerpo, mis piernas se tensaron
y mis manos fueron hacia mis costados agarrándose de las sabanas, a la vez que arquee
un poco mi cuerpo –
-su
espalda se arqueo hacia mi cuerpo, y seguí chupando, acaricie su estómago, me
aparté mirándolo, todo su cuerpo estaba muy caliente y empapado en sudor, subí
y me tumbé a su lado, lo abracé con los brazos y las piernas tapándolo con mis
alas, bese su cuello y su mentón-
-sus manos comenzaron a acariciar mi estomago, cuando sus manos
recorrieron todo mi estomago y parte de mi abdomen el se tumbo a mi lado y me
abrazo cubriéndome con sus alas como si fueran una cobija para ambos. Empezó a
besar mi cuello y luego mi mentón, cuando el beso mi mentón yo acerque mis
labios a los suyos para besarle con deseo, entre ese beso le di una o dos
mordidas a sus labios y una a su lengua-
-se
giró y me besó, le regrese el beso mientras el mordida mi labio inferior y mi
lengua, adentre aún más mi lengua en su boca sintiendo sus labios contra los
míos frotándose agresivamente, mordí su labio y el mi lengua, sonreí y bese su
nariz levemente, me quedé mirándolo, sonriendo-
-luego de un beso lleno de mordidas Takao se quedo viéndome a lo
cual cuando lo vi directamente a los ojos me sonroje- ¡¿qué?! -dije como a la
defensiva pero en un tono chiveado, aparte que se podía notar eso con el rubor
en mis mejillas, me moví levemente para acomodarme y me dolió levemente el
recto, seguramente mañana estaría adolorido-
-sonreí
cerrando los ojos —Nada— bese su nariz, lo miré y luego lamí su nariz. Se
acomodó y lo abracé con fuerza pegándolo a mi, cerré los ojos sátira do el olor
de su cabello, olía a sudor pero a otra cosa que lo distinguía, era un olor
embriagante, modo su oreja para molestarlo un poco-
-hice un sonido similar a un puchero y abrí un poco mas mis ojos
cuando beso mi nariz y mi sonrojo empeoro con su lamia en mi nariz y su mordida
en mi oreja- Mo! -trate de voltearme quedando así ahora dándole la espalda al ángel,
con mi movimiento me daba cuenta que mañana amanecería adolorido, y aparte de
eso seguramente con una fuerte resaca. Cuando desperraría mañana seguro me caería
el 20 o me daría cuenta de lo que acababa de pasar porque en ese momento no pensé
en ello solo lo hice. Cuando me acomode de espalda cerré mis ojos y agarre aire
profundamente-
-poco
a poco me quede dormido con el entre mis brazos, sentía el calor de su cuerpo
desnudo contra el mío. Cuando desperté seguía abrazándolo de la misma manera,
él estaba dormido, cuando me senté un fuerte dolor de cabeza se apoderó de mí.
—Agh, la grandísima mierda— sentía mi cabeza punzante a punto de explotar,
cuando me di cuenta que estaba en una cama, desnudo, con Ryo a mi lado (desnudo
también) fruncí el ceño— ¿qué pasó aquí? Me baje de la cama con la resaca a
flor de piel, fui al baño y busque unas pastillas en las pequeñas puertas
debajo del lavabo, me las trague con agua del grifo y sentí un pequeño alivio
que s roba propagando por mi cuerpo, regrese al dormitorio, Ryo tenía los
labios ligeramente separados y los ok si tranquilamente cerrados, su
respiración era tranquila, al verlo sonreí y me volví a acostar a su lado
abrazándolo de nuevo-
-sus alas eran demasiado cómodas y calientitas, cuando menos me
di cuenta ya estaba profundamente dormido, a la mañana siguiente cuando el ángel
se levanto estaba yo tan profundamente dormido que ni siquiera lo sentí. Cuando
este regreso a acostarse a mi lado empecé a despertarme a lo cual abrí mis
ojos, al verlo a mi lado mis ojos se pusieron como platos y al observar con
detenimiento que estaba desnudo mis ojos mas que platos ahora estaban
totalmente grandes- ¿Pero que? ¡¡¿Qué haces en mi cama?!! -dije exaltado apenas
hable y sentí un dolor inmenso por la resaca a lo que lleve mi mano a mi
cabeza- tsk... -luego de ello me quise sentar pero un fuerte dolor en el ano me
lo impidió, a lo cual me quede perplejo pensando "¡pero que mierda paso en
la noche!", voltee a verte y fruncí el ceño- ¿Qué carajos me hiciste
anoche?! -dije algo exaltado sin poder levantarme, tan solo me aleje un poco ya
que estábamos muy juntos, como yo también estaba desnudo eso me confundía aun
mas, y entre el dolor en mi trasero y la resaca no sabia cual me molestaba mas
en ese momento-
-se
apartó con trabajos y entonces fruncí el ceño. —Nada que no quisieras— vagos
recuerdos volvieron a mi mente—Tu también me hiciste cosas ¿y me ves enfadado?
No, ¿cálmate quieres? No eres un juguete— bese su mejilla y me dirigí al baño,
tenía que orinar-
-no recordaba casi nada, me tire en la cama boca abajo luego de
escucharlo y cerré los ojos tratando de recordar, pequeños fragmentos vinieron
a mi mente, cuando empezó a tocarme y me vine, cuando le hice el oral y cuando
me penetro tan duro que gemí de dolor, mi rostro se puso de un rojo sangre
totalmente, me levante con dificultad y adolorido, sentía las piernas débiles,
fui hacia mis cosas vi mi ropa tirada, la recogí y me puse los boxers solamente
un pantalón seguro dolería por lo apretado o eso pensé, luego me eche
nuevamente en la cama boca abajo me cobije con la sabana tapándome del torso así
abajo y con una almohada cubrí mi nuca y la tome con ambas manos, mi rostro
quedo contra la cama, estaba muy sonrojado "Tuve relaciones con el ángel y
yo fui el pasivo a lo que recordaba, seguro recordaría todo con detalle cuando
pasara la resaca.-
-en
el baño al darme la vuelta vi unos rasguños en mi espalda, sonreí. Cuando salí
del baño regrese para vestirme, encontré a Ryo tumbado boca abajo y después de
vestirme solo de la parte de abajo me incliné y bese el centro de su espalda.
—Mira—susurré en su oído esperando a que se levantara para darme la vuelta y
enseñarle las marcas de sus uñas, cuando la luz dio en su cuello descubrí unos
moretones de chupetón que seguramente había causado yo. —Y no me hagas
caso—dije dándole la espalda para que viera los rasguños—Pero hay unos
moretones en tu cuello-
-cuando Takao regreso y beso el centro de mi espalda un gran escalofrió
recorrió mi cuerpo. Me voltee de lado para verlo, efectivamente tenia unos
rasguños algo fuertes en la espalda y algunas marcas de donde encaje las uñas,
a lo cual desvié la mirada y este afirmo que tenia chupetones así que me
levante caminando poco a poco y quejándome hacia el espejo de la habitación y
logre verme los chupetones no sabia que decir, sin voltear a verlo le respondí-
Solo estábamos demasiado ebrios por eso paso todo esto. Solamente fue eso
entendido!! -mi pulso estaba acelerado, pase saliva y al Regresar mi mirada
hacia la cama todos los recuerdos vinieron a mi mente de manera muy clara, el
solo recordarlo empezó a hacer hervir mi sangre y camine rápido al baño pues no
miembro estaba empezando a erectarse. Y lo quería evitar, camino al baño
intente que el ángel no me viese –
-me
grito y yo me reí mientras se iba hacia el baño con la parte delantera de su
bóxer exageradamente levantada. —¡Repítetelo hasta que te lo creas!—dije seguro
de que me había escuchado como respuesta para lo que me había gritado antes de
salir, sonreí y me tumbé en la cama mirando el techo, tenía sed, así que fui a
la cocina y me serví agua en un vaso, esperando a que saliera del baño-
-escuche su respuesta y lo arremede en susurro. Di un suspiro e
intente mentalizarme y no seguir recordando eso. Logre calmarme y la erección
empezó a bajar. Espere a que se bajara totalmente para poder hacer del baño.
Luego de ello vi en el botiquín las pastillas para dolor, las trague en seco y
luego saque algo de vaselina, no podía creer lo que iba a hacer. Tome un poco y
la puse por debajo de mis boxers en mi recto y así al terminar guarde todo y
salí del baño. Olía mucho a sudor, necesitaba un baño pero estaba más cansado así
que decidí ir a acostarme. Al salir vi a Takao sentado en la cama, estaba
despeinado y se veía muy sexy, pase saliva y desvié la mirada hasta llegar a la
cama. Intente sentarme pero no pude y un quejido de dolor salió de mi boca a lo
cual me deje caer en la cama y luego me voltee boca abajo- Esto es tu culpa...
-susurre-
-se
quejaba, era obvio que le dolía por lo de anoche, sonreí al ver que se acostaba
boca abajo en la cama. —Anoche no parecías tener intenciones de echarme la
culpa— bese su espalda de nuevo, me recosté en la cama con los brazos detrás de
mi cabeza, mirándolo-
-volvió a besar mi espalda y mi piel se puso como gallina unos
momentos- Pero anoche estaba demasiado ebrio, aparte ¿sabes lo que acaba de
pasar? Tuvimos sexo entre 2 hombres, ¿entiendes eso? -no use hacer el amor
porque yo no admitía sentir algo por el chico y culpaba al alcohol y la
calentura del momento-
-alce
una ceja y solté una carcajada —Claro que lo sabía, pero ayer te veías muy
animado— decidí jugar con él un poco— hasta dijiste que me querías— apreté los
labios para no reírme y esperar su respuesta, se sobresaltó y levanto la cabeza
de golpe haciendo que la almohada cayera al suelo-
-yo no recordaba nada eso. ¿Yo dije eso? "pensé" y me
quede viéndole unos segundos- No te creo yo no le diría eso a un hombre y menos
a ti -dije para molestarlo y Regresarle la jugada –
-reí
divertido. —Aha, y yo soy virgen— me miró mal, lo cual me dio más risa aún. Su
espalda desnuda me daba demasiada tentación, volví a besarla pero dejándole una
marca, sonreí con una ceja levantada esperando su reacción-
-me volvió a besar la espalda y sentí que me hizo un chupetón
intente aventarlo con mis manos- ya detente -mis mejillas estaban levemente
sonrojadas, tome las sabanas de un lado y me las eche encima cubriéndome al 90%
solo deje mi cabeza descubierta- Por tu culpa estoy adolorido así que ve a
hacer algo para comer -dije en tono de berrinche sin darme cuenta que estaba
hablando así en ese momento-
—Con
gusto princesa—me levante e hice una reverencia con aire burlón, salí de la
habitación y fui a la cocina, no tenía camisa y me sentía libre, prepare huevos
estrellados y pan francés, tome un jugo de naranja del refrigerador y lo puse
todo en la mesa. — ¿Puedes venir solo o necesitas que te cargue?—grite desde el
comedor para que escuchara, en parte era broma, pero por otra parte era cierto-
-me quede acostado riéndome solo de manera sarcástica por lo que
el había echo, luego de un rato me llamo pero por su manera de hacerlo me
moleste y mordí mi labio inferior, luego me levante y baje por mi mismo sin
contestarle, pero apenas camine un poco afuera de la habitación y no pude
sostener mas las piernas aparte de que el dolor era mucho, intente no caer y
para tener equilibro me agarre de la pared. Luego de esto seguir caminando y
llegue a la cocina, vi la silla y el pensar en sentarme no me gusto así que me
quede viendo la comida, tampoco tenia fuerzas para estar parado por lo cual
puse una cara de fastidio-
-lo
miré observar la comida como pensando si sentarse o no. —No lo pienses tanto,
mejor preocúpate cuando tengas que defecar después de comer, por ahora siéntate
y disfruta de la deliciosa comida que te prepare— le di un mordida a mi pan
francés, migajas de pan y granitos de azúcar se quedaron en mis labios, pase la
lengua por ellos y luego los mordí, lo miré y alce las cejas-
-cuando me hablo de ir al baño mi cara se puso como de susto y
suspire resignado, me senté y voltee a verlo justo cuando mordió su pan, el se relamió
los labios y luego los mordió, me quede viéndole como perdido y pase sale,
luego regrese en mi y voltee mi mirada a la comida, agarre un pan francés y lo partí
en dos. Luego a una mitad le eche algo de huevo y lo mordí, debo decir que
estaba muy rico, era un saber muy exquisito, usualmente yo comía todo de latas
y cosas instantáneas, así que esto era muy rico para mi, el dolor era algo
fuerte pero trataba de ignorarlo-
-mire
como mordía su pan con huevo, mordí mi labio y miré mi pan, le di otra mordida
y pasó lo mismo con las migajas y el azúcar, me senté y me serví jugo de
naranja, tenía sed aún así que cuando me empine el vaso de cayó un poco por los
costados. —Bleh, mierda—me limpie la boca con el dorso de la mano y sentí el
frío del jugo en el pecho, estaba pegajoso—Guacala, ya vengo, intenta...
intenta sentarte—fui al baño y con una tía llora húmeda me seque el pecho y me
enjuague la cara-
-trataba de no verlo comer, y ya sentado yo seguí comiendo
mientras este se levanto para ir a limpiarse el jugo, me dio risa como le daba
asco algo de jugo pero ayer me beso a pesar del olor al alcohol y su propio
semen en mi boca. Yo comía rápido aparte de que tenía hambre y para cuando el ángel
regreso ya solo me faltaba terminarme el juego, casi que me lo trague todo de
tan rápido que comí-
-cuando
regrese ya casi se había terminado todo. —Wow, parece que te gustó—dije feliz
viéndolo lamer sus labios después de terminar su jugo. Me senté para comer lo que
me faltaba, entonces un pensamiento vino a mi mente «¿y si todas las mañanas
fueran iguales a estas?» al pensar en ello sonreí, seguí comiendo y cuando
termine tome los platos de ambos y los lleve al fregadero, los lave todos y
cuando regrese seguía sentado en la mesa-
-afirme cuando me dijo que si me había gustado. El ángel termino
su comida, fue a lavar los trastes y para cuando regreso yo seguía sentado en
la mesa pensando en si irme a dar una ducha o no. Cuando este regreso voltee a
verlo- Creo que me iré a duchar -le dije de la nada y me levante caminando a
paso lento pero seguro hacia el baño-
-lo
miré vacilante con una ceja levantada. — ¿quieres que te ayude—dije con el tono
más dulce que pude sacar. Lo miré esperando su reacción mientras levantaba los
manteles de la mesa y jugaba con los cuadritos de mi abdomen-
Si como no -dije sarcástico mientras seguía caminando hasta
llegar al baño, al cual entre y cerré la puerta sin seguro. Me quite el bóxer
que era lo único que traía y abrí el agua, quería un agua fría, esto me ayudaría
también para la resaca que ya era casi nada pero por si acaso. No era agua
helada, si abrí un poco la caliente pero no mucho-
Cuando
escuche la regadera entre sigilosamente al baño, y me senté en la taza, el no
podía verme pero yo lo veía a través de la cortina traslúcida adema había una
ventana del otro lado que dejaba entrar la luz, entonces yo veía su silueta perfectamente-
-primero me quede ahí remojándome en el agua, luego de un poco
tome el champo y me eche en la cabeza, me talle la cabeza y luego intente
agarrar el jabón, el cual se resbalo y cuando me agache mi cadera y mi trasero
me dolieron, me queje por eso y cuando me levante suspire y empecé a enjabonar
mi cuerpo, empecé poco a poco primero desde mis hombros, todo mi abdomen, mi
estomago, empecé a bajar hacia mis piernas y al final empecé a lavar mi miembro
y mis glúteos. Al parecer desde ayer mi miembro estaba sensible medio se quería
emocionar pero lo controle-
-observe
mordiéndome el labio como recorría su cuerpo con el jabón, cuando abrió la
llave para enjuagarse abrí la cortina rápido y bese sus labios mientras él
cerraba los ojos para que el champo no entrar a sus ojos, salid el baño y me
recosté en la cama de su habitación, jugué con el agua que había en un vaso en
la mesita de noche, luego me aburro y salí a merodear por la casa-
-iba a abrir el agua cuando de la nada sentí un rose en mis
labios, el ángel me acaba de besar, no podría abrir los ojos por el jabón
intente agarrarlo pero no pude y molesto dije en tono fuerte pero sin gritar- ¿Podrías
dejarme duchar? -abrí la regadera y cuando estaba completamente enjuagado salí
con una toalla en el torso y fui hacia el cuarto, el ángel no estaba ahí, quien
sabe donde andaría, tome boxers limpios y una camisa de manga larga muy pegada
y un pantalón algo flojo y me vestí dejando la toalla ahora al rededor de mis
hombros-
-volví
a la habitación y Ryo se estaba vistiendo de espaldas a mi, me recargue en el
marco de la puerta con los brazos cruzados sonriendo y mirando su cuerpo lleno
de ropa, se hecho la toalla a los hombros, y se dio la vuelta, yo seguía mirándolo
embobado-
-cuando me di la vuelta ahí estaba el ángel parado, me
sobresalte al verlo tan de repente- No me des esos sustos, ¿me quieres matar?
-suspire y empecé a secarme el cabello, cuando me quite la toalla el cabello
quedo muy despeinado –
-se
pudo la toalla en la cabeza tapando su cara, me acerqué a él y cuando se quitó
la toalla yo estaba en frente de él mirándolo hacia abajo, lo tomé por la
barbilla con mi dedo índice y pulgar haciéndolo mirarme a los ojos, sonreí
levemente y me acerqué a él a pocos centímetros de sus labios-
-me quite la toalla y nuevamente me saco otro susto, estaba mirándome,
su mano me tomo de la barbilla y me hizo voltear a verle, nuestros labios casi
se rosaban y podía sentir la respiración del contrario muy cerca, justo en ese
momento sonó mi celular y lo use de pretexto quitándome y yendo a contestar-
-se escuchó el teléfono y alce las cejas, como retándolo
a alejarse y entonces fue a contestar, lo miré mientras contestaba, estaba
sonrojado y se veía malditamente adorable-
-al verme de esa manera sentí como esa
mirada de mi madre cuando me decía "si te vas te voy a castigar, a lo cual
decidí voltear a otro lado- ¿Si? A maestro hola, si, si, si. Mañana a las 4?
Perfecto. Adiós -esa fue toda mi conversación, el maestro quería verme, dice
que era algo importante sobre el demonio con el que pelee-
-cuando terminó la llamada me acerqué a él —Vas a pagar
por evadir mi beso— lo jale de la espalda y de la nuca para pegarlo a mi,
acerqué mi rostro a él y lo besé, primero suavemente y luego mordí su labio muy
suavemente. Lo vi a los ojos, estaba bañado en rubor y levante una ceja,
retándolo a alejarse de nuevo, cosa que no haría-
-apenas colgué y termine en brazos del ángel,
con nuestros labios rozándose, cuando mordió mi labio y luego se alejo me relamí
el labio por instinto y luego desvié la mirada, si el ángel iba a jugar yo también,
no me gustaba dejarle las cosas fácil a nadie y el no seria la expresión, lo
empuje y comencé a caminar hacia la cama de mi cuarto para sentarme-
-solo me ponía las cosas más fáciles, lo seguí a la cama
y lo tumbé debajo de mi atrapándolo de las muñecas, me acerqué a su rostro. — ¿Quieres
jugar?— bese su cuello haciendo que su cabeza se hiciera hacia atrás—Te
enseñaré cómo se juega. Tanta solo bese su cuello de nuevo y la comisura de sus
labios, modelo su labio y luego lo besé repetidas veces, lamí su mejilla y
luego su nariz, lo miré a los ojos alzando las cejas-
-cuando me tumbo suspire pero no pude
evitar reírme como burlándome cuando me pregunto si quería jugar. Empezó a
besarme de manera consecutiva y lamer mi mejilla y nariz, cuando me miro a los ojos
fingí ceder antes el y me acerque a besarlo pero apenas el beso empezó y mordí
con algo de fuerza su labio inferior pero sin sacarle sangre, y luego me separe
y sonreí alzando yo mis cejas-
-alzo las cejas retándome, reí divertido y lo besé más
agresivamente, mordiendo su lengua y su labio inferior, bajando por su cuello y
sus clavículas. —No me retes niño— le dije antes de introducir una mano en su
camiseta ajustada, sintiendo su piel fría-
-lo vi reír y luego besarme, cuando me volvió
a morder me mordí yo solo el labio y el respondí en un tono sarcástico y juguetón-
¿A no? ¿Y porque? -en eso su mano se metió por debajo de mi camisa, como estaba
muy ajustada eso le dificultaría moverla dentro. A pesar que me sonroje trate
de ignorarlo, no creí que avanzara mucho pues yo seguía lastimado de "ahí"-
-su respuesta me dejó atónito, entrecerré los ojos y
apreté los labios. —Tú sabes por que— dije refiriéndome a su dolor de anoche,
alce una ceja y lo apretuje contra la cama, lo besé sin piedad acariciándolo
sobre la ropa-
-escuche su respuesta y sabia que tenia razón,
mientras el acariciada mi cuerpo por encima de la ropa, a pesar de lo sonrojado
le respondí- Si realmente te gusto lo que paso anoche me vas a tener que cuidar
o no podre volver a pasar. No creo que me quieras lastimar -dije muy seguro de
mi mismo y me sonroje mas al decir esto y pensé "lo que acabo de decir...
es como decirle que lo volvería a hacer con el estoy loco"-
—Fue tu culpa por apretarte tanto, además fue tu primera
vez así— bese su cuello y no me aparté de ahí—Jamás te haría ningún daño serio—
bese sus labios delicadamente más con cariño que con deseo, seguí sintiéndolo
por encima de la ropa-
-el me culpo pero como se supone que me
pusiera si fue tan repentino en ese momento, cuando menciono primera vez me avergoncé
bastante, pero lo que me hizo abrir los ojos como platos era "daño
serio" fue la palabra me hizo aplacarme, deje de retarlo, correspondí a
sus besos y luego lo quite de encima y busque una excusa- Deberías bañarte,
hueles a sudor
-gruñó de disgusto. —Bah, entonces me voy— salí de la
habitación dejándolo ahí en la cama, salí de la casa para ir a mi departamento,
me bañe en la tina de nuevo y me puse ropa limpia, casi no había dormido, así
que me dormí un rato en mi cama antes de volver-
-al parecer mi comentario lo ofendió demasiado,
se fue y suspire. Cuando le dije bañarse me refería a mi casa, pero aproveche
que se fue para ponerme nuevamente pomada y luego dormirme boca abajo un rato,
para descansar toda esa área. Luego de un rato me desperté y estaba todo
oscuro, no se veía nada, pues no había ni una luz prendida y como mi casa
estaba a mitad del bosque no había luces afuera, solo la de la luna. Pues ya
era de noche-
-sin fijarme me desperté hasta el día siguiente, eran cerca
de las dice del día y me tocaba trabajar en el café, salí vestido y cuando
llegue ahí estaba Takumi. —Llegas tarde— me dijo. —Lo siento, me quede dormido—
dije, el me miró incrédulo. —Este bien, comienza secando las copas mojadas. —Si
señor— obedecí a lo que me dijo y puse manos a la obra-
-me quede despierto un buen rato, hasta el
amanecer como a las 12, fui a la cocina e intente hacerme un huevo revuelto,
estaba un poco quemado, pero aun así me lo comí, le eche salsa de soya para
poder simular el sabor. Luego de almorzar me cambie, ya estaba mucho menos
adolorido, aun me sentía algo adolorido pero ya podía caminar bien, me quede
viendo la televisión hasta las 2 maso menos y luego decidí ir a buscar a mi
maestro a ver si lo podría ver antes para luego ir a ver al chico, quería
aclarar una duda que tenia-
-mi turno comenzaba a la una y terminaba a eso de las
cinco, trabaje por dos horas hasta que necesite un descanso, me senté en una de
las mesas por un momento antes de volver a trabajar, no dejaba de pensar en el
chico peliblanco, tan lindo y sonrojado cuando lo tocaba, quería estar con el,
pero a él no parecía agradarle mucho la idea «aunque de alguna forma había
afirmado querer acostarse conmigo de nuevo» pensé, en eso entró una bola de
clientes turistas maravillados con el local y los Ángeles meseros-
-llegue a con mi maestro como a las 3
caminando a un paso lento y calmado. El estaba ahí, empezamos a hablar y
termine de hablar con el a las 4:10 maso menos. Decidí ir a buscar al ángel,
ahora tenia que hablar con el antes de las 9. Mis vacaciones fueron terminadas
forzosamente al parecer en el pueblo de Okinawa habían muerto varios de los
cazadores de demonios, cuando derrote a ese demonio se supone mis habilidades subieron
a nivel SSSS (S4) pero ahora necesitaba practicarlas o de un solo ataque me podría
desmayar. Así que mi maestro me quería mandar a Shibuya para poder ir entrenar
a un campo especial yo solo, donde un maestro me iría poniendo pruebas, pero me
iría a las 9 y tenia que avisarle al ángel. Camine a paso rápido y llegue a
donde su trabajo como a las 5:15. Lo vi iba ya saliendo de este-
-cuando iba saliendo, me despedí del personal y salí, al
salir ahí estaba Ryo. —Hey, ¿qué haces por acá?— pregunté sonriéndole, aunque
hubieran sido unas horas lo extrañaba-
-llegue contigo algo cansado, tome aire y sonreí-
Tenemos que hablar acerca de para que me marco mi maestro -vi que cuando salías
un ángel iba atrás de ti, parecía que iba saliendo contigo, al ver que me
acerque y tu me hablaste el se acerco también y yo me quede viéndole serio-
— ¿Takao? ¿Qué pasa quién es el?—los mire. —Takumi, él es
Ryo. Ryo, él es Takumi— mire serio a Takumi—Oye hermano, estaba a punto de
decirme algo importante, ¿podrías esperarme un momento?—dije con amabilidad a
mi mejor amigo. —Claro, ahí te veo— y se alejó caminando a la fuente cercana de
ahí. —Ahora sí, ¿qué pasó?
-cuando me presento yo no dije nada solo continúe
viéndole con seriedad y luego regrese la mirada a ti- Me voy, me voy a Shibuya
a las 9 de la noche de hoy. Cuando derrote a ese demonio aquella vez mi poder
aumento demasiado y de golpe a S4, iré a entran y luego seré enviado a Okinawa,
donde varios camaradas han muerto tratando de encontrar a aquel que altera los
portales de los demonios. Tenia que decírtelo -me quede viéndote serio y un
poco triste de tener que irme-
-el alma se me cayo a los pies. —Te vas...— baje la
mirada y fruncí el ceño, mi vida no podía ser peor en ese momento, estaba
comenzando a quererlo de verdad y en ese momento se va... —Pues... suerte
¿volverás?— dije con una gota de esperanza a punto de caer por mis ojos-
-baje la mirada- … no se cuando dure mi
entrenamiento... ni tampoco si sobreviviré en la batalla en Okinawa, pero daré
mi mejor esfuerzo y prometo que volveré, aunque no se cuando pero volveré
-levante la mirada y vi al chico- No se que clase de relación se supone que teníamos
ahora o tenemos ahora, pero espero que no me cambies tan fácil -sonreí y te vi
con unos ojos tristes-
No hay comentarios:
Publicar un comentario